fase final del juicio en Estados Unidos

El juez rechaza la moción de la defensa de Ibar de que prohíba la condena a muerte

Bailey rechazó esa moción, en una decisión que los abogados de  Pablo Ibar consideran que "contraviene la Convención internacional de  la ONU de la que Estados Unidos es parte firmante". El juez determinó  que se trata de una cuestión política y no tenía que ver con su  actuación en el proceso.

09.02.2020 | 03:14
Pablo Ibar (c) comparece junto a sus abogados Benjamin Waxman (i) y Joe Nascimento (d) este jueves ante el tribunal estatal de Florida en Fort Lauderdale, Florida (EE.UU.).

Los abogados de  Pablo Ibar consideran que "contraviene la Convención internacional de  la ONU"

BILBAO. Estos hechos -posteriores al crimen de Casimir Sucharski,  propietario de un club nocturno, y a las modelos Sharon Anderson y  Marie Rogers- por los que Ibar ya fue juzgado y condenado a ocho  años de cárcel por allanamiento de morada y robo de joyas, fueron  introducidos en la segunda parte del juicio contra el acusado a  instancias de la Fiscalía, para reforzar su petición de condena a la  pena de muerte.

Ayer por la tarde comenzó en los tribunales de Fort Lauderdale la  segunda fase de la vista oral, en la que el pasado 19 de enero el  Jurado declaró al preso culpable del triple a asesinato de Sucharski,  Anderson y Rogers. La primera parte del cuarto juicio que se celebra  contra el procesado comenzó el 26 de noviembre de 2018.

La primera sesión ha acabado esta pasada madrugada y en ella las  partes plantearon sus cuestiones preliminares. El juez, Dennis  Bailey, rechazó la moción inicial de la defensa del acusado, en la  que solicitaba que prohibiera la condena a muerte en este caso, en  base a los efectos "perjudiciales" que ello conllevaría a los dos  hijos de Ibar, de acuerdo con lo dispuesto en la 'Convención de los  Derechos del Niño', según ha explicado el portavoz de la 'Asociación  contra la Pena de Muerte Pablo Ibar', Andrés Krakenberger.

Bailey rechazó esa moción, en una decisión que los abogados de  Pablo Ibar consideran que "contraviene la Convención internacional de  la ONU de la que Estados Unidos es parte firmante". El juez determinó  que se trata de una cuestión política y no tenía que ver con su  actuación en el proceso.

No obstante, Bailey ha aceptado realizar una conferencia de  seguimiento el próximo viernes por la tarde, con el fin de que la  defensa aporte, en ausencia del jurado, el testimonio de un psicólogo  que le explique "por qué una condena a muerte podría suponer un  trauma irreparable para sus hijos".

En caso de que le convenciera el argumento, el magistrado  permitiría que el lunes, en el turno de la defensa, este psicólogo  testificara delante del jurado y fuera sometido a  contrainterrogatorio de la fiscalía.

TESTIGOS DE LA FISCALIA

Tras estas cuestiones preliminares, la Fiscalía llamó a declarar a  seis testigos. El primero de ellos era un experto en huellas  digitales que certificó que las que se le cogieron a Ibar hace un mes  por voluntad propia coinciden con las huellas recogidas en el lugar  de su detención en Miami Dade en 1994.

La segunda testigo fue Natalia Malagón, ahora apellidada Lopez  Montoya, que vivía en la casa de Miami Dade, en cuyas inmediaciones  fue detenido Ibar en 1994. En aquella época estaba embarazada de ocho  meses.

Según ha versión de López Montoya, sobre las 2.30 a.m. del 14 de  julio, llamaron con fuertes golpes en la puerta de la casa donde  convivía con otras seis personas, entre ellas la tía de Alex  Hernández, compañero de piso de Pablo Ibar.

En este sentido, relató que, al abrir la puerta, Hernández entró  "violentamente" en la vivienda, seguido de una persona con un  pasamontañas de esquí, que posteriormente identificó como Francisco  Rincón, y de otra persona con una camiseta atada alrededor de la  cabeza, que después identificó como Ibar.

