First Lego League Euskadi

Una ventana de conocimiento y educación

La XI edición de First Lego League Euskadi se celebra el próximo 8 de febrero y por primera vez se realizará de manera simultánea en tres sedes gracias a la buena acogida por parte de los centros educativos

31.01.2020 | 06:23
A la izquierda, el grupo de Artxandape Ikastola, y a la derecha, el del Colegio Santa María de Portugalete, que participarán en la vigésimo primera edición de la First Lego League Euskadi.

TRABAJO en equipo, sostenibilidad, innovación, compromiso, inclusión o la accesibilidad. Estas son algunas de las materias en las que han trabajado alrededor de 2.000 alumnos de Euskadi para participar el próximo 8 de febrero en la undécima edición de First Lego League Euskadi.

Este programa educativo, en formato de evento deportivo internacional, atesora seis meses de trabajo para los alumnos que han adquirido conocimientos sobre ciencia y tecnología. Los jóvenes, de entre 6 y 16 años, participan de manera voluntaria en un programa que fomenta las grandes habilidades de estos tiempos y, además, desarrolla diferentes competencias digitales que permite a los alumnos formarse en valores.

En esta edición participan 2.000 estudiantes de 51 centros educativos que tendrán que hacer frente al desafío temático de este año: City Shaper-Construir mejores entornos donde vivir y trabajar. Los equipos deberán identificar el problema de un edificio o espacio público de la comunidad y proponer una solución innovadora. El desafío temático, elegido por la organización internacional de First Lego League, es el mismo para los más de 500.000 jóvenes, de más de cien países, que participan en esta experiencia de aprendizaje grupal. Este año en Euskadi el programa educativo tendrá como colofón un torneo multisede, organizado conjuntamente con la Universidad de Deusto, Fomento de Donostia y Mondragon Unibertsitatea.

Del total de participantes del certamen, unos 1.360 alumnos provienen de centros educativos del territorio vizcaino. Entre ellos se encuentran el Colegio Santa María de Portugalete y Artxandape Ikastola, quienes ultiman detalles con el objetivo de que nada falle durante el gran día. "Estamos nerviosos pero con muchas ganas", dicen los alumnos del centro jarrillero. Algunos, además, no les han contado ni siquiera a sus padres el proyecto que presentarán en la final. "Queremos que sea una sorpresa y que vean ese día todo lo que hemos creado tras tantas semanas trabajando", indican los mismos alumnos.

Sus mentores son Nuncy Gómez y Sergio Martín y ambos aseguran que la clave está en guiarles, pero sin decirles cómo deben hacer las cosas. "Nos hemos dado cuenta de que nosotros somos sus guías, pero que tenemos que dejarles que ellos desarrollen su creatividad. Muchas veces nos hemos quedado sorprendidos con las cosas tan ingeniosas que se les ocurren", asegura Gómez, quien además cree que la experiencia del Colegio Santa María, que lleva cuatro años inmerso en el proyecto, ayuda¡ para que los alumnos vayan más "tranquilos y serenos" al certamen. "La verdad que están muy contentos y luego allí se lo pasan muy bien. También es una buena oportunidad para que aprendan de otros grupos y vean las diferentes maneras que puede haber para trabajar en equipo".

A través de distintos desafíos temáticos, el programa involucra a los escolares en la investigación, la resolución de problemas y la ciencia "enfatizando el aprender haciendo, la competición amistosa y la contribución a la sociedad". Es por ello que los equipos que participan deben defender sus proyectos, en los que trabajan desde el pasado octubre desde diferentes ámbitos. Uno de ellos es la innovación, que según los responsables del evento, deben identificar con un problema relacionado con el desafío -construir mejores entornos donde vivir y trabajar-, investigándolo y diseñando una solución innovadora.

Otra de las partes consiste en diseñar, construir y programar un robot mediante la tecnología lego mindstorms. Como colofón final, los menores deben demostrar que han desarrollado sus proyectos teniendo en cuenta valores como el descubrimiento, la innovación, el impacto, la inclusión, el trabajo en equipo y la diversión. "Todo esto comenzó con el objetivo de despertar el interés de la juventud por estudios científico-tecnológicos. A lo largo de todos estos años, sin perder de vista ese objetivo, se ha convertido en una herramienta muy valiosa con la que los centro educativos pueden trabajar la educación steam", explica Estíbaliz León, responsable de proyecto de Innobasque, institución encargada de organizar este programa. En la misma línea, los dos equipos mejor clasificados en los tres ámbitos de cada uno de los torneos obtendrán una plaza para la final Estatal de First Lego League. En total, seis equipos vascos participarán en la final, que se celebrará los próximos 28 y 29 de marzo en Tenerife.

"Si nos clasificamos y podemos ir al torneo internacional sería una auténtica pasada, sobre todo para los chavales. Aunque a diario les recordamos que ganar no es lo importante, sino pasarlo bien", indica Gómez. Por su parte, desde el Colegio Artxandape, de Bilbao, aseguran que a pesar de que es el segundo año que participan en este encuentro educativo, consideran que para los alumnos es un día en el que disfrutan y pueden aprender de muchos otros compañeros. "No pueden ir todos los grupos con los que trabajamos esta materia, así que seleccionamos el mejor proyecto un poco a ciegas", indica Unai Cuéllar, uno de los profesores del centro. Y añadió: "Lo escogimos tras las vacaciones de Navidad y no nos acordábamos qué alumnos estaban en cada proyecto". Sin embargo, aseguraron que "todos se lo han tomado muy bien".

Programa formativo previo Innobasque, entidad encargada de organizar el evento educativo, también instaura un programa formativo previo, pionero en el Estado, con empresas, centros tecnológicos, instituciones y universidades vascas con 38 sesiones de formación y con once agentes que imparten el programa a unos 1.100 escolares. Todo comenzó hace once años cuando Innobasque realizó por primera vez una prueba piloto del programa. Desde entonces, tal y como explica León, ha crecido hasta llegar a más de 8.000 estudiantes de los tres territorios vascos. El objetivo es que continúe el crecimiento, para lo cual esta edición cuenta con tres entidades socias de Innobasque, "claves en la promoción de las vocaciones científico-tecnológicas y en el impulso a la innovación". Las tres entidades comparten el interés por involucrar a los escolares en la investigación, la resolución de problemas y la ciencia, así como en incentivarles en las denominadas carreras científico-tecnológicas.