El Valencia y el Joventut abren una Copa incierta
Txus Vidorreta participa con el Tenerife por decimotercera edición y reta mañana al Baskonia
El duelo entre el anfitrión y el Joventut abre hoy la Copa de Valencia que sirve también para estrenar el imponente Roig Arena en su primer gran evento de baloncesto. Desde 2002 en Gasteiz no gana el torneo el equipo que la organiza y ese es el reto para los jugadores que entrena Pedro Martínez, a quienes en años anteriores se les atragantó la Copa. Enfrente estará el equipo verdinegro con Ricky Rubio, que regresa al torneo quince años después de ganar el título con el Barça en Málaga.
La primera jornada de cuartos de final se cierra con la reedición de la final del año pasado entre el Unicaja y el Real Madrid, que justo se enfrentaron el pasado domingo. Los malagueños defienden el título, aunque esta vez salen con menos bendiciones en los pronósticos. Sergio Scariolo, que también vuelve a la Copa tras doce años, tiene mucho donde elegir y por eso los blancos pueden partir como favoritos en una edición en el que las lesiones han mermado a varios de los equipos.
Por ejemplo, al Baskonia y al Tenerife, que se enfrentan mañana. Los gasteiztarras perdieron en el derbi de Miribilla a Khalifa Diop y Markus Howard y Rodions Kurucs son duda para afrontar una edición que había creado especial ilusión en sus aficionados. En el conjunto canario, Marcelinho Huertas será baja, “salvo milagro”, según aseguro ayer Txus Vidorreta. El técnico bilbaino participará en la Copa por décimo año consecutivo y decimotercero en su carrera, una cifra que solo superan Aito García Reneses y Pedro Martínez.
Los cuartos de final se cerrarán con el duelo entre el choque entre el Barça y el UCAM Murcia. Xavi Pascual también vuelve a la Copa diez años después de perder en A Coruña ante el Bilbao Basket que dirigía Sito Alonso, que quiere repetir ese éxito en el banquillo pimentonero. Ahora el técnico azulgrana quiere volver a ganar el título, pero los problemas físicos de Satoransky, Punter y Vesely suponen un contratiempo para una plantilla veterana en algunas piezas claves. En cambio, los murcianos llegan pletóricos y con mucha confianza.