Bilbao. La técnica de la reproducción asistida se ha convertido hoy en un proceso al que cada vez se someten más parejas. Un importante número de ellas acude a la Clínica Quirón, especialista y pionera en poner en marcha algunas de las técnicas más novedosas y revolucionarias del momento.

Gorka Barrenetxea forma parte del equipo de profesionales de Quirón, quien argumenta el "evidente incremento de parejas que hoy en día optan por la reproducción asistida para poder tener un hijo, un aumento que viene motivado por diferentes causas, entre las que se encuentran las dificultades gestacionales de las mujeres debido, en ocasiones, al retraso en la edad de la mujer para ser madre".

Derivado de los dichos motivos, actualmente se habla de que "una de cada cinco parejas en el Estado recurra a la reproducción asistida", puntualiza el especialista.

Respecto a los procedimientos aplicados en la actualidad en reproducción asistida, muchos de ellos provienen de la fecundación in vitro, una técnica que si bien en su origen se diseñó con la finalidad de solucionar los problemas de obstrucción de las trompas de Falopio, causa de infertilidad en las mujeres, con los años ha permitido desarrollar otras técnicas y evolucionar dentro de este campo. Así, a partir del nacimiento de la primera niña in vitro en 1978, los adelantos han sido numerosos, adelantos en donde la Clínica Quirón siempre ha destacado.

Así lo explica Barrenetxea , quien puntualiza que "lo que originalmente fue un procedimiento para resolver los problemas de la mujer, que permitió por una parte conocer el desarrollo embrionario en los primeros estadios, y por otra parte desarrollar otros procedimientos derivados de este, ha conseguido abrir nuevos campos de actuación".

"Esto es --añade- si bien los varones con semen de muy mala calidad hace 20 años tenían que recurrir a semen donante para ser padres, hoy en día, y a través de la aplicación de técnicas basadas en la fecundación in vitro, concretamente gracias al procedimiento de micromedición espermática, pueden serlo sin tener que recurrir a un donante".

Otra técnica basada en la fecundación in vitro es el llamado diagnóstico genético preimplantacional, que consiste en seleccionar genéticamente los embriones con el fin de seleccionar los que cumplen determinadas características y/o eliminar los que portan algún tipo de defecto congénito. A través de esta técnica se puede por ejemplo evitar la transmisión de enfermedades que tengan bien el padre o la madre.

Barrenetxea hace mención a otro ejemplo que toma de base la fecundación in vitro y que se aplica en técnicas que buscan solucionar los problemas de fertilidad. "Se trata -en palabras del especialista- de una técnica que nos permite promover la preservación de la fertilidad".

Este procedimiento está dirigido principalmente a dos grupos concretos de pacientes. El primero de ellos son aquellas mujeres que quieren retrasar la edad de la maternidad, lo que según los profesionales reduce considerablemente las posibilidad de llevar a cabo la oportunidad de embarazarse. Así y para evitar riesgos futuros, hoy se puede llevar a cabo un ciclo de fecundación in vitro, que consiste en estimular los ovarios y preservar sus ovocitos para embarazarse posteriormente cuando la mujer lo desea.

El segundo de los colectivos especialmente indicados para promover la preservación de la fertilidad son las pacientes oncológicas. "Se trata de evitar que pacientes que hayan tenido que hacer frente a un tratamiento oncológico puedan tener problemas en el futuro a la hora de querer tener un hijo", destaca Barrenetxea .

ciclo completo El proceso completo de fertilidad responde a cuatro aspectos: estimulación de la ovulación; extracción de los ovocitos; fecundación de dichos ovocitos con semen; y por último, los embriones obtenidos a través de ello, uno o dos, transferirlos al interior del útero.

Según cada caso, la Clínica Quirón establece las partes del ciclo al que debe someterse la paciente.

Sobre el momento oportuno en el que una pareja debe someterse a un tratamiento de fertilidad, Barrenetxea puntualiza que según su experiencia, "aquellas parejas que llevan un año intentando quedarse embarazadas y no lo consiguen deberían plantearse hacer una valoración de la situación, aunque ello no signifique que tengan que ser estériles".

Respecto a este tipo de valoración, el especialista corrobora cómo hoy en día las pruebas se han simplificado muchísimo, "el estudio se limita únicamente a dos visitas".

A partir de esta valoración, los profesionales de Quirón establecen un diagnóstico concreto, estableciendo si resulta necesario recurrir a un tratamiento o no.