Cuarentena con Yogurinha Borova

"Lo que más echo de menos son los besos y abrazos de mi amatxu"

08.04.2020 | 00:09
Cuarentena con Yogurinha Borova

La artista Yogurinha Boroba tiene las manos machacadas de tanto limpiar y desinfectar la casa con lejía. "No se acercan ni los pájaros", dice

Bilbao – El confinamiento le regala todos los días a las 20.00 horas la alegría de una niña que le saluda desde el edificio de enfrente: "No sabes la ilusión que me hace. ¿Y pienso: si los mayores lo pasamos mal, cómo lo estarán pasando los más pequeños?". Ese saludo le da fuerzas para seguir adelante en este aislamiento que ha inundado de incertidumbre el día a día de la inmensa mayoría de la sociedad. Yogurinha es consciente de que hay que ser fuertes y por eso saca energía desde lo más profundo de su ser para caracterizarse y grabar vídeos para colgarlos en Instagram. "La gente me lo pide".

Se sigue caracterizando.

—Sí, a veces me apetece poco, pero lo hago porque eso me anima y sé que a la gente también.

¿En casa se prepara?

—Estoy muy limpio, pero tengo unos pelos...

Ya somos dos.

—Pero claro, no le vamos a llamar a la peluquera en esta situación.

Va a ser que no. Un gorro y listo.

—No tenemos más remedio que pasar, pero ¿no me digas que no es una pasada lo que está pasando?

Increíble.

—Me preocupa mucho la gente que no se preocupa y que se salta el confinamiento como si esto no fuera con ellos.

Está preocupado.

—Hay momentos en los que se te cae la casa, el chiringuito, encima.

A todos, pero esa niña que le saluda desde el balcón, ¿qué?

—¡Ay! Eso es más bonito. La pobre estará superaburrida. Y yo que estoy sensible, pues casi me puse a llorar cuando empezó a saludarme.

Se ha convertido en el momento del día para muchos.

—Es que yo no veo a nadie en todo el día y a las 8.00 conecto con la gente. Eso es maravilloso. Es mi única comunicación visual. ¡Salgo con bufanda, en triquini, en pijamaaa! Al principio éramos muchos, pero poco a poco ha ido bajando el número de vecinos que salen a aplaudir.

Montaña rusa de emociones.

—Total. A lo largo del día hago muchas cosas para estar entretenido.

No quiere estar quieto.

—No. Soy muy activo y todo el tiempo estoy creando. También duermo mal.

¿Por la preocupación?

—Por la situación en general. Por la inquietud. Duermo unas cinco horas, necesito estar creando... Tengo incontinencia creativa.

¿Se soporta?

—Sí, sí. De hecho a mí me gusta estar solo. Me encanta, pero ahora es diferente. No puedo dar una vuelta y desayunar en mis bares preferidos, hablar con uno, pasear... Sentarme en un banco para ver pasar la gente... Ese contacto ha desaparecido.

¿Ha comprado papel higiénico?

—La verdad es que no. Creo que hay cosas más importantes que estar preocupado por tener el culo limpio. Es algo que no he entendido. Las baldas se quedaron vacías...

¿Aprenderemos de esto?

–Claro, fue un antes y después de Cristo y ahora será un después del coronavirus.

¿Lo que más echa de menos?

—Los abrazos y besos de mi amatxu, mis hermanas, cuñados, sobrinos, mi gente.. Tengo ganas de verles.

Ya queda menos.

—Así es. Pasará pronto.

"Es maravilloso conectar con la gente a las 8.00; es mi única comunicación visual de todo el día"

"Duermo mal por la inquietud; tengo incontinencia creativa y eso me mantiene activo"

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