En San Mamés, ante su público, pero de nuevo frente a un hueso, como ya le sucediera en cuartos de final, donde se vio las caras con el Barcelona. La suerte le volvió a ser esquiva al Athletic en el sorteo, tedioso a más no poder, de las semifinales de Copa, las quintas que disputa de manera consecutiva y las cuartas de Ernesto Valverde en las ocho temporadas en las que ha dirigido al conjunto rojiblanco. Por trayectoria y antecedentes, el Atlético de Madrid era el rival a evitar, seguido por la Real Sociedad, con el Mallorca, sin duda alguna, como el contrincante favorito de todos. Pues bien, la fortuna emparejó al conjunto rojiblanco, cuya bola fue extraída en último lugar, con el equipo colchonero, cuyo nombre fue el segundo en conocerse. Así las cosas, atendiendo a dicho orden, el pase a la final del torneo del K.O. se decidirá en Bilbao -el jueves 29 de febrero a las 21.30 horas-, si bien cabe recordar que en caso de empate los goles anotados fuera de casa ya no tienen valor doble.
El encuentro de ida entre Athletic y Atlético de Madrid se jugará el miércoles 7 de febrero a las 21.30 horas en el Metropolitano, un campo en el que desde su puesta en marcha en la temporada 2017-18 el equipo bilbaino únicamente ha rascado un empate, el logrado en el curso 2021-22 (0-0) con Marcelino García Toral en el banquillo. Las cinco visitas restantes se saldaron con victoria local y, lo que es menos halagüeño, con un pobre saldo de tres goles a favor de los bilbainos, logrados en dos partidos distintos, y diez en contra.
Los antecedentes no invitan al optimismo, al menos pensando en el primero de los dos intensos encuentros que se vislumbran en una eliminatoria que se presume igualada, claro que el nivel de juego y resultados del que presume al Athletic en los tres últimos meses de competición hacía mucho tiempo que no se recordaban. Ernesto Valverde ha convertido un equipo que el curso pasado ofreció un rendimiento irregular en una máquina de competir, capaz de ganar sin tener que desplegar un juego especialmente vistoso. La entrega y el sacrificio no están en entredicho en una plantilla que maneja diferentes registros, pero que cuenta con cuatro futbolistas que están brillando con luz propia: los hermanos Williams, Nico e Iñaki, Oihan Sancet y Gorka Guruzeta.
Diego Pablo Simeone, por su parte, parece haberse decantado definitivamente por jugar con tres centrales y dos carrileros ofensivos, si bien no es raro verle modificar el sistema en función de cómo transcurran los partidos, y tiene a dos futbolistas tocados por una varita mágica: Antoine Griezmann, una bestia negra para el Athletic, y Álvaro Morata, quien está viviendo posiblemente su mejor campaña como profesional.
Sin la solidez defensiva de otras campañas, pero igual de temible que desde la llegada del técnico argentino hace ya más de doce años, el Atlético no pierde un partido en su estadio desde el 8 de enero de 2023, cuando cayó por la mínima ante el Barcelona en liga, si bien lejos de su estadio ha ofrecido una imagen bien distinta. Este hecho se pudo comprobar en el choque liguero entre bilbainos y madrileños en San Mamés, en el que el Athletic se impuso por 2-0 en un encuentro en el que se mostró muy superior a su rival.
En Copa, el equipo de Simeone quedó exento de disputar las dos primeras rondas al tener que disputar la Supercopa, donde cayó en semifinales frente al Real Madrid, y en su estreno en la competición se vio las caras con el Lugo. Después, ya en octavos, se tomó su particular revancha frente a su eterno rival, y en cuartos apeó al Sevilla. El Athletic, por su parte, ha dejado en el camino a Rubí, Cayón, Eibar, Alavés y Barcelona.
En declaraciones difundidas por el club, Ernesto Valverde consideró que a estas alturas “cualquier rival iba a ser complicado”. Calificó al Atlético como “un gran equipo, experto en estar siempre jugando por los puestos de arriba y experto en finales”, y concluyó recordando que “el año pasado contra Osasuna jugamos en casa el segundo partido y no pudimos llegar a la final. A estas alturas de la competición, con su experiencia y la nuestra, puede ser un factor, pero no sé hasta qué punto”.
Enfado colchonero
El horario fijado para el encuentro de ida de las semifinales no ha gustado nada en el seno del club madrileño, que se considera seriamente perjudicado. La entidad, según varios medios, se encuentra realizando distintas gestiones para que se adelante el derbi liguero que le enfrentará con el Real Madrid el domingo 4 de febrero al sábado 3. Entienden desde el Atlético que contar con dos días menos de descanso que el Athletic (recibirá al Mallorca en San Mamés el viernes día 2) supone una diferencia notable y es por ello por lo que buscan un cambio en el calendario.