Entre la nostalgia y la esperanza
Aritz Aduriz supera sus molestias y estará en el ataque junto a Ibai y Muniain, que vuelve al once
bilbao. Sevilla y Athletic no están situados en la clasificación donde pretendían en el inicio de la temporada y es muy probable que tampoco lo logren al cierre del calendario. Antes de cruzarse esta noche en el Sánchez Pizjuán, el anfitrión se resiste a renunciar a una plaza continental y los rojiblancos tratan de sellar la tranquilidad, sin mirar más allá. Esta dispar perspectiva, cuando resulta que se encuentran en un pañuelo de tres puntos, obedecería a que unos llevan todo el año tratando de engancharse a Europa y los otros intentando alejarse de la cola. La cita de hoy no servirá para despejar sus panoramas, pero el Athletic sí acariciaría su objetivo actual de asentarse en la zona templada si es capaz de rascar algo. Para ello, Marcelo Bielsa presentará una delantera titular que solo ha alineado en una oportunidad, fue en diciembre contra el Zaragoza. Nunca más han jugado de salida Ibai, Aduriz y Muniain.
El plan de trabajo específico de Aduriz e Ibai, ambos con molestias, parece que ha cundido y después de toda la semana al margen de la dinámica del grupo su respuesta fue positiva en la sesión de ayer en Lezama. En principio, el técnico argentino está de enhorabuena, puesto que contará con sus dos elementos más decisivos en ataque a día de hoy, algo que Unai Emery no puede decir a causa de la sanción de Navas, la llave maestra de su esquema gracias a su velocidad y constancia. La alternativa sería Reyes, que no es lo mismo, aunque de vez en cuando siga ofreciendo maravillas. Por lo demás, Bielsa recupera el dibujo habitual, con cuatro atrás y Laporte ejerciendo de lateral. Será quien más agradezca la ausencia de Navas.
En la memoria, la exhibición de la última visita a la capital andaluza. Un recuerdo agradable, pero lejanísimo y no precisamente por cuestión de fechas. El hecho de que en la formación rojiblanca falten cinco de los hombres que consiguieron que la afición sevillista les dedicase una inesperada ovación en reconocimiento a su excelso juego, tampoco sería la causa de la añoranza, sino las sensaciones que transmitía entonces el Athletic, un conjunto aguerrido, vertical a más no poder y movido por una convicción que le convertía en una apisonadora. Aquella celebrada victoria terminó con una maldición que duraba casi dos décadas a orillas del Guadalquivir y sirvió para encumbrar a Iñigo Pérez, quien dirigió al equipo con una clarividencia impactante. Él es uno de los ausentes, junto a Javi Martínez, Susaeta, Aurtenetxe y Llorente. Estos dos, se sientan en el banquillo, igual que Iturraspe, en cuya demarcación saldrá San José, en quien el entrenador deposita su confianza pese al calvario que vivió ante el Granada.
El Sevilla, que mediada la campaña acometió el relevo de Míchel, afronta el compromiso presionado por el síndrome de su doble personalidad. Figura en tierra de nadie porque solo cumple en su campo, donde con Emery ha hecho un pleno. Su flojera como visitante le obliga muchísimo cada vez que comparece ante su afición, que no acaba de asimilar tanta irregularidad y se impacienta. Esta aparece como una de las bazas a considerar por parte del Athletic, cuyo principal aval hasta que el balón se ponga a rodar descansa en el balance defensivo. Con Iraizoz muy centrado, el equipo lleva un mes adecentando su apartado estadístico, lo que tratándose de un compromiso a domicilio constituye una invitación a la esperanza.
En el plano individual, la titularidad de Muniain después de dos meses merecerá un seguimiento especial. En la jornada precedente fue retirado por Bielsa veinte minutos después de que ingresara en el terreno, un episodio que ilustra la desorientación en la que se halla sumido desde el verano. El equipo en cambio parece más centrado, aunque se muestre romo en la creación de juego. Vendría bien que Muniain despertase de su letargo.