Normalidad salpicada de algunos enfados y anulación de reservas por la petición del pasaporte covid a clientes

Primer día en vigor de la medida que autoriza la petición del pasaporte covid a clientes

16.12.2021 | 00:15
Ayer miércoles los hosteleros comenzaron a pedir el pasaporte covid, conscientes de que la medida no agrada a todos los clientes.

La mayoría de usuarios de bares y gimnasios de Euskadi han aceptado con "normalidad" la obligatoriedad de presentar desde este miércoles el certificado covid al acceder a esos locales, si bien los responsables de los establecimientos han criticado la medida que consideran "confusa".

El martes el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco autorizó al Gobierno vasco a extender la exigencia de ese certificado al resto de bares y restaurantes, así como a quienes vayan de visita a hospitales, residencias y centros penitenciarios, y en espectáculos en lugares cerrados, donde la incidencia acumulada sea igual o supere los 300 casos por 100.000 habitantes. La medida no afecta a los trabajadores de esas instalaciones ni a los menores de 12 años.

Ayer miércoles, primer día en que ha entrado en vigor esa exigencia, los hosteleros mostraron sus dudas con respecto a su aplicación e, incluso, la imposibilidad de llevarla a cabo en bares pequeños y advierten, además, del perjuicio que va a ocasionar en un sector muy afectado por la crisis derivada de la pandemia. Afortunadamente, entre los clientes de esos locales, la mayoría presentó el certificado con normalidad, aunque se han producido algunos enfados y ha habido algunas personas que han insultado a los hosteleros e incluso se han anulado reservas de mesas.

El gerente de la asociación de Hostelería de Bizkaia, Héctor Sánchez, denuncia que la medida es "muy confusa, difícil de entender e inviable de aplicar en muchísimos locales pequeños, donde detrás de la barra hay solo una persona y debería abandonar su puesto para pedir el certificado a la entrada".

En opinión del hostelero Boni García la obligatoriedad de presentar el pasaporte covid en bares y restaurantes era una realidad que sabía que tarde o temprano se iba a implantar en Euskadi. Ahora tras la puesta en marcha de esta medida anticovid, según explica García se presenta muy difícil llevarlo a cabo ya que la gente entra y sale muchas veces y es complicado controlar a todo el mundo. "El primer día no hemos tenido ningún problema, la gente está concienciada, lo ha entendido, pero con esto el servicio se ralentiza", explicó. De hecho, por la mañana hubo un momento que no daban a basto, principalmente porque en una hora concreta entra mucha gente. Es ahí donde se puede generar el tapón.

En otras ciudades europeas ya se lleva pidiendo el pasaporte covid hace tiempo, pero no es lo mismo la forma de potear o de ir a los bares de Euskadi con la de otras ciudades del mundo. "He estado en Suiza recientemente y la gente no sale como aquí ni van todos los días a tomar algo", concreta.

Yolanda Etxebarria, del bar Urdiña ayer miércoles no pidió a nadie el pasaporte covid porque, "no sabe cómo debe hacerlo": No me hace ninguna gracia tener que ser de nuevo los controladores, no me parece justo", comenta. En esta realidad y con la nueva normativa Yolanda se puso en contacto con el Ayuntamiento para aclarar cómo debe ser el control que se debe fijar sobre los clientes. "No sé si con pedir el pasaporte es suficiente y, además, tengo que pedir el DNI".

Del Ayuntamiento de Bilbao le derivaron al Gobierno vasco, pero según Yolanda tampoco le terminaron de atender y aclarar las dudas". En este sentido tiene miedo que llegue el fin de semana y en los problemas que pueden surgir al tener que estar constantemente pidiendo el justificante de vacunación. "¿Qué tengo que hacer, poner a una persona en la puerta solo para que controle quién tiene y quien no el pasaporte?", lanzó.

Ainara Rincón, coordinadora del gimnasio TwentyFit comentó que el primer día de aplicación de esa nueva medida está siendo "bastante tranquilo de momento. Va muy bien, sin problemas en la lectura del código QR".

"Solo hemos tenido cuatro o cinco personas que se han quejado, pero la mayoría lo han aceptado y han sido comprensivos. Saben que no es una cosa nuestra, que nos obligan a pedirlo", ha indicado.

"En otros países la forma de potear es diferente, por eso aquí se complica más"

Boni Garcia

Hostelero

"En general la gente ha respondido muy bien, solo ha habido cuatro o cinco quejas"

Ainara Rincón

Coordinadora TwentyFit


noticias de deia