"Todavía duele”. Una de las imágenes más conocidas de Edin Terzic, próximo entrenador del Athletic, aconteció el 27 de mayo de 2023. Con lágrimas en los ojos y la mano en el corazón a los pies del temible Muro Amarillo, la grada sur del Signal Iduna Park, el entonces técnico del Borussia Dortmund lamentaba como un aficionado más -de hecho, así fue como creció- la gran oportunidad perdida por su equipo para poner fin a una sequía de once temporadas sin ganar la Bundesliga que todavía perdura. Tenían en su mano la gloria pues les bastaba con ganar al Mainz, equipo de media tabla, en la jornada final, pero lo que apuntaba a gran celebración acabó en funeral deportivo con un empate a dos goles que sirvió en bandeja el título al todopoderoso Bayern de Múnich.

Champions

“Siempre va a doler, pero la vida a veces duele y no tiene por qué ser algo negativo. Puede ser una motivación”, reconocía en junio de 2025 en una entrevista con The Athletic. Un año después de aquel episodio, la gloria volvió a serle esquiva en Wembley al perder la final de la Champions League contra el Real Madrid (2-0), cita tras la cual decidió cerrar el principal capítulo de su vida deportiva, poniendo en barbecho su trabajo en los banquillos hasta su aterrizaje el próximo verano en el banquillo rojiblanco.

Aficionado

Es imposible desligar la figura de Terzic (30-X-1982) del Borussia porque su relación va mucho más allá de lo profesional. Invade el ámbito personal. Nacido en Menden, localidad de 52.000 habitantes a treinta minutos de distancia de Dortmund, hijo de padre bosnio y madre croata que emigraron a Alemania en busca de mejores oportunidades laborales, creció enamorado del fútbol. Y del Borussia. Su carrera como jugador tuvo como tope la cuarta división germana y la guinda de un título, la Westphalia Cup de 2006, en cuya final marcó dos goles. Estudió Ciencias del Deporte en la Universidad Ruhr de Bochum y en su formación como futuro técnico tuvo gran influencia Peter Lange, quien le describe como una persona “concienzuda y diligente, meticulosa en el trabajo; su máxima prioridad era el fútbol”.

Slaven Bilic

Fue precisamente su compañero en la delantera de aquel equipo universitario quien le abrió las puertas del Borussia Dortmund en 2010. Hannes Wolf, hoy en día dentro de la estructura técnica de la federación alemana, dirigía el equipo de categoría sub’19 y le reclutó como ayudante, al tiempo que ejercía también de ojeador. Enviaba sus informes a Jurgen Klopp. En 2012, su trayectoria cambió casi de manera casual. Slaven Bilic, entonces seleccionador de Croacia y con quien Terzic tenía cierto contacto, le pidió consejo para afrontar el duelo de la fase de grupos ante una Irlanda que en la ronda de clasificación había brillado por su solidez defensiva. “Le pasé una serie de ideas. Una de ellas consistía en retrasar la posición de Luka Modric para que estuviera más en contacto con el balón, hacerle jugar casi como un quarterback de fútbol americano, porque Irlanda era muy efectiva colapsando los espacios que de forma natural ocupaba el diez rival”. ¿Resultado? 3-1 para los balcánicos con dos asistencias de Modric para satisfacción de un Bilic que le convirtió en su segundo de a bordo, primero en el Besiktas turco (2013-15) y posteriormente en el West Ham inglés (2015-17).

Edin Terzic celebra una victoria con el Borussia Dortmund DEIA

Regreso

En 2018, los mandatarios del Borussia volvieron a requerir sus servicios al considerar que el club había perdido la esencia propia de los tiempos pretéritos con Klopp o Thomas Tuchel a los mandos y le nombraron técnico ayudante de Lucien Favre. Cuando el suizo fue despedido en diciembre de 2020 fue nombrado técnico interino, llegando a ganar el título de Copa, pero la entidad ya había decidido darle las riendas del equipo a Marco Rose el siguiente ejercicio, por lo que Terzic pasó a ejercer de director técnico. En el verano de 2022 regresó al banquillo del Signal Iduna Park y la gloria se le escapó dos veces a última hora, primero en la Bundesliga en 2023 y luego en la Champions de 2024. Durante esos años no faltaron críticas a su trabajo, pero incrementó exponencialmente el brillo individual de los Erling Haaland, Jude Bellingham o Jadon Sancho.

Preparación

Desde su salida del club, ha ejercido de comentarista televisivo, ha viajado por el mundo con su familia y, sobre todo, se ha centrado en seguir evolucionando como entrenador, tal y como reconoció en The Athletic, reconfigurando su equipo de trabajo: “Durante este tiempo he estado en contacto con unos quince entrenadores de varias generaciones para aprender de sus experiencias. Cuando estoy en mi oficina tengo preguntas que solo las personas que han pasado por lo mismo pueden responder”. Una carrera forjada a base de golpes y estudio.