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Más de 100.000 personas sufren en el Estado artritis psoriásica

La dolencia suele comenzar diez años después del inicio de la psoriasis

Más de 100.000 personas sufren en el Estado artritis psoriásicaDEIA

madrid. La psoriasis es una enfermedad inflamatoria relativamente frecuente, mediada por el sistema inmunitario. La mayoría de las personas saben que es una patología que suele provocar lesiones elevadas y escamosas. Pero lo que muchos desconocen es que como consecuencia de que su sistema inmunitario funciona mal, entre el 6 y el 42% de las personas con psoriasis padecen también inflamación articular, una enfermedad conocida como artritis psoriásica.

"No se sabe cuál es la causa exacta de la artritis psoriásica. Aunque probablemente los factores medioambientales desempeñen algún papel, la enfermedad tiene también un fuerte componente genético; hasta el 40% de las personas con esta enfermedad tiene un familiar cercano con psoriasis o artritis psoriásico. La artritis psoriásica pertenece al grupo de las enfermedades complejas porque resultan de la relación de un grupo de genes con factores ambientales", explica el doctor Juan Jesús Gómez Reino, jefe de reumatología del Hospital Universitario de Santiago de Compostela, participante en el Congreso de la Liga Europea de Reumatología (Eular) celebrado recientemente en Madrid donde se dieron a conocer las ultimas investigaciones y avances para el tratamiento de estas dolencias.

dolor, rigidez... Al margen de las lesiones psoriásicas cutáneas, los síntomas habituales de esta artritis son dolor, rigidez e hinchazón en varias y numerosas articulaciones, así como en la columna vertebral. Como media los pacientes suelen presentar psoriasis diez años antes de la aparición de los síntomas articulares y a muchos pacientes no se les diagnostica la patología. "La artritis psoriásica es una enfermedad inflamatoria crónica y dolorosa asociada a la psoriasis que puede causar efectos muy perjudiciales sobre la calidad de vida. No todos los pacientes con psoriasis desembocan en artritis psoriásica", apunta el experto.

En el Estado español, según Gómez Reino, más de cien mil personas padecen de artritis psoriásica. "Esta artritis es un poco diferente a las otras; puede afectar a muy poquitas articulaciones o a muchas. Si no se trata adecuadamente los pacientes acaban teniendo muchas complicaciones".

En las personas con artritis psoriásica, la calidad de vida se ve afectada por los síntomas físicos de la enfermedad y el impacto emocional de los síntomas cutáneos, en ocasiones deformantes. En comparación con la artritis reumatoide y la espondilitis anquilosante, las personas con este tipo de artritis tienen más problemas psicosociales. Además, los pacientes que padecen psoriasis y artritis psoriásica presentan menor calidad de vida que las personas que sufren solo psoriasis.

el abordaje Además de aliviar el dolor y los problemas relacionados con la calidad de vida que experimentan las personas con artritis psoriásica, un objetivo terapéutico importante es abordar los efectos cutáneos de la enfermedad. "Las personas con artritis psoriásica suelen estar entre los 30 y 40 años. Y aunque no logremos curarla -éste no es el problema, sino que no se note- los médicos disponemos de muchos y buenos medicamentos para abordar la dolencia", explica Gómez Reino.

¿Se abren nuevas vías en el tratamiento de la artritis psoriásica? "Hoy en día contamos con medicamentos de dos tipos. Por un lado, los tradicionales que hasta ahora no han sido excesivamente eficaces. Por otro lado, están los biológicos que son proteínas diseñadas para bloquear la acción de un mensajero químico en el cuerpo. Estos fármacos están resultando eficaces para tratar la artritis psoriásica y estamos a la espera de que se apruebe para su uso una pequeña molécula -pastilla tradicional: el apremilast oral- que imita el efecto de los medicamentos biológicos", añade el reumatólogo.

En el Congreso de la Eular en Madrid se dieron a conocer los resultados de los estudios en fase III Palace-1 y Palace-3 y de otro en fase II que confirman la eficacia de apremilast tanto en artritis psoriásica, -para la que ofrece un control mantenido- como en enfermedad de Behçet.