Justo la semana en la que se conoció el fallecimiento de Iván Illarramendi, socio del Athletic antes de marcharse a vivir al extranjero, y su novia, ambos desaparecidos tras los ataques de Hamás; el Athletic convirtió el círculo central de San Mamés en el símbolo en favor de la paz, reivindicando de esta manera el respeto a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario.