Los comerciantes optan por congelar los precios para garantizar las ventas

Los usuarios agradecen que productos como carne, pescado o fruta no sufran subidas durante la pandemia

23.04.2020 | 00:10
Varios clientes compran pescado en un puesto ubicado en el bilbaino Mercado de la Ribera.

 La incertidumbre provocada por la pandemia provocada por el covid-19 obliga a la mayoría de las personas a contener el gasto y mirar más el bolsillo: "Vamos mirando muy al día y procuramos comprar lo meramente necesario", relata Encarni Valle. Esta hostelera de profesión, cuyo bar en Belostikale lleva cerrado desde mediados de marzo, aprovechó la mañana de ayer para comprar fruta y carne en el bilbaino Mercado de la Ribera. "Desde que ha empezado esto del coronavirus tengo más tiempo para venir de compras y no he notado que los precios hayan subido. Puede que algunos de temporada hayan subido, pero todo se mantiene igual que hace un mes, de lo cual me alegro".

Aunque siempre hay quien aprovecha las desgracias ajenas para hacerse de oro, la inmensa mayoría de los comerciantes del mercado bilbaino han optado por congelar los precios para garantizar las ventas. "No estamos para perder más", coinciden los comerciantes en sus declaraciones a DEIA. Productos como el pimiento rojo o el brócoli han subido entre 80 y 50 céntimos, pero según aclaran, por razones derivadas del transporte y de la mano de obra: "Son productos que vienen de Almería. Las peras cuestan ahora casi dos euros más porque se está acabando la temporada, no por el covid-19", aclara Iñaki Herrero, de Frutería Bego.

Desde que fue decretado el estado de alarma las ventas han caído entre un 40 y un 60% y un miércoles como el de ayer los clientes se acercaron al mercado con cuentagotas. "La gente sale una vez por semana y compra lo básico. Bastante estamos perdiendo ya como para encima subir los precios y arriesgarnos a perder a los clientes fieles que siguen viniendo con cierta asiduidad a comprar a nuestro puesto", se sincera la pescatera Rosa Villa mientras se afana en limpiar anchoas tras el mostrador. De hecho, el producto más demandado ayer fueron las anchoas del Cantábrico cuyo precio, dependiendo del tamaño, osciló entre 4,80 y 7,50 euros. "La semana pasada estaban más caras y no eran del país", aclararon los profesionales del sector. Tino Leobeira, de Pescaderías Tinos, afirmó que lo que más vende en estos tiempos de confinamiento es, junto con la anchoa, la merluza y el verdel. "Estamos vendiendo el producto al mismo precio, trabajando mucho más y ganando bastante menos", se lamenta.

Perder clientes Lo comerciantes consideran que en los tiempos que corren no pueden andar jugando con los precios y dicen que son conscientes de que una subida podría restarles clientes. Un punto, aseguran, al que no están dispuestos a llegar, dada la situación de pérdidas que acumulan.

Por su parte, los consumidores agradecen que los precios estén congelados en una época en la que las economías familiares atraviesan un momento complicado. "En mi caso, estoy en casa sin trabajar y eso obliga a ajustar el gasto. Suelo salir una vez por semana para comprar lo básico: algo de carne, pescado, fruta. No he notado subidas", asegura Mikel Aguilera. Abdul salió ayer para llenar la nevera de pescado: "Yo compro pescado, verdura y fruta. Lo mejor para combatir el virus. No solo no han subido los precios, sino que han bajado", confirma.

Pedro Lozano de Carnicería Emilio asegura que aunque hay productos que él paga más caros ahora al mayorista, prefiere seguir con los mismos márgenes de ganancia que tenía antes del confinamiento y evitar así subir los productos a los clientes. "La que nos ha caído. Se vende mucho menos y no nos perdonan los alquileres. Encima, trabajar manteniendo las medidas de seguridad es muy complicado", afirma. De hecho trabajar en tiempos de alerta sanitaria genera mucho estrés y resta horas de sueño. "Vamos a Mercabilbao con más tiempo, tenemos que hacer cola, guardar distancias, esperar... La atención al público, las medidas de seguridad... Estoy cansado, pero no queda otra que aguantar", concluye Lozano desde detrás del mostrador.

"Con el bar cerrado tengo más tiempo para hacer compras y no he notado subidas"

Encarni Valle

Bilbao

"Compro pescado, fruta y verdura; he visto que los precios han bajado desde la semana pasada"

Abdul

Bilbao

"Salgo de casa lo justo para comprar lo esencial; los precios siguen igual"

Mikel Aguilera

Bilbao


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