Síguenos en redes sociales:

El vestuario quita presión a Ziganda

De Marcos, de vuelta tras un mes de baja, no cree que la cita de mañana frente al Las Palmas sea una “final” para el entrenador

El vestuario quita presión a ZigandaFoto: Efe

bilbao - Las dudas se han instaurado en el Athletic. Los últimos veinte minutos del derbi ante el Eibar y la pobre imagen ofrecida el pasado domingo en Girona, con cambio de sistema incluido, han avivado las críticas hacia la plantilla y se han focalizado en la figura de José Ángel Ziganda. El técnico buscó una revolución después de que la grada despidiera a su equipo con pitos en el partido frente al conjunto armero, pero le salió el tiro por la culata. La idea de actuar con tres centrales no tiene por qué ser mala, al contrario. El problema, sin embargo, estuvo en la desorganización generalizada, con los jugadores perdidos sobre el verde. Sin ningún rumbo. Pese a ello, la plantilla rojiblanca arropa a su entrenador, al que resta presión de cara a los próximos compromisos, empezando por el de mañana frente a la Unión Deportiva Las Palmas. El martes fue el turno de Markel Susaeta, quien defendió la apuesta de Kuko en Girona al asegurar que el equipo necesitaba un cambio, y ayer le toco a Óscar de Marcos, que vuelve a estar disponible para jugar tras un mes de baja por una lesión muscular.

“Tenemos muy buena relación con Kuko. Cuando un grupo no varía mucho de jugadores, lógicamente cada entrenador tiene su pincelada y el grupo tiene que intentar adaptarse a lo que el entrenador quiere. Estamos al 100% con él y queremos que las cosas nos vayan bien a todos. Todos remamos o intentamos remar en la misma dirección y apoyamos al míster al 100%. Queremos salir de esta pequeña dinámica peor”, expuso ayer en la sala de prensa de San Mamés, donde el equipo se entrenó por penúltima vez antes del trascendental duelo de mañana frente al conjunto canario.

El polivalente futbolista le dio una importancia enorme al enfrentamiento contra el Las Palmas. No obstante, calificó el choque como “una final”. “Yo me lo tomo como una final porque es un partido muy importante y se tiene que notar”. Sin embargo, dijo no creer que adquiera tal calificativo para su técnico: “No creo. El entrenador es siempre la cabeza más visible. Pero tenemos un punto muy importante cuando las cosas van mal. Tenemos que sacar las cosas adelante entre todos, pero no creo que sea una final para él”.

Cuestionado acerca de la posibilidad de reengancharse a posiciones más altas en la tabla, De Marcos recordó que “todavía quedan muchos partidos” y que “a pesar de haber tenido algunas rachas no muy buenas, sigue habiendo una opción de reengancharse arriba”. “No estamos en una buena dinámica y nos gustaría mejorar el juego y los resultados. Hay malas rachas pero lo importante es cómo afrontarlas porque ya hemos pasado por momentos complicados. Siempre que no salen las cosas hay alguna duda, pero lo importante es cómo se afronta y esa tiene que ser nuestra prioridad”, añadió el futbolista alavés. Eso sí, aseguró que para poder alcanzar puestos más altos en la clasificación deberán “generar muy buenas sensaciones, no solo resultados”. De Marcos confió en que el choque de mañana pueda ser “un punto de partida” si quieren “conseguir algo más”. “Se tiene que notar que queremos ir a por el partido desde el principio”.

Para lograr los tres puntos, una buena fórmula será recuperar la presión alta y efectiva que ha sido la seña de identidad del equipo en los últimos años: “Es lo que queremos resolver. Sabemos que esa es la idea y por las circunstancias o porque no nos compenetramos bien a veces vamos para atrás. Pero vamos a seguir insistiendo en esa tarea. Es nuestro punto fuerte y esperamos que lo siga siendo. Las Palmas cometerá errores si les hacemos una buena presión y estamos intensos”.

el regreso del talismán Con su vuelta a los terrenos de juego, el Athletic recupera a uno de sus activos más importantes. Un futbolista polivalente donde los haya que está viviendo su temporada más aciaga desde que debutara en agosto de 2009. Castigado por las lesiones, Óscar de Marcos únicamente ha podido disputar diez encuentros en los seis primeros meses de competición, una situación que no vivía desde su segunda temporada en el primer equipo, la 2010-11, cuando apenas gozó de la confianza de Joaquín Caparrós. Su regreso tras un mes parado supone un plus para el equipo y a buen seguro que José Ángel Ziganda lo agradece, entre otras cuestiones porque con él en el campo el Athletic no ha perdido ni un solo partido, con un balance de cinco victorias y otros tantos empates.

El de Biasteri arrancó la campaña como titular, disputó los dos encuentros de la primera previa europea ante el Dínamo de Bucarest, el choque de ida frente al Panathinaikos, en el que anotó el que hasta la fecha es su único gol de la temporada, y cayó lesionado en el estreno liguero ante el Getafe, en el que únicamente aguantó quince minutos sobre el verde por un problema en el tobillo izquierdo. Una lesión que se agravó hasta el punto de que le hizo perderse tres meses de competición. Regresó el 26 de noviembre ante el Deportivo, encadenó seis partidos de liga, todos ellos como titular, y el pasado 7 de enero, en el derbi contra el Alavés sufrió una lesión muscular en la pierna derecha.

Un mes después, está de vuelta y ansioso por competir. “Ya estoy bien, contento por estar con el grupo y con ganas de que llegue el partido. El míster decidirá si juego de inicio o no, pero siempre que estoy entrenando con el grupo me gusta imaginarme que estoy para jugar los noventa minutos”, aseguró De Marcos en la sala de prensa de San Mamés. Cuestionado acerca de cómo ha vivido este último periodo de baja, dijo haber “olvidado” la lesión. “Intento no pensar en ello y sí en ayudar al equipo y en disfrutar. Hay días duros en los que los compañeros salen a entrenar y tú te quedas dentro. Entrenar y jugar es lo que nos hace felices”.

Su anterior regreso, en noviembre, ayudó a que el equipo mejorara su imagen y enlazara buenos resultados. De Marcos se restó importancia. “Soy uno más”. Además, puso en valor al grupo: “La plantilla del Athletic no depende de jugadores concretos, depende mucho del grupo. Solo faltan Muniain y Balenziaga que completan más la plantilla y nos da más poder de grupo. Yeray regresó el otro día y era muy importante para todos por el ejemplo que nos ha dado. Todo eso va a venir todo muy bien y será importante para cambiar la dinámica de estos últimos partidos”.