"No hay demasiados auditorios"
Bilbao. Su labor como director del Bilbao Convention Bureau es la de atraer grandes congresos, simposiums medios y pequeñas seminarios profesionales que dejen dinero en la ciudad. Es el otro turismo de Bilbao, que también está creciendo.
Sitúe Bilbao en el mapa de la celebración de congresos.
Estamos muy bien situados. Se ha hecho un gran esfuerzo de imagen de la ciudad, con la presencia en Shanghai, se ha recibido el Nobel de las ciudades... está la ciudad con una imagen internacional destacada y en algunos ámbitos muy importante.
¿Se compite a un alto nivel?
Plantear que la ciudad puede acoger un determinado congreso en competencia con grandes ciudades internacionales hoy en día no es ningún disparate.
También hay dificultades.
Sí, hay limitación en las conexiones aéreas, las plazas hoteleras que tenemos son las que son, la ciudad tiene un techo de capacidades, no tenemos que engañarnos.
Lo que sí crecen son las plazas de auditorios. ¿Hay demasiadas?
Con un buen uso creo que no hay demasiadas. Es pronto para decir que hay una sobreoferta de espacios, creo que existe una complementariedad entre las distintas ofertas, siempre con el liderazgo del Euskalduna y el BEC que son los buques insignias que marcan la pauta.
¿Qué le parece el paraninfo de la UPV, la última instalación abierta?
Está teniendo una actividad importante y el hecho de que tener esa sede en Abandoibarra potencia que se celebren más reuniones.
¿Esa es la clave? ¿A más oferta, conseguir más demanda?
El hecho de que tengamos nuevas sedes es un potenciador de encuentros y eventos, sin duda, pero el compromiso debe ser intentar agrandar el trozo de pastel, no pelearnos por el mismo cacho. La política adecuada desde las distintas instituciones es que los activos, que cada vez tiene más la ciudad, sirvan para atraer más congresos.
Los hoteles también quieren esa parte del pastel.
La iniciativa privada con sus inversiones puede hacer lo que estime oportuno y si pueden generar demanda y potenciar una instalación, mejor. Un ejemplo es el auditorio del Hotel Gran Bilbao, una instalación bien montada.
¿El sector no morirá de éxito?
Hay que procurar que el crecimiento no sea desmedido. Aumentar de forma irracional el número de plazas terminaría siendo contraproducente para esas apuestas líderes que son el Palacio Euskalduna y el BEC, los tractores de grandes reuniones, que son las que causan un impacto económico de calibre.