Gasteiz, sin fiestas de la Blanca

05.08.2020 | 00:15
Solo desde algunos balcones se oyeron cánticos.

La capital alavesa vivió ayer su 'no inicio' de las fiestas, con Celedón en casa y la plaza de la Virgen Blanca vacía

Los gasteiztarras cumplieron con creces la primera prueba de fuego de las no fiestas. La céntrica y popular plaza de la Virgen Blanca dio buena cuenta de ello ayer cuando las agujas del reloj del campanario de la torre de San Miguel marcaron las seis de la tarde, la hora en la que cada 4 de agosto se lanza el cohete anunciador de las fiestas patronales de La Blanca, tras cuyo estallido suele dar comienzo la bajada de Celedón, en versión muñeco primero y humana después, iniciándose así las celebraciones de Vitoria-Gasteiz para alegría de las 50.000 almas que se congregan en ese punto neurálgico de la capital alavesa.

Sin embargo, nada de eso, por fortuna, se vio ayer. Las aglomeraciones y brincos que cada víspera de la patrona gasteiztarra celebran el descorche festivo, fueron sustituidos por un gran silencio y una plaza desértica, tal y como requerían las autoridades sanitarias y el Ayuntamiento con la campaña de concienciación Este año no toca/Aurten ez, puesta en marcha para frenar la propagación del covid.

La capital alavesa asistió así a un momento histórico, el de ver cómo ese epicentro festivo simbolizaba la contención de estas no fiestas, y que tuvo su máximo apogeo a las 18.00 horas, cuando los toques de campana desde la torre de San Miguel, retumbaron de forma sobrecogedora, los cuales fueron acompañados por los cánticos de la canción de Celedón y aplausos, pero solo de los que tuvieron la suerte de presenciar esta escena desde sus balcones, ya que desde abajo únicamente lo pudieron hacer los medios acreditados, al estar vetado el acceso, gracias a un cordón policial que se extendió por trece puntos de la ciudad y que logró restringir con éxito el paso de todo aquel al que se le olvidaba que Este año no toca.

Solamente algunos despistados trataron de entrar en la plaza. "Por aquí no puede pasar. Dentro de la plaza no se puede entrar", explicaban dos agentes de la Ertzaintza a un ciudadano que intentaba acceder a la Virgen Blanca desde la Zapatería pasadas las 17.00 horas. El blindaje policial, fue clave para evitar concentraciones.

Los gasteiztarras respetaron el 'Este año no toca/Aurten ez' y se abstuvieron de acercarse a la plaza de la Virgen Blanca