El retorno del Athletic: Rugir en silencio en San Mamés

Han sido más de tres meses de larga espera. 98 días sin liga. El Athletic retorna hoy el pulso a la competición con el complicado objetivo de superar al Atlético de Madrid en un San Mamés vacío y con las dudas que genera la larga inactividad

14.06.2020 | 00:58
Iñigo Martínez ayer en el último entrenamiento en San Mamés

bilbao – Han sido más de tres meses de larga espera. 98 días sin liga. El Athletic retoma hoy el pulso a la competición en un asumido escenario atípico y que proyecta muchas incertidumbres, lo que genera una expectación un tanto extraña. La pandemia del covid-19 ha dado la vuelta a todos los estamentos de la sociedad y el fútbol no podría ser ajeno a la tan cacareada nueva normalidad.

El conjunto rojiblanco, al que el parón le hizo un pequeño estropicio pues había encadenado dos triunfos consecutivos en liga y disfrutaba de la clasificación a una histórica final de Copa frente a la Real Sociedad y de la cual aún no se conoce fecha a la espera de que La Cartuja pueda presentar un lleno absoluto en sus gradas, vuelve a San Mamés, aunque lo hace a puerta cerrada, una fría sensación a la que habrá que acostumbrarse en estas once jornadas que restan para el cierre liguero, un vacío que puede penalizar a los leones, necesitados del empuje de su afición, sobre todo ante un rival como el Atlético de Madrid, que también enciende un poquito más a la parroquia de La Catedral por lo antecedentes más o menos recientes de los duelos ante el equipo colchonero. Al Athletic, por tanto, le toca rugir en el silencio, pero con la necesidad de que el eco de sus deseos se traduzca en el marcador con una victoria que acentuaría sus opciones de aspirar, como mínimo, a la séptima plaza que aporta el billete a la Europa League, el objetivo en el que ha insistido en los días precedentes tanto el vestuario como el entrenador, que estrena su segunda renovación en el cargo con esta Junta Directiva.

El encuentro, programado a la hora del almuerzo, aumenta la exigencia que ya de por sí requiere el conjunto del Cholo Simeone, hecho a base de puro cemento. El matiz físico será determinante, sobre todo en el caso de un Athletic que echa mano de toda su gasolina para dominar los tiempos del partido, pero emerge la duda sobre la respuesta que pueda tener el equipo de Gaizka Garitano, que inicia también la era pos Aritz Aduriz, quien, como se sabe, ha colgado anticipadamente las botas por culpa de una lesión de cadera que le ha llevado a pasar por el quirófano. La inactividad, que afecta a los veinte conjuntos de la liga, es un fenómeno ingobernable y de ahí el punto de sorpresa que pueda ofrecer un compromiso que, sin el impacto de la pandemia, ya de por sí levanta chispas, con el recuerdo del éxito de los leones el curso pasado.

El duelo pide la mejor versión del Athletic, que se ha conjurado para contagiarse de una remontada en estas últimas once jornadas que la debe hacer creíble desde esta misma tarde. La séptima plaza que ocupa el Valencia, que el viernes no pasó del empate en su derbi frente al Levante, se sitúa a seis puntos de distancia, pero también es cierto que hay otros equipos, como el Villarreal y el sorprendente Granada, que aspiran al mismo anhelo de los rojiblancos, conscientes de que su cotización subiría como la espuma en caso de superar a un conjunto colchonero que también tiene metido entre ceja y ceja otro reto muy jugoso, como es lograr el pasaporte a la próxima edición de la Champions, con Sevilla, Real Sociedad y Getafe como sus mayores rivales directos.

Garitano esconde su plan

No da pistas, como suele ser habitual en él. Sin la alternativa de Aduriz, el derioztarra ve reducidos sus recursos ofensivos porque tampoco se ha recuperado de unas molestias musculares Asier Villalibre, que había tenido su protagonismo en los encuentros prepandemia, mientras que se guarda su intención en defensa, con dos o tres centrales. Apunta a la primera opción, con Yeray e Iñigo Martínez, que deben estar muy pendientes de Diego Costa, un ariete difícil de frenar. No se esperan sorpresas, porque Garitano tiraría de su idea prioritaria y dejar las rotaciones para partidos venideros, especialmente por una saturación que castiga a los leones, que deben disputar cuatro encuentros en un intervalo de diez días. Raúl García asoma como la apuesta en la punta, con la presencia muy cercana de Williams, al que no se le da mal el conjunto colchonero. Muniain ejercería en la media punta con Córdoba en el costado izquierdo. El Atlético, que recupera a Correa, tiene las bajas del sancionado Joao Félix y de los lesionados Vitolo, Vrsaljko y Felipe Monteiro.

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