La testigo narró que Alex Hernández iba armado con una escopeta y  Pablo Ibar con una pistola. Estas identificaciones se realizaron tras  la llegada de la Policía al detener a los tres individuos en las  inmediaciones de la casa. Además, aseguró que Ibar le amenazó con un  cuchillo en el vientre para que se callara.

VERSIÓN DE PABLO IBAR

La 'Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar' ha explicado  que el testimonio de Natalia Lopez Montoya sobre lo ocurrido en la  madrugada del 14 de julio de 1994 difiere "sustancialmente" de lo  declarado por el acusado "inmediatamente después de su detención",  testimonio que "ha mantenido todos estos años".

En su declaración ante la Policía, Ibar afirmó que Rincón y  Hernández se habían quedado sin gasolina en una autopista y le  enviaron un mensaje a su busca solicitando ayuda. Entonces, él les  llamó y acudió en su coche con gasolina y, posteriormente, los dos  coches acudieron a la casa donde vivía la tía de Alex Hernández, que  iba a pedirle dinero para la fianza de otro familiar de éste,  detenido por tráfico de droga.

Según Ibar, él esperó en su coche con Francisco Rincón, cuando  Hernández fue a la casa, y sólo entraron en el inmueble al comprobar  que se estaba produciendo un altercado dentro. Una vez en el interior  de la vivienda, afirmó que había recogido un arma de uno de los  moradores de la casa, que había dejado en un sofá al ser apuntado por  Alex Hernández con su escopeta.

Poco después, alguien avisó de que llegaba la Policía y Pablo  Ibar, al ver que la casa estaba llena de cocaína, decidió escapar por  la puerta de atrás, y fue detenido poco después en las  inmediaciones.

Una vez en la comisaría, alguien afirmó que se parecía a la  persona del vídeo del triple asesinato del 27 de junio. Fue entonces  cuando "se inició el largo calvario por el que él y su familia han  pasado todos estos años", apunta Krakenberger.

HECHOS JUZGADOS

Pablo Ibar ya fue enjuiciado y condenado a ocho años por el robo y  allanamiento de morada de Miami Dade y ha cumplido la condena. En  aquel juicio, Ibar declaró "nolo contendere", una posibilidad que  ofrecen varios estados en Norteamérica y que equivale a 'no  pronunciarse'. Significa prácticamente una declaración de  culpabilidad, pero sin que de ella se pueda derivar responsabilidad  civil.

Fue el abogado de oficio el que le recomendó declarar "nolo  contendere" porque Ibar ya había sido acusado del triple asesinato  ocurrido posteriormente a estos hechos, el 27 de junio, y por tanto,  tenía "asuntos mucho más graves de los que responder".

Los otros dos acusados por los hechos de Miami Dade, Francisco  Rincón y Alex Hernández, no fueron a prisión. Uno de ellos fue  expulsado del país por estar en situación de ilegalidad y el otro fue  absuelto en apelación.

Durante la declaración de Natalia Lopez Montoya, la defensa  protestó en diversas ocasiones, primero, porque se trataba de hechos  ya juzgados y, en segundo lugar, porque el procesado fue declarado en  su momento culpable de allanamiento de morada y robo de joyas, pero  no, por ejemplo, de amenazas con arma blanca. El juez, sin embargo,  rechazó todas las protestas de la defensa.

TESTIGOS DEL TRIPLE ASESINATO

Posteriormente, testificaron cuatro familiares de las tres  víctimas del triple asesinato del 27 de junio de 1994 en Miramar.  Fueron testimonios "muy emotivos", en los que describieron "las  terribles pérdidas" que habían sufrido.

Entonces, el juez instruyó al Jurado que no tuviera en cuenta  estos testimonios como agravantes a la hora de decidir la pena, lo  que ocasionó otra protesta de los abogados de Pablo Ibar, al entender  que "no tenía sentido convocar a estas víctimas, para,  posteriormente, decir al Tribunal popular que no tuviera en cuenta su  testimonio, porque, en todo caso, iba a perjudicar al reo. 

Con ello terminó la jornada, a la espera de que el próximo viernes  por la tarde se reúna la conferencia de seguimiento del juicio, en la  que el magistrado decidirá si admite o no la comparecencia ante el  Jurado del perito psicólogo de la defensa para argumentar sobre los  efectos de una condena a muerte sobre los hijos de Ibar.

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