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MUCHAS jugadoras de su edad, con las que ha compartido tantas horas en el Segle XXI de Barcelona decidieron marcharse a la liga universitaria estadounidense para continuar con su formación. Belén Arrojo (8-1-1995) pudo dar ese mismo paso, pero al final dejó el centro formativo para enrolarse en el Beroil-Ciudad de Burgos, rival hoy (18.00 horas) del Bizkaia-GDKO en el segundo partido de las vizcainas en su cancha de Urreta.

Puede decirse aquello de que de casta le viene al galgo porque la joven granadina es hija de jugadores de baloncesto, que además la entrenaron en su etapa de formación. De hecho, su padre Enrique llegó a debutar en la Liga ACB en la temporada 1987-88 en las filas del Oximesa Granada. La joven Belén estaba, por tanto, predestinada a dedicarse a un deporte del que se ha convertido en una firme promesa. Habitual en las convocatorias de las categorías inferiores de la selección española, acumula un importante palmarés y una experiencia que le ha hecho no acusar el salto en sus primeros partidos en la Liga Femenina donde, de momento, promedia 8 puntos y 4 rebotes en 23 minutos de juego.

Belén Arrojo debutó en la Liga Femenina-2 con solo 16 años y ya se enfrentó en esa categoría al Bizkaia-GDKO en las dos campañas anteriores. Las galdakoztarras saben de la calidad de la joven granadina que en los dos partidos ante el Segle XXI promedió 21,5 puntos y 8 rebotes. Sus 1,87 metros permiten a la jugadora del conjunto burgalés moverse entre las posiciones de alero y ala-pívot. Por algo es que la jugadora a la que más admira es Alba Torrens, un perfil al que su evolución le debe llevar en cuanto mejore uno de sus principales defectos como es el del lanzamiento exterior.

En todo caso, Belén Arrojo no es sino una pieza más de un equipo muy joven. Burgos es plaza histórico en la Liga Femenina, donde ha estado en 14 de los últimos 17 años, y quiere hacer un proyecto a largo plazo de la mano de la canaria Esther Herrero, que dirigía el año pasado al Uni Tenerife de la LF-2. Hasta ahora, el Beroil-Ciudad de Burgos ha sumado dos derrotas y acusa su corta rotación y su falta de kilos en la zona. Hoy contará en Galdakao con solo ocho jugadoras tras la reciente marcha de la base Laura Muñoz, aunque de ninguna manera esto debe llevar a confiarse a las de Iñigo Sáinz-Trápaga. Berta Chumillas (23 años), Andrea Vilaró (20), Claudia Calvelo (21) o Georgina Bahi (24) pueden ser peligrosas si se les deja hacer. Pero ya se sabe que el Bizkaia-GDKO quiere hacer de Urreta un fortín y sumar otro triunfo supondría una bocanada de confianza ya que alejaría en dos partidos a las castellanas.