BILBAO. Según este estudio, un 76% de los vascos consideran que su salud es "buena o muy buena", por encima de la media en el Estado (68%) y del porcentaje medio en la Unión Europea (70%). Además, un 93% de la ciudadanía opina que la sanidad en Euskadi funciona "bien o muy bien", 5 puntos más que hace cinco años, frente a solo un 6% cree que funciona "mal o muy mal".

Asimismo, sigue creciendo el porcentaje de quienes creen que los servicios sanitarios en Euskadi son mejores que el Estado, pasando de un 49% que opinaba de esta forma en 1998 al 67% actualmente.

La ciudadanía califica de forma "muy positiva" casi todos los aspectos del sistema sanitario vasco. Así, en una escala de 0 a 10, lo más valorado es la profesionalidad de personal sanitario (7,6), seguido de la humanidad en el trato (7,4), las instalaciones y equipamientos (7,3), la adaptación al idioma preferido por el o la paciente (7,3), las consultas médicas por teléfono (7,3), la eficacia de los servicios administrativos (7,1), el sistema de atención telefónica personal para pedir cita (7,1), el tiempo dedicado a atender a cada paciente (6,7) y la atención a todas las necesidades sanitarias de la población (6,4).

La única excepción es la valoración de las listas de espera para consultas con especialistas e intervenciones, con un 4,9, si bien la valoración ha mejorado desde 2014, pasando del 4,6 al 4,9 actual.

También la valoración respecto a los distintos niveles de atención es "muy positiva". La mayor valoración la obtiene la atención primaria (7,4), seguido del ingreso en hospitales públicos (7,1), las consultas con especialistas (7,0) y las urgencias (6,5), junto con la coordinación entre dichos servicios, que el 67% opinan que es muy buena o buena. En todos los casos, la valoración es más positiva que la que se obtiene en el Estado.

En cuanto a los recursos dedicados por el Gobierno vasco a la sanidad, un 51% considera que son los justos y un 41% que son menos de los necesarios. Un 82% de las personas que han utilizado los servicios de Osakidetza el último año se muestran "muy o bastante" satisfechos con la atención de los profesionales sanitarios, con el personal administrativo (81%) y el resto de personal (84%).

Además, sobre el médico de familia, un 88% de los encuestados cree que se les dio la oportunidad de hacer preguntas y plantear sus preocupaciones, y un 81% que pudieron participar suficientemente en las decisiones sobre su problema de salud.

Por otro lado, un 82% no tuvo la sensación de que el médico les prestaba menos atención por estar pendiente del ordenador, ni tuvo que esperar más de una hora para ser atendidos.

En cuanto a los servicios de Osakidetza por Internet, la carpeta de salud es valorada con un 8,8 sobre 10 y la petición de citas por Internet con un 8,5.

De esta forma, la valoración general de la calidad de los servicios recibidos por parte de Osakidetza es "muy positiva", ya que las personas que lo han utilizado dan una puntuación de 7,6 sobre 10. No obstante, un 62% cree que uno de los aspectos a mejorar es las listas de espera para ser atendidos.

SEGURO PRIVADO

El 16% de la población afirma tener un seguro médico privado, algo menos que en 2014 (21%). Entre quienes tienen seguro médico privado la razón principal es la rapidez en la atención (48%), y, en menor medida, razones laborales o por ser autónomo o cooperativista (27%) o la posibilidad de acudir al especialista sin pasar por atención primaria (23%).

En todo caso, el 80% preferiría acudir a Osakidetza que a una clínica privada si tuviera que someterse a una operación y el 73% elegiría el sistema público si tuviera que acudir a una consulta con un especialista.

El 87% opina que el sistema sanitario público debería financiarse exclusivamente a través de los impuestos, y el 46% cree que será así dentro de 20 años.

NUEVAS FORMAS DE CUIDAR LA SALUD

El 25% de la población consulta sus problemas médicos por Internet, porcentaje que asciende hasta el 36% entre personas de 18 a 29 años, y es del 32% entre quienes tienen 30-45 años.

Entre quienes realizan estas consultas, el 41% cree que la información que encuentran es muy o bastante acertada, el 27% afirma que encuentra un poco de todo y el 29% cree que la información que hay en Internet es muy o bastante equivocada.

En cuanto a las terapias alternativas a la medicina tradicional, el 31% afirma utilizarlas (muchas veces 6% o alguna vez 25%). En general, la población se encuentra dividida entre quienes opinan que estos tratamientos son efectivos (5% siempre y 45% según la dolencia) y quienes creen que no (40% en ningún caso).

Ante una dolencia leve, lo primero que hace la mayoría de la población es tomarse un medicamento por su cuenta (47%) o esperar a que se le pase sin más (27%). Tan sólo el 15% acude a una consulta médica tradicional y el 2% realiza una consulta telefónica con su médico o médica, mientras que un 8% toman algún remedio natural.

El consumo de medicamentos en Euskadi es de los más bajos de la Unión Europea. Así, mientras en el País Vasco el 39% tomó algún medicamento prescrito por el médico las dos semanas anteriores a la realización de la encuesta y el 18% alguno no prescrito, la media europea es de 49% y 35%, respectivamente.

Por otro lado, el 50% de los encuestados opina que la gente acude a los servicios médicos más de lo necesario y el 62% que se toman más medicamentos de lo necesario.

El 97% de los entrevistados valora bien o muy bien la implantación del sistema de receta electrónica, y el 53% opina lo mismo respecto al copago farmacéutico.

PREVENCIÓN Y DETECCIÓN PRECOZ

En cuanto a los programas de prevención y detección precoz de Osakidetza, un 89% conoce el programa de detección precoz de cáncer de mama, un 83% el de cáncer colorrectal, un 70% la prueba de talón a recién nacidos, y un 66% el programa de asistencia dental infantil. Son algo menos conocidas las pruebas de cribado de síndrome de down y otras cromosomopatías (55%) y el de cáncer de cérvix (42%). Un 96% de la población se muestra de acuerdo con que Osakidetza destine sus recursos a estos programas.

Preguntados sobre los derechos de los médicos, un 61% de los vascos opina que un facultativo no puede negarse a realizar tratamientos o intervenciones, aunque estos vayan en contra de sus creencias personales o religiosas, mientras que el 27% opina que deberían tener ese derecho reconocido por ley.

Ante enfermedades graves de menores de 12 o 13 años que puedan poner en riesgo su vida, y la negativa de los progenitores a aplicar el tratamiento al menor que le pueda aliviar, el 46% considera que la opinión del médico es la que debe prevalecer, frente a un 23% que opina que debe prevalecer la de los padres y un 21% que no sabe qué posición tomar.

Por último, el 69% de los entrevistados se muestra "seguro" al opinar que los pacientes terminales deben tener reconocido por ley el derecho a acabar con su vida cuando lo decidan, porcentaje que se suma al 14% que cree que sí, aunque no con tanta seguridad. Además, el 85% está a favor de regularizar la eutanasia por ley, un 76% seguro y 9% con ciertas dudas.