AMAIA Olabarrieta (Lezama, 1982) se ha convertido en una de las fijas en el Athletic femenino. Testigo sobre el césped de San Mamés de participar como rojiblanca de la cara y la cruz: Hace seis años, con Iñigo Juaristi en el banquillo, el conjunto rojiblanco empató con el Torrejón, pero los resultados erigieron a las bilbainas con su cuarta y, por ahora, última antorcha liguera. Y frente al Barcelona, hace tres temporadas, en la Copa, las pupilas de Alberto Berasaluze se quedaron con la miel en los labios, al verse apeadas frente al Barça de una fase final diseñada para ellas en Basauri. Mañana (12.00 horas), de nuevo ante el conjunto culé, tiene otra reválida en La Catedral.
"Contra el Torrejón, ellas vinieron a jugar pero la presión la teníamos nosotras, y con el Barça no pudimos ganar. Ahora, no pienso en lo que ocurrió en esas dos ocasiones, porque ellas tienen que venir a ganar, sí o sí. La presión la tienen ellas. Tampoco vamos a salir a por el empate, porque yo no sé ni cómo se juega a eso. Nosotras vamos a ir a ganar. Conocemos tanto al rival que vamos a ir a romper sus bazas. Creo que será la clave para ganar al Barcelona", subraya la centrocampista vizcaina. Y es que, según indica Olabarrieta, a esta liga solo falta ponerle el lazo para regalársela a un público ansioso de éxitos futbolísticos que quiere despedir al viejo San Mamés como realmente se merece: Con un título.
"Ha sido una temporada muy buena, para llegar a ser perfecta falta ganar la liga. Desde el primer partido hemos sido primeras y no hemos bajado de ahí. Eso es algo que pocas veces pasa. Puedes pinchar? Pero nosotras esta temporada no hemos bajado el ritmo. El año pasado también fue bueno, pero no tuvimos tanta regularidad. Este año el entrenador nos conoce más y sabe sacarnos más rendimiento", comenta optimista la rojiblanca.
maneras como tenista Amaia Olabarrieta empezó en el fútbol en el colegio. Enganchada por la pasión al esférico de su mellizo. Sin embargo, tuvo que decidir entre el tenis y el deporte que practica ahora. Con la raqueta llegó a situarse en el puesto 115 de un ranking estatal que comandaba Arantxa Sánchez Vicario. A su ama le tiraba el tenis, pero con su mayoría de edad se decidió por el fútbol. "Era buena al tenis. Pero siempre me ha apasionado más el fútbol y, con 18 años, o me marchaba a Barcelona a jugar al tenis o me quedaba aquí, con el fútbol. El tenis era muy solitario. Por aquí ganaba casi todo y no estaba dispuesta a irme. Al final, decidí jugar en equipo, porque siempre me había tirado más este deporte. Fiché por el Bizkerre gracias a un amigo de mi aita y, tres años después, me fichó el Athletic. He empezado muy tarde, pero creo que he aprovechado muy bien el tiempo", rememora la mediocentro.
Tras acudir a más de una decena de citas con la selección estatal, Amaia vive un momento dulce en el que le gustaría poder alzarse con el quinto campeonato de Liga para el Athletic. La llave la tiene el triunfo o el empate contra el Barça: "Va a ser un partido de los que van a hacer historia. El Barcelona es un equipo que te deja jugar, le gusta tener el balón y eso nos ayuda. Tiene un tipo de juego parecido al nuestro, pero, en mi opinión, ellas solo saben jugar así, juegan un poco como los chicos del Barça, y nosotras podemos hacer tanto el juego combinado como el directo". De todas formas, no oculta el respeto al rival azulgrana, pero lo del temor son palabras mayores, no quiere oír hablar. "Dicen que el miedo te roba los sueños. Pero sí que hay respeto. Si hay un equipo que nos pueda hacer frente, ese es el Barcelona. Es un equipo muy compacto, con muy buenas jugadoras. Pero miedo, no; si sales con miedo, no haces lo que tienes que hacer", enfatiza.
el escenario ideal Lo que Olabarrieta tiene muy claro es que La Catedral es el escenario adecuado para levantar un título, aunque Lezama también tiene su significado. "Como ya he jugado en San Mamés, y perdimos contra el Barça jugándonos la Copa, no me hubiera importado jugar en Lezama. Llenar Lezama, con gradas supletorias, como hicieron los juveniles, también es un ambientazo. Para mí Lezama tiene algo especial. Aunque lo de San Mamés, con un montón de personas? Y si me preguntan dónde quiero levantar un título, digo que en San Mamés. Pero cuando no sabes lo que va a pasar. Sabemos que en Lezama somos fuertes y esperemos que lo mismo pase en San Mamés", aventura con tono de seguridad.
"Impresiona más el escenario. Tenemos tanto respeto. Jugar en San Mamés es un privilegio. Siempre lo he visto en la grada y volver a tener la posibilidad de jugar ahí? Recuerda a todo lo conlleva alrededor, la gente? ¿Miedo escénico? No hay. Las veteranas tenemos que tirar de esto", finaliza contundente. Con la baja de Saioa y la duda de Tzibi, que sufre una pequeña rotura en el isquio, Juan Luis Fuentes recuperará mañana casi seguro a Flaviano para la final ante el Barça.