¿Y si tras la desaparición de un menor se esconde un reto en internet?

Ertzaintza y Vost no vinculan directamente las últimas desapariciones en Gipuzkoa a un juego, pero llaman a actuar con celeridad ante la huida de un menor

12.11.2020 | 09:32
Un grupo de jóvenes ajenas a esta información charlan con las mascarillas puestas.

En las últimas semanas se ha dado aviso en Gipuzkoa de la desaparición de varios adolescentes en fechas muy seguidas que, con posterioridad, han regresado a casa.

Coincidencia o no, también se ha hecho circular un mensaje de aviso en el que se señala que en las redes sociales hay activo un reto por el que se incita a los y las jóvenes a abandonar su casa sin dejar rastro y sin mantener contacto con sus familiares durante 48 horas.

Según se señala en dicho aviso los participantes en el reto suman más puntos si la familia o los amigos publican mensajes en las redes sociales.

REDES SOCIALES

Consultada por este periódico, la jefatura de la Ertzaintza informó que conoce "desde el año 2017 este juego o reto existente en la red, que consiste en desaparecer durante 24 o 48 horas".

Pese a que en pocos días se han dado a conocer varios casos de menores desaparecidos que han vuelto a casa, dichas fuentes de la Ertzaintza afirman que "con los datos que manejamos, no podemos asegurar que alguna de las desapariciones denunciadas en Euskadi puedan responder a esta circunstancia".

Tampoco lo afirma la Asociación de Voluntarios Digitales de Emergencias de Euskadi, Vost, que en las últimas fechas ha publicado varios avisos sobre desapariciones de menores de entre 15 y 17 años, que ya ha retirado al haber aparecido.

Jokin Zubieta, responsable de Vost Euskadi, al igual que la Ertzaintza recuerda que hace dos años también se dieron casos de desapariciones durante dos días vinculadas a un reto similar al antes citado. "Algunos casos pueden tener este origen pero, cuando hablamos de menores, cualquier desaparición tiene que ser atendida con rapidez", añade.

Pero aunque los casos que en las últimas jornadas se han dado en Gipuzkoa han tenido un final feliz, desde Vost se lanza un llamamiento: "Cuando se sube el aviso de una desaparición de un menor no hay que pensar que nos hallamos ante una chiquillada y dejar de compartirlo en las redes. Siempre es importante compartirlo porque no se sabe qué historia hay detrás y no hay tiempo que perder".

CORONAVIRUS

Y es que desde el inicio de la pandemia, apunta, se ha incrementado el número de casos de jóvenes de entre 13 y 17 años que han huido de sus casas o de los centros tutelados en los que residían.

"El confinamiento agravó la situación. En las casas en las que las cosas estaban mal, empeoraron", apunta el responsable de Vost. "Paro, Erte y un ambiente bastante inestable en los hogares han hecho que aumente el número de jóvenes que huyen de casa", asegura.

También en la mayoría de estos casos, al igual que ocurre con los que están vinculados a los retos, los jóvenes regresan a sus casas o a los centros en los que viven. "Se van pensando que se van a comer el mundo, algún amigo les da cobijo unos días y después se enfrentan a la realidad y se dan cuenta de que tienen que volver", explica.

DESAPARICIÓN DE MENORES

Pero, subraya, cuando un joven huye "no sabemos lo que se esconde detrás y hay que tener claro que la desaparición de un menor es siempre de riesgo". "¿Y si pensamos que es una chiquillada y no es así?. Ante esto, siempre máxima protección del menor", abunda Zubieta.

La desaparición de un menor recuerda Zubieta, en algunas ocasiones puede incluso "acabar en suicidio", por lo que actuar con celeridad resulta fundamental para que se puedan recabar datos y pistas a la mayor brevedad posible.

Tras algunas desapariciones, informa, pueden esconderse situaciones como un secuestro parental. "Cuando se empieza a tirar del hilo a veces detrás hay historias que pueden acabar muy mal", concluye Zubieta.

En la actualidad, según los datos de los que dispone la Ertzaintza, en Gipuzkoa hay 17 desapariciones activas, de las que siete corresponden a menores fugados de un centro, mientras que el resto son de adultos.

En estos casos que permanecen activos, "ninguna de las denuncias recogidas parece tener relación al reto publicitado", informan desde la Ertzaintza.