bilbao - Habla del tiempo, de que todo cambio requiere un proceso. Beñat admite que pasó momentos duros en su regreso al conjunto rojiblanco en el verano de 2013. Sensaciones encontradas. La felicidad por estar en casa y la impotencia por no encontrar su mejor versión. Insiste, eso sí, en que aquello forma parte del pasado y prefiere vivir el momento. Un presente dulce, no cabe duda.

Han podido respirar tranquilos tras ganar al Valencia. Era casi una final.

-Sí, la verdad es que sí. Ganar era clave porque sino nos íbamos a meter en los puestos de abajo. El equipo sabía que era importantísimo ganar y salió a por la victoria desde el principio. Además, creo que fue un triunfo justo.

¿Le estaban viendo las orejas al lobo?

-Sí, más que nada por los resultados y los puntos que teníamos antes de jugar contra el Valencia. Pero creo que el equipo está haciendo buen juego y los partidos malos han sido contados. Por sensaciones y por juego, estamos a un buen nivel. Además, hemos jugado contra rivales duros. No son las mismas sensaciones que el año pasado. El equipo está bien, fuerte anímicamente y lleno de confianza.

Pero de sensaciones no se vive...

-Claro que no. Pero si ves que vas por el buen camino, que haces ocasiones y concedes pocas es una buena señal. Contra el Madrid tuvimos opciones y jugamos bien, aunque perdimos. Las sensaciones no son para nada malas, por lo que hay que corregir pocos aspectos para seguir hacia adelante.

A pesar del duro inicio, con partidos ante Barça, Madrid, Villarreal, Real Sociedad... ¿Cree que el equipo tiene menos puntos de los que merece?

-Yo creo que sí. Contra el Barcelona o el Madrid no hubiese sido raro haber empatado, igual que ganar a la Real. Pero pasó lo que pasó y ya está.

Lo que pasó fue que no les pitaron un penalti clarísimo. Y contra el Barcelona en la primera jornada les pitaron uno en contra que no era. Parece que los árbitros no les están ayudando demasiado.

-Tampoco hay que darle más vueltas. En el momento sí le das valor porque estás caliente y hablas quizá más de la cuenta, pero cuando pasa el tiempo eres consciente de que los árbitros se pueden equivocar. Tienen sus errores, como nosotros, y a veces te dan y otras veces te quitan. Hasta ahora nos han quitado, pero se suele compensar.

Después de imponerse al Valencia, ¿afrontan el parón de otra manera?

-Sí, estos días estamos trabajando con buena cara y buen humor. Es mejor que estar con caras largas y enfadados por no haber ganado o por verte abajo en la clasificación.

¿Les viene bien parar ahora?

-Siempre viene bien, aunque después de hacer un buen partido siempre quieres que el próximo llegue lo antes posible. Si vas con una mala dinámica quieres frenar esa inercia negativa, pero creo que este parón nos va a venir bien porque llevábamos muchos partidos acumulados entre liga, Europa League, Supercopa...

Eso sí, les han dejado la defensa en cuadro, con Etxeita, San José y Laporte citados para diversos compromisos internacionales.

-Esos están en buenas manos. Están disfrutando de algo bonito y pronto estarán con nosotros.

¿Le sorprendió lo convocatoria Etxeita?

-Bueno... sorprender... al no haber citado a nadie al principio...

¿Eso es que le llamó más la atención que no hubiera nadie convocado desde un primer momento?

-Igual sí. Sanjo está entrenando y jugando muy bien, Aduriz no para de hacer goles. Esos dos están en una buena dinámica, por lo que sí pudo chocar que no llamaran a nadie. Pero luego por las circunstancian han tenido que convocar a dos nuevos y no me sorprende de ninguno. Todos sabemos que Etxeita lleva una trayectoria regular y que siempre está a un alto nivel.

Y usted, ¿no se mete en ese saco?

-No, aún tengo que hacer muchas cosas.

Pero está ofreciendo un alto nivel de juego. ¿Estamos viendo al mejor Beñat desde su llegada al Athletic?

-Sí, creo que sí. Más regular al menos. Con más confianza y más seguro de mí mismo, la verdad.

¿Qué ha cambiado para que se haya asentado?

-Ha cambiado todo. Pero sobre todo es que ha pasado tiempo. El tiempo te hace hacerte al sitio, te hace estar mejor y más a gusto, con más confianza en uno mismo. Poco a poco vas entrando en la dinámica del equipo. Lo otro es agua pasada, ahora quiero disfrutar de estos momentos y lo que toca es seguir trabajando.

Entiendo de sus palabras que le costó adaptarse.

-No, adaptarme no. Pero todo cambio necesita su tiempo, su proceso. Yo venía de otro sitio totalmente distinto a este, tanto dentro como fuera. Me hacía falta tiempo y ahora estoy a gusto y disfrutando.

