Operación Namasté

Varias vizcainas denuncian por abusos sexuales a un osteópata de Las Merindades (Burgos )

Los investigadores insisten en que pueden aparecer más víctimas

18.11.2020 | 14:53
Imagen de archivo de la operación Namasté, en la que varias vizcainas han denunciado abusos sexuales

Siete nuevas víctimas se han sumado a las denuncias contra el osteópata de Las Merindades (Burgos). La cifra de mujeres que han denunciado tocamientos íntimos durante las sesiones de masaje asciende a doce, entre ellas Bizkaia, y dos han relatado acceso carnal.

Según ha informado este miércoles la Guardia Civil en un comunicado, las pesquisas han destapado también un delito de intrusismo profesional que ha llevado al Colegio Profesional de Fisioterapeutas de Castilla y León a presentarse como acusación popular en la causa.

Los investigadores insisten en que pueden aparecer más víctimas y animan a estas a denunciar.

PERFIL DE LAS VÍCTIMAS

Si la edad de las primeras denunciantes, residentes en Barcelona, Bizkaia y Burgos, variaba entre los 46 y los 59 años, ahora se amplía el ratio y oscila entre los 31 y los 63, con víctimas que proceden de Castellón, Soria y de nuevo Bizkaia.

La investigación llevada a cabo por la Guardia Civil, en el marco de la Operación Namasté, se inició el pasado febrero a raíz de la denuncia de la primera víctima, que relató tocamientos íntimos durante una sesión de masajes concertada con el presunto autor, práctica con la que supuestamente paliaría determinadas dolencias que padecía la mujer.

La investigación destapó cuatro casos más y requirió el registro del consultorio/domicilio del osteópata, donde se intervino documentación fundamental para culminar con su detención y posterior ingreso en prisión preventiva y sin fianza, situación en la que continúa actualmente.

La investigación, que continúa abierta, ha aclarado la oferta profesional del masajista, centrada en su consultorio y como instructor de talleres de yoga en múltiples municipios del norte burgalés y de la comarca de Campóo-Los Valles en Cantabria, donde recababa a potenciales pacientes para desarrollar técnicas más privadas.

De esta manera se han descubierto siete nuevas víctimas y se ha comprobado que algunos hechos se remontan a finales de 2016, y se repitieron en 2017, 2018 y 2019.

Todas las víctimas aseguran haber padecido abusos sexuales por tocamientos íntimos, de similar naturaleza, sin su consentimiento.

Dos de estas mujeres han relatado episodios de acceso carnal durante las sesiones.

Además, el análisis de la documentación intervenida al detenido ha determinado que, aunque podría realizar lícitamente masajes relajantes –ya que acredita mediante certificados haber realizado cursos de osteopatía-, aunque no podía ejercer la fisioterapia, al carecer de titulación oficial.

Por este motivo se le imputa también un delito de intrusismo profesional, al anunciarse como "especialista en terapias corporales, quiromasaje y masajes terapéuticos" y ofrecerse a aliviar con masajes y otras técnicas manuales el padecimiento del paciente ante determinadas dolencias o problemas de salud.