bilbao. A Erik Morán la noticia le provocó un sinfín de sensaciones. Ernesto Valverde se lo comunicó en Donibane Lohizune: "Te quedas con nosotros. Ahora te toca a ti. Es tu momento". A Morán (Portugalete, 25 de mayo de 1991) todo le ha ido muy rápido. Disfruta de una bonita historia que comenzó el pasado 28 de noviembre, cuando debutó como jugador del Athletic en Haifa, donde el conjunto rojiblanco se enfrentó al Hapoel Kiryat Shmona dentro de la fase de grupos de la anterior Europa League. Aquella noche también fue el bautizo como leones de Álvaro Peña, Jontxa Vidal e Iker Undabarrena. Estos dos últimos continúan esta campaña en el Bilbao Athletic, mientras que Peña ha abandonado Lezama para fichar por el Lugo, de la Liga Adelante.

Morán, por tanto, ha dado ese salto al primer equipo con el que sueña todo chaval de la casa. El centrocampista ha superado la prueba del algodón en lo recorrido de pretemporada después de que haya convencido a Ernesto Valverde, que asume el riesgo de apostar por un futbolista todavía verde en la élite. Sin embargo, el técnico no hace más que mantenerse fiel a su ideario y a la filosofía del club. Lezama es el mayor activo del Athletic y, como tal, debe ejercer como sostén de una entidad peculiar.

Valverde, sin más, da la alternativa a esos futbolistas en los que aprecia ese detalle que le hace diferente. Así lo hizo también en su primera etapa al frente de los leones (2003-05). Hace una década propició, en su primer ejercicio, el salto de Andoni Iraola, que presume de ser el séptimo jugador de la historia del Athletic con más partidos a sus espaldas (436); Jonan García, que jugó 38 encuentros en dos campañas; y Endika Bordas, 13 choques. En su segundo curso como entrenador, Javi Casas (27 partidos), Aritz Solabarrieta (13) y Gorka Azkorra (8) fueron los privilegiados de pasar el corte de pretemporada.

El Txingurri ofrece la oportunidad a Morán, que ayer aprovechó la jornada de descanso para celebrar con la familia semejante satisfacción. El jarrillero se presentará hoy en Lezama con un nuevo reto por delante. Lo hace como jugador de la primera plantilla a todos los efectos, un estatus que se traduce en la pertinente mejora económica del contrato que renovó hace un mes, con una ficha anual de 150.000 euros, y temporal, ya que se asegura una estancia hasta el 30 de junio de 2016 como mínimo.

un blindaje perseguido La espera se ha alargado durante ocho meses. Desde que debutara en Israel. Entonces el Athletic, con el que también se estrenó en Liga frente al Real Madrid en el viejo San Mamés, ya subrayó en su agenda el nombre de Erik Morán, al que, según adelantó este periódico, esperaba blindar. No en vano, en Lezama se manejan informes muy positivos del portugalujo, que no ha dejado de crecer futbolísticamente desde que recalara en la factoría rojiblanca en el verano de 2004, con 13 años de edad.

Valverde, además, tenía noticias de Morán en su reciente trayectoria como técnico del Valencia, ya que la dirección deportiva del conjunto ché había enviado el curso pasado a emisarios a seguir las prestaciones del centrocampista en el Bilbao Athletic junto a otros cachorros, como Enric Saborit y el guardameta Kepa Arrizabalaga. Es más, Braulio Vázquez y Juan Sánchez, los dos máximos responsables deportivos del cuadro valencianista, presenciaron in situ el cruel desenlace de los dirigidos por Cuco Ziganda ante el Huracán Valencia en el último play-off de ascenso a Segunda División.

Morán, que ha comparecido en todos los amistosos que han disputado los leones en pretemporada hasta la fecha, se centra en disfrutar del momento y en responder a la oportunidad que le ha llegado de reivindicarse en el primer equipo, después de pasar la criba y convencer al técnico rojiblanco, que ha alabado sus cualidades técnicas, pero al que pide una plusvalía a la hora de competir en el césped.

"Es un chaval con la cabeza amueblada, muy tranquilo y no tiene pájaros en la cabeza. Sabe dónde está y todo lo que ha trabajado en los últimos años", recalcan continuamente los técnicos de Lezama que conocen de primera mano la evolución de Erik Morán, del que confían en que digiera "sin problemas" el nuevo escenario que se le presenta con ese salto tan ansiado por todo futbolista de la casa. Hoy se ejercitará en Lezama con un primer sueño hecho realidad.