Presidente del Intercity

Salvador Martí: “Con el cambio de campo perdemos en lo económico y lo deportivo”

Salvador Martí, presidente del Intercity, recibirá mañana con los brazos abiertos al Athletic en el histórico enfrentamiento de Copa entre ambos clubes

17.12.2019 | 21:12
Salvador Martí. Fotografía de Intercity

Bilbao - Un sueño hecho realidad. El Intercity, un equipo de nuevo cuño, con apenas dos años de vida, se estrena en la Copa por todo lo alto, recibiendo nada más y nada menos que al Athletic. "Como para no gustarnos el nuevo formato", sostiene su presidente.

Ya llega el día que tienen marcado en rojo en el calendario desde el día del sorteo. ¿Cómo lo afrontan?

-Estamos muy ilusionados y expectantes. Es un partido histórico para nosotros. Queríamos que acabara cuanto antes el partido de liga para que llegara el de Copa.

El partido frente al Athletic es mañana y jugaron el domingo en liga. ¿A qué se ha debido?

-Intentamos jugar el sábado, pero el rival no pudo. No hay cansancio para jugar contra el Athletic. Los jugadores van a sacar el 100% de sus energías. Mañana, aunque se va a jugar en un campo muy grande en comparación con el nuestro, van a darlo todo.

¿Qué espera de la Copa?

-Siendo francos no deberíamos esperar nada. Pero también es cierto que llevamos dos años y tres meses en el club y nos ha ido todo de cara hasta ahora. Tenemos la esperanza, aunque sea pequeñita, de que nos siga sonriendo la fortuna. Aunque surgimos hace poco, hemos ganado todas las competiciones. Sabemos que es casi imposible, pero si pasamos una ronda estaremos muy contentos. Nos tenemos que aferrar a esa esperanza. Si no para qué vamos a jugar el partido.

La cita será finalmente en el Martínez Valero, lo que puede ir en su contra ya que pierden la ventaja que podrían tener por jugar en césped artificial. Al menos, ¿obtendrán más beneficio económico?

-Si te digo la verdad, perdemos en todos los sentidos. En lo económico perdemos porque estamos más lejos y va a ir menos gente. También es un estadio que cuesta mucho abrir y lo tenemos que pagar nosotros. Y en lo deportivo, porque pasamos de jugar en un campo de césped artificial, que para nosotros es una ventaja respecto al Athletic, a uno de hierba natural, donde jugamos uno o dos partidos al año. Eso es un hándicap. También las dimensiones. Nuestro campo es pequeño y el Martínez Valero es unos diez metros más ancho y quince más largo. Eso son muchísimos metros más. Pero da igual. Las posibilidades son tan pequeñas tanto en un campo como en otro y no hemos perdido mucho tiempo en este asunto. Hubiera sido mejor jugar en casa, pero nuestra fiesta es jugar contra un grande y lo vamos a disfrutar igual.

¿Cuándo intuyeron que no podrían jugar en su campo?

-Hemos tenido esperanzas hasta el último día. Hemos tenido mucha ayuda del Ayuntamiento y de la Diputación para que así sea, pero íbamos solucionando problemas y salían otros. Era construir un estadio nuevo para un partido. Tenía poco sentido. La ilusión nos ha hecho intentarlo y estar un poco ciegos de la realidad. No se podrá decir que no lo hemos intentado. Pero la realidad nos ha puesto en nuestro sitio.

En el orden de preferencias, ¿en qué puesto estaba el Athletic?

-En el número uno. Era nuestro favorito. Nuestro utillero, que es de Portugalete, todos los días nos decía que quería al Athletic y creo que de tanto desearlo se cumplió. En el momento del sorteo el equipo estaba jugando y en la grada se celebró como un gol.

¿Habrá más aficionados del Athletic que del Intercity en las gradas?

-En un principio pensamos que iba a ser así. Pensábamos vender unas 2.000 a gente de nuestro equipo y 5.000 o 6.000 a los del Athletic; y hemos vendido como 4.000 de nuestro equipo y 2.000 del Athletic. Aquí, en Alicante, hay mucha gente del Athletic. Va a haber igualdad de ánimos para todos.

Hablando de afición, su equipo apenas tiene dos años de vida. ¿Cómo han conseguido atraer a la gente?

-Eso es lo más complicado. Cuando heredas la gestión de un club que tiene su historia, este tiene una masa social detrás. Cuando lo creas de cero lo único que no puedes comprar es el cariño de la gente. Eso te lo tienes que ganar. Cuando estábamos en primera regional venían unas 30 personas al campo, pero haciendo las cosas bien y ganándote el respeto de la gente hemos atraído a aficionados. El abono cuesta 30 euros y hemos pasado de esas 30 personas a 1.200.

Que se dice pronto...

-Todavía es insignificante. En estas categorías es más fácil cuando eres de un club que deportivamente hace bien las cosas. Nos han ayudado los dos ascensos. De momento, en lo deportivo todo ha venido de cara. Eso ha hecho que la gente venga a vernos.

A día de hoy, el club es deficitario. ¿A dónde tienen que llegar para que los números cuadren?

-Con nuestro plan de negocio solo se puede ganar dinero en Segunda División. Hasta entonces será deficitario. Nuestra intención es llegar a Segunda, donde entran los derechos televisivos, lo antes posible. Hasta entonces seguiremos perdiendo dinero y aportando más. Intentamos tener un presupuesto importante para estar en los puestos de arriba, conseguir este año el tercer ascenso y el cuarto el que viene. Esa es la hoja de ruta.

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