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Los exámenes diseñados para la selectividad del año 2027 elevan el listón

Los institutos han recibido a finales de curso las instrucciones con los nuevos contenidos y criterios de evaluación para las pruebas del año que viene, mucho más competenciales

Los exámenes diseñados para la selectividad del año 2027 elevan el listón

El examen de Euskera judicializado, el batacazo en Matemáticas II y Física —dos asignaturas clave para acceder a las ingenierías y otras carreras técnicas—, junto a los retrocesos en Química, Historia de España e Historia de la Filosofía, configuran la foto de conjunto que ha dejado la PAU en Euskadi. Todo ello en el año de consolidación del nuevo enfoque, una reforma de la selectividad que busca acabar con el modelo memorístico tradicional para pasar a otro 100% competencial en 2028. Es decir, la prueba dejará de evaluar cuánto es capaz de memorizar una persona y empezará a medir cómo usa lo que sabe para resolver problemas del mundo real. El descenso del rendimiento académico ha sido la tónica general en todo el Estado, y ya hay voces que apuntan que los institutos no han tenido tiempo suficiente para planificar la transición sin perjudicar al alumnado actual.

El estado de las cosas puede dar paso a una reflexión sobre el contenido y criterios de corrección, ya que 2027 se concibe como un año de ajuste técnico. Según el calendario de implantación de la nueva selectividad, las comisiones organizadoras de la PAU de todas las comunidades deben ajustar los criterios de evaluación basándose en los datos y resultados de las dos primeras convocatorias, puliendo los denominados modelos cero o exámenes de ejemplo. A buen seguro, esta cuestión estará encima de la mesa de las conversaciones que mantienen Euskal Herriko Unibertsitatea (EHU) y el Departamento de Educación, como integrantes de la Comisión Organizadora de la PAU en Euskadi. El calendario de implantación de la PAU no parece admitir ninguna prórroga más y la complejidad de los exámenes aumenta.

Así lo ha podido comprobar este periódico tras acceder a las pautas que la Comisión Organizadora ha enviado a los institutos sobre el contenido y los criterios de evaluación que incluirán en el próximo examen de Lengua y Literatura Vasca II. Según el documento, la gran reforma estructural y los nuevos contenidos de las secciones de Literatura y de Lengua y Sociedad se retrasarán de forma definitiva hasta la convocatoria de 2027. El diseño se ha consensuado de manera conjunta con los responsables de las demás lenguas minorizadas del Estado, lo que garantiza que los modelos de examen de Galicia, Catalunya, Comunidad Valenciana, Baleares, Nafarroa y Euskadi irán de la mano.

Estructura y puntuación del examen

A partir de 2027, se elimina la opción de elegir entre dos exámenes completos y se implanta una única prueba obligatoria de 10 puntos estructurada en tres bloques. El primer bloque corresponde a Comprensión y Redacción, vale 4 puntos y exige analizar un texto no literario, repartiendo 2 puntos para las preguntas de comprensión y otros 2 puntos para la redacción de un texto propio. El segundo bloque, titulado Lengua y Sociedad, aporta 3 puntos mediante dos apartados de elección; en el de Lengua se elige una de dos preguntas sobre gramática por 1,5 puntos, y en el de Sociedad se responde a una de dos opciones sobre el entorno lingüístico por otros 1,5 puntos. El tercer bloque está dedicado a la Literatura, vale los 3 puntos restantes y plantea dos preguntas abiertas sobre el temario o los libros obligatorios, de las cuales el alumno solo debe contestar una.

Faltas de ortografía y penalizaciones

Los tribunales aplicarán un criterio estricto para evaluar la limpieza de los textos, aunque la penalización máxima por errores de escritura estará topada en 2 puntos. La primera falta de ortografía del examen saldrá gratis y no restará puntuación. A partir de la segunda falta cometida se descontarán 0,25 puntos por cada error, con la condición de que las palabras repetidas que tengan el mismo fallo solo se penalizarán una vez. Además, la mala redacción, los problemas de coherencia o un vocabulario pobre restarán hasta 1 punto extra. Por tanto, conviene revisar bien el examen, ya que si una respuesta resulta incomprensible debido a la acumulación de fallos, recibirá un cero automático.

Temario de Literatura y Sociedad

En esta parte se evalúa la capacidad de análisis y el contexto histórico, dejando a un lado la memorización de biografías. El programa oficial incluye a varios autores de la literatura vasca nuevos, que son Txomin Agirre, Lauaxeta, Lizardi, Gabriel Aresti, Txillardegi, Ramón Saizarbitoria, Arantxa Urretabizkaia, Bernardo Atxaga y Joseba Sarrionandia. Junto a ellos se fijan tres lecturas obligatorias que se renovarán de forma parcial cada dos o tres años. Actualmente los libros seleccionados son Bi Anai de Atxaga, del que se acepta cualquiera de sus dos ediciones, Aitaren etxea de Karmele Jaio y Azalaren kodea de Miren Agur Meabe. Las preguntas sobre estas obras serán totalmente abiertas para relacionar los personajes, el tiempo o los temas con la trama.

Este apartado teórico obliga a comprender el entorno del euskera a través de tres grandes áreas conceptuales. La primera es la sociolingüística, que estudia la situación de las lenguas en el mundo, la realidad geográfica del euskera, el bilingüismo, la diglosia y los fenómenos de contacto o desaparición de idiomas. La segunda es la dialectología, que repasa el origen medieval de los euskalkis, las clasificaciones históricas de Bonaparte y Koldo Zuazo, y la necesidad de mantener el Euskera Batua en convivencia con las hablas locales. La tercera es la historia de la lengua, que recorre la evolución del idioma desde las inscripciones aquitano-vascónicas y las glosas medievales, pasando por escritores clave como Etxepare, Leizarraga y Larramendi, hasta llegar al impacto social que tuvieron la Revolución Francesa y el Franquismo. Todo esto en euskera.