athletic-real sociedad

Hambre de derbi

Iñaki Williams, con ganas de marcar mañana y demostrar que “somos mejores”, asegura que no teme a nadie y “menos a la Real”, club que “puede envidiarnos por jugar con gente de casa”

09.02.2020 | 13:39
Williams golpea con rabia el balón con la mano en el derbi del año pasado en San Mamés.

Bilbao - El derbi de mañana ante la Real Sociedad motiva especialmente a Iñaki Williams (Bilbao, 15-VI-1994), quien habló claro, sin tapujos, tras el entrenamiento matinal de ayer en Lezama. Convertido en la principal referencia ofensiva del Athletic, el delantero rojiblanco no tuvo inconveniente en poner pimienta a una cita en la que los pupilos de Gaizka Garitano intentarán sumar los tres puntos en juego tras caer derrotados en los dos encuentros del pasado curso frente al conjunto txuri-urdin. Los últimos tropiezos y la adversa estadística de los últimos años con el cuadro donostiarra como rival están bien presentes en la memoria de los leones, tal como se encargó de advertir el propio Williams, quien destacó ante los medios de comunicación que "ganas de derbi hay siempre, porque no es un partido cualquiera y así lo sentimos todos en Bilbao".

"Tenemos ganas de volver a ganarles, disfrutar y sacar los tres puntos para seguir en la dinámica en la que estamos y empezar los derbis de esta temporada de buena manera", agregó el ariete bilbaino, quien recalcó acto seguido que "quiero ganarles y el equipo, también. Luego viene un parón además y no queremos aguantarles, por lo que queremos vencerles, demostrar que somos mejores y que queremos seguir siendo fuertes en casa". San Mamés, sin ir más lejos, debe ser "un fortín" para el Athletic, tal como se encargó de subrayar Williams, a quien apetece sobremanera el derbi de mañana ante la Real, dado que "me gusta marcarles, sacarles de quicio y que nuestra gente se sienta orgullosa, así que ojalá este viernes pueda volver a meter gol para ayudar al equipo y nos llevemos los tres puntos, por supuesto".

Para conseguirlo, el atacante rojiblanco considera clave el calor de La Catedral, pues "si la afición y nosotros estamos unidos, es muy difícil vencernos". En ello hizo hincapié Williams, quien lanzó un mensaje claro y contundente al ser cuestionado por una hipotética envidia hacia la manera en la que se ha reforzado este verano el equipo donostiarra. "No tengo miedo a nadie y menos a la Real. Se han reforzado bien, pero no tenemos nada que envidiarles. Jugamos con gente de casa y esa es la envidia que pueden tenernos a nosotros, porque nuestros fichajes son los jugadores de la casa, tenemos una muy buena plantilla, estamos muy consolidados y creo que vamos a hacer una buenísima temporada y un grandísimo partido", manifestó al respecto el punta bilbaino.

También se refirió Williams a si el Athletic tiene mejor plantilla que la Real, cuestión que abordó manifestando que "no lo sé, pero en los últimos años así lo hemos demostrado". "El año pasado nos ganaron los dos derbis, pero quedamos por encima de ellos en la clasificación y así ha sido prácticamente todos los años desde que estoy en el primer equipo. Tenemos una gran plantilla y es el momento de demostrarlo en el campo", aseveró el rojiblanco, que prevé un choque "muy igualado y de tú a tú, como suelen ser los derbis, pero su juego nos viene bien, porque somos un equipo de presión alta y así le hicimos sufrir también al Barça". "Tenemos que intentar ahogarles en su campo y aprovechar nuestras ocasiones de gol", incidió en su análisis Williams, autor de dos goles en sus nueve derbis ante la Real, rival contra el que no ve portería desde la victoria firmada por 0-2 en Anoeta el 12 de marzo de 2017.

'HAT-TRICK' COMO JUVENIL También marcó el bilbaino ante la Real, y por partida triple, en edad juvenil en diciembre de 2012, cuando el Athletic venció por 4-2 al conjunto donostiarra. Aquel partido, además de Williams, lo disputaron jugadores como Álex Remiro, Yeray Álvarez o Unai López, quien ingresó desde el banquillo en la segunda mitad. Siete años después, el delantero rojiblanco, con la Real de nuevo en mente y pese a no haber firmado ningún gol en las dos primeras jornadas de liga, se muestra "tranquilo", sabedor de que "el fútbol son rachas y cada vez estoy más cerca de hacer gol. Con trabajo y esfuerzo todo va a llegar y espero que sea más pronto que tarde".

En Lezama, además, cuenta con la incesante ayuda de Aritz Aduriz, quien afirmó el martes que no se conformará con el rol de revulsivo en su último curso en activo, algo que valoró positivamente ayer Williams, puesto que "tener a Adu apretándome por detrás es mucho decir". "Es un grandísimo profesor para mí y desde que subí al primer equipo me está ayudando mucho. Si sigue exigiéndome voy a ser cada día mejor jugador y eso es lo que quiere él para mí y para los más jóvenes", finalizó el actual nueve del Athletic, hambriento de derbi.

Pasatiempos Deia