Un 94% de las enfermeras y enfermeros de Euskadi denuncia la existencia de estereotipos sexistas y retrógrados que provocan comentarios, actitudes y comportamientos ofensivos y denigrantes que les perjudican a nivel personal y profesional, según recoge una encuesta del Sindicato de Enfermería, Satse, en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer.

Según ha informado la central sindical, un 86% de las enfermeras y enfermeros opina que el estereotipo más presente es que aún se crea que Enfermería es una profesión "dependiente" de otro colectivo sanitario, y más de un 90% cree que no tienen el reconocimiento y visibilidad social que les corresponde por su responsabilidad, cualificación y competencia profesional.

Los resultados de la encuesta, realizada por el Sindicato de Enfermería entre el 13 y el 23 de febrero de este año, concluyen que el 94% por ciento de las enfermeras y enfermeros considera que se mantienen numerosos estereotipos sexistas y retrógrados que provocan comentarios, actitudes y comportamientos ofensivos y denigrantes que les perjudican a nivel personal y profesional.

"El hecho de que las enfermeras y enfermeros sigan denunciando esta inaceptable realidad denota que el paso de los años no ha conllevado una mejora de la situación, lo que demuestra que estamos fallando como sociedad a la hora de reconocer y tratar como deberíamos a todo un colectivo profesional por el mero hecho de estar conformado de manera mayoritaria por mujeres", han señalado desde la organización sindical.

Cuestionados por el estereotipo o imagen irreal más presente, el 86% opina que el que aún se crea que es una profesión "dependiente" de otro colectivo sanitario. En segundo lugar, es el de ser una profesión "vocacional y sin cuerpo de conocimientos propio" (51,33%), seguido de ser una "profesión sexualizada" (44,97%); ser "exclusivamente femenina" (40,86 %) y no tener una formación universitaria de Grado" (18,28%).

Ante esta realidad, Satse ha lanzado una nueva campaña de información y sensibilización, con motivo del Día Internacional de la Mujer, para poner en valor que las enfermeras y enfermeros son profesionales sanitarios líderes y autónomos en el cuidado del conjunto de la sociedad con un espacio profesional propio que hace posible la mejora de la salud y bienestar integral a lo largo de todas las etapas de la vida.   

"COMENTARIOS DENIGRANTES"

El nuevo sondeo de opinión realizado por Satse, dentro de su campaña 'Rompe con los estereotipos', ofrece datos como que el 57 por ciento de las enfermeras y el 51 por ciento de los enfermeros de Euskadi han sufrido en primera persona o conocen a algún compañero que ha sido "víctima de comentarios o comportamientos ofensivos y denigrantes basados en la imagen estereotipada y sexista de la profesión".

La encuesta recoge también más de 2.000 comentarios personales de las enfermeras y enfermeros consultados por Satse, que constatan que aún persiste una importante falta de respeto y, en ocasiones, "hasta desprecio, al minusvalorar a la profesión en sí y a las enfermeras por razón de género".

En concreto, los comentarios aluden a que, al hombre, en muchos casos de manera sistemática, se le asigna socialmente un 'status' o categoría superior, y a la mujer se le siguen atribuyendo roles arcaicos y retrógrados, con expresiones como "tú no sabes, que venga un hombre que sí sabe".

De igual manera, los comentarios "sexualizados" son comunes, desde seguir siendo generalizado el uso de términos como "niña" o bonita" hasta otros muchos más hirientes, denigrantes y ofensivos que afectan a su intimidad. Unos estereotipos sexistas y retrógrados que suponen un retroceso en el desarrollo profesional de las enfermeras y enfermeros, según el 79 por ciento de los encuestados en Euskadi.

De otro lado, la práctica totalidad de los profesionales encuestados (91,16%) por el Sindicato de Enfermería en Euskadi considera que no tienen el reconocimiento y visibilidad social que les corresponde por su responsabilidad, cualificación y competencia profesional.

A tenor de todos estos datos, Satse subraya que, a pesar de "presumir" de formar parte de una sociedad moderna, tolerante y concienciada con la lucha contra la discriminación, las enfermeras y enfermeros como profesión, y las enfermeras como profesionales y como mujeres, siguen siendo encuadradas en estereotipos "arcaicos, sexualizados y denigrantes que les impiden avanzar, algo que no les beneficia como profesionales ni tampoco a la sociedad en general".