¿Le dio muchas vueltas a aquello?

-Sí, siempre le das vueltas. Tienes dudas, cosas que pensar... Pero es agua pasada. No me gustaría centrarme tampoco en eso.

Debo insistirle. ¿Fueron momentos duros?

-Sí, complicados. Era bonito y complicado a la vez. Estaba acostumbrado a algunas cosas que al venir aquí cambiaron, pero a la vez estaba contento porque estaba con mi gente y el equipo que quería. Me costó, pero ahora estoy contento de estar en la situación en la que estoy.

Se ha asentado en el centro del campo, parece que las probaturas en la media punta forman parte del pasado. ¿Qué diferencias hay entre el Beñat de ahora y el del Betis?

-Yo creo que la diferencia es poca. Aquí igual me encuentro mejor, con más experiencia. Saber lo que tienes que hacer en cada momento te ayuda. Y eso se adquiere con el paso del tiempo.

¿Es su mejor momento?

-Esperemos que no, que haya muchos más, que esto siga para largo.

Pero, ¿mejor o peor que cuando jugaba en el Betis?

-Me encuentro igual o mejor que cuando estaba en el Betis.

Las estadísticas dicen que hasta la fecha lleva un 80% de pases bien ejecutados. ¿Qué le dice ese dato?

-Yo lo que quiero es ayudar. Si en vez de el 80 doy el 90 y es lo mejor para el equipo, adelante. No quiero fallar pases para que nos meta el contrario, lo que quiero es darlos para que nuestro equipo llegue arriba y podamos hacer goles.

Quizá eso es lo que le falta, acertar en ese último pase.

-Todo llegará. Es el mismo juego lo que te marca y poco a poco a ver si esos últimos pases van entrando.

Parece que Ernesto Valverde ha encontrado su once ideal y que cuando rota el equipo se resiente. ¿Lo comparte?

-Yo creo que no. Tenemos una plantilla muy amplia, con grandes jugadores y no es justo achacar a las rotaciones los resultados. El equipo ha hecho buenos partidos con todos los equipos. Ante el AZ, por ejemplo, hicimos un buen partido. Pudimos haber llegado 0-2 al descanso, pero no fue así. Tenemos una plantilla amplia y muy válida para cualquier competición.

¿Cómo les afectan esas críticas a quienes menos participan?

-Yo creo que no les afectan demasiado porque tenemos un escudo ahí dentro que hace que no nos salpique nada. Lo que queremos es el bien del equipo y sabemos que no han sido justos algunos resultados. Hablamos, lo analizamos y esa es la conclusión a la que llegamos.

Antes hablaba de grandes jugadores. Uno de ellos es Raúl García. ¿Cómo le está viendo?

-Bien. Sabemos qué tipo de jugador es y que nos va a aportar mucho. Tiene mucha experiencia, mucha llegada, gol... Es un jugador muy importante y nos viene de perlas por lo que aporta.

Se dice de él que dentro del campo es uno y fuera otro. ¿Lo comparte?

-Sí, la verdad es que fuera del campo es una persona noble, buena, como cualquier otra del equipo. Y dentro nos da ese plus de competitividad.

¿Alguien del vestuario le ha recordado algún pique pasado?

-No. Esas cosas quedan ahí, en el campo. Yo me puedo enfadar con alguien y estar el día de mañana compartiendo vestuario con él. No hay ningún problema.

Sabin Merino e Iñigo Lekue son también dos de las sorpresas más gratas de este inicio de temporada. ¿Cómo les ve?

-Muy bien, la verdad. Se han adaptado rápido a la categoría y están jugando a un nivel alto. Eso el equipo lo agradece. Nos aportan mucho.

De lo que no cabe duda es de que ha sido un verano especial. Ya sabe lo que es ganar un título con el Athletic.

-Sí, y es la leche. Antes de la competición la gente decía que era un título menor, pero para nosotros no era así. Teníamos que aprovechar el primer partido en casa. Hicimos nuestro partido, logramos una gran renta y en Barcelona la hicimos valer. Como se pudo ver en la celebración, para nada es un título menor. No hay más que ver cómo estaba Bilbao aquel día.

Ahora que ya han ganado uno, ¿les resta presión para el futuro?

-Para nada. Sabemos lo que es ganar aquí un título. Todavía tengo la espina de la gabarra clavada. A ver si la podemos sacar...

Si tuviese que retirarse mañana, ¿lo haría a gusto después de haber ganado un título?

-Todavía queda mucho para retirarme... (se ríe). Estoy contento por haber ganado un título con el Athletic, pero quiero conseguir muchos más. O al menos poder pelear por ellos.