¿Libertad o seguridad? Un dilema moral para tiempos pandémicos

Alrededor de 400 alumnos y alumnas de ESO y Bachillerato se han presentado a la tercera edición de las Olimpiadas de Filosofía de Euskadi con este planteamiento como tema central

18.03.2021 | 14:33
Los ganadores y las ganadoras de la olimpiada de este año.

¿Seguridad o libertad? Este es el dilema moral tan crucial este último año al que se han enfrentado los 400 alumnos y alumnas de 22 centros educativos de ESO y Bachillerato que han participado en las Olimpiadas de Filosofía en Euskadi. "Esta tercera edición es especialmente emotiva. Nunca hubiéramos pensado que íbamos a tener tanto éxito en esta edición", valoró Cristina de la Cruz, doctora en Filosofía y profesora en la Universidad de Deusto, durante la inauguración de la entrega de premios.

La Olimpiada Filosófica lleva celebrándose en el Estado desde 2013 impulsada por varias asociaciones y olimpiadas de ámbito autonómico. Cada año se elige una temática y los ganadores compiten a nivel estatal. Este año, debido a la situación por la pandemia, la competición se realizará de forma telemática.

Euskadi se sumó a esta iniciativa en 2019, a propuesta de un grupo de profesoras de Filosofía, tanto de secundaria como de universidad, que vienen colaborando activamente en distintas iniciativas orientadas a animar al alumnado de secundaria y bachillerato para que se inicie en el ejercicio de la reflexión filosófica. Cuentan con el apoyo de la Red Española de Filosofía (REF), la Universidad de Deusto, la UPV/EHU, el Colegio Oficial de Licenciados en Filosofía y la Asociación de Filosofía de Euskadi Agora.

Y cada año cuenta con una mayor acogida: si hace tres años fueron 150 los alumnos y alumnas que participaron, este año la cifra se ha elevado a 400. El alumnado compite en cuatro categorías –fotografía, vídeo, dilema moral y disertación–, a la que este año se ha sumado además dibujo para estudiantes del primer ciclo de secundaria.

Los tres ganadores de cada modalidad defendieron hace unos días sus trabajos ante un jurado que valoró y repartió los primeros, segundos y terceros premios.

Los primeros en subir al atril fueron los alumnos que participaron en la modalidad de vídeo. Aimar García Gómez, del colegio El Regato de Barakaldo, quedó en primer lugar con un original rap sobre el dilema presentado. "La base del debate es preguntarse qué es libertad y qué es seguridad, yo tengo muchas dudas", sostuvo durante su intervención. "La canción hace hincapié en las incongruencias de los tópicos, todo es muy relativo", continuó.



Iñigo Martínez, de Agora Filosofia Elkartea y miembro del jurado, valoró el trabajo del joven por "abrir los lenguajes con los que filosofar".

Para Asier Rivera Corres, de Olabide Ikastola de Gasteiz, "la libertad es una falsa ilusión que produce la seguridad". El joven quedó segundo con un vídeo realizado conjuntamente con Martin Etxeita Jauregi y Paula López Mayo. Para las terceras en esta categoría, Eider García Ardanaz y Uxue Fuidio Huarte, "seguridad y libertad son principios innatos en los seres humanos que no se deben enfrentar".

En la categoría de dibujo, dedicada al alumnado de primero y segundo de la ESO, se llevó el primer puesto el trabajo de June Arribas García, del instituto Zaraobe de Amurrio, con una ilustración sobre la vacuna contra el Covid-19.

- Eta, zer darama txertoak? (¿Y qué lleva la vacuna?)
- Ez dakigu (No sabemos)
- Orduan, Zergatik jarriko dugu? (Entonces, ¿por qué nos la ponemos?)
- Batzuek esaten dutelako (Porque algunos lo dicen)



Por su parte, Irati Santamaría Sanz, del instituto Artaza Romo de Getxo, fue la ganadora en la categoría de fotografía con una imagen en blanco y negro y esta reflexión: ¿Es la sobreprotección el antónimo de la libertad?



TRANSEXUALIDAD

Para el dilema moral, las organizadoras de las olimpiadas pidieron al alumnado participante que se pusiera en la piel de un tutor o una tutora de tercero de secundaria. "Una familia se reúne contigo para comunicarte que su hijo es transexual. Lo ha sabido desde pequeño y, tras un lago proceso, ha aceptado su transexualidad. Hasta ahora no se lo han contado a nadie, pero les ha parecido que tú, como tutor/a, deberías saberlo. Al mismo tiempo, te permiten contarlo si lo ves adecuado. Como profesor/a, no sabes qué hacer con la información: ¿Deberías comentárselo a la clase para darle libertad a ese alumno o no para evitar problemas y así garantizar su seguridad?", plantea el dilema.

Los tres ganadores de esta modalidad coincidieron en su reflexión: "El planteamiento está mal, no soy yo quien tiene que decirlo, sino la persona", señaló Ainhize Oyarbide Molino, del instituto de Hernani, que obtuvo el segundo premio. Por su parte, el primero fue a parar a Laia Etxandi Loyarte, también del instituto de Hernani.

Bea Sever, portavoz de Naizen, la asociación de familias de menores transexuales, miembro del jurado, valoró positivamente los trabajos. "Siempre decimos que somos acompañantes, no podemos decir por ellos. La persona tiene que marcar su camino", apuntó.

En cuanto al dilema moral, seguridad vs. libertad, Sever explicó que "unas veces, cuando la persona entiende lo que le pasa, quiere expresarlo al día siguiente, quiere ser libre; en cambio, en otras ocasiones, no quiere dar ese paso adelante para continuar en esa seguridad". Y lanzó una reflexión final: "Es trabajo de todos cambiar la sociedad, como decía Simone de Beauvoir, ser libre es querer la libertad de los demás".

El último premio que se entregó durante la jornada fue el relativo a la modalidad de disertación, en la que se planteó al alumnado una pregunta: "¿Tenemos miedo a la libertad?".

Entre todos los trabajos destacó el de Helen Zarragoitia Alzaga, de Lauro Ikastola de Loui, que se llevó el primer premio con una redacción en la que, antes de responder a la pregunta, hizo una búsqueda del significado del término "libertad". "¿Cómo voy a saber si tengo miedo a la libertad, si no sé lo que es la libertad?", escribía al comienzo de su trabajo.

Las jornadas de filosofía se han convertido en una herramienta del profesorado de filosofía para animar al alumnado de secundaria y bachillerato para que se inicie en el ejercicio de la reflexión filosófica. "Filosofía me permite seguir curioseando, hacerme preguntas", explicó Helen, estudiante de ciencias. En la misma línea, Itziar Rodríguez Gago, de Lauro Ikastola, tercera en la modalidad de disertación, señaló: "Es la asignatura que nos da pie a pensar. Es una oportunidad que la gente no aprovecha. Se espera de nosotros que memoricemos textos. Esto es una vía de escape". "Es una herramienta para entender el mundo", concluyó, por su parte, Irati, ganadora en la modalidad de fotografía.

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