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"Si no se acaba con la desigualdad, la violencia tampoco se erradicará"

El Centro Internacional de Innovación en Políticas de Igualdad (CIINPI) celebra hoy día 15 de septiembre la inauguración de su sede en Gasteiz, fruto de un convenio de colaboración firmado con la Secretaría de Igualdad del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad

"Si no se acaba con la desigualdad, la violencia tampoco se erradicará"Foto: a. larretxi

bilbao. Miren Arantza Madariaga, directora del Centro Internacional en Políticas de Igualdad (CIINPI), explica la actual situación en las políticas a favor de la igualdad de las mujeres y cuál es la percepción que de ellas tiene la propia sociedad. También describe los pasos a seguir para la conformación de este propósito, además de los proyectos que afrontan en el futuro con la construcción de lo que será la nueva sede.

¿Con qué propósito se inició esta asociación?

Nosotros somos una asociación compuesta por hombres y mujeres que llevamos ya muchos años trabajando en temas de igualdad. Nuestra experiencia nos dice que se lleva mucho tiempo realizando políticas públicas en este sentido, pero que a la hora de evaluarlas no se hace bien ni se ajustan a lo que la sociedad percibe o entiende.

¿Cuál es el motivo de esta situación?

En muchas ocasiones estas evaluaciones, de las políticas públicas, son realizadas por los mismos que las elaboran y ejecutan, y no por la gente que es destinataria de ellas. Por este motivo, nos encontramos un montón de años con estas políticas, con medidas de igualdad, pero que al final los resultados no terminan siendo los que nos gustarían.

¿Qué objetivos se han marcado con la construcción de este centro?

Por un lado queremos crear un laboratorio de ideas donde personas que trabajan a nivel de la sociedad, en materia de igualdad, aporten nuevas ideas y trabajen conjuntamente en una especie de engranaje con las instituciones. El objetivo es crear políticas públicas más reales y que se ajusten a lo que demanda la sociedad. Otro de los objetivos es crear una masa crítica que trabaje por la igualdad. Se trata de aglutinar a todas aquellas personas que buscan la consecución de este objetivo y funcionar de una manera conjunta. El último de los objetivos es establecer una reconciliación entre hombres y mujeres.

¿En qué consiste esa reconciliación entre hombres y mujeres?

La igualdad se percibe, en muchas ocasiones, como un asunto que solo concierne a las mujeres. Muchos opinan que todo lo relacionado con este fin se encuentra de alguna forma, en conflicto con los intereses de los hombres. Por ello queremos establecer una especie de reconciliación entre ambos, acabar con todos esos prejuicios existentes y crear un camino conjunto. La igualdad no va contra los hombres, si no a favor de las mujeres y también de ellos mismos. Si no somos iguales no vamos a tener una sociedad justa y real.

Su asociación maneja el término innovación social, ¿a qué se refiere?

Con este concepto hacemos referencia a un cambio de planteamiento a la hora de trabajar con la sociedad. Los tiempos han evolucionado y también lo deben hacer las estrategias y los mensajes. En definitiva se trata de una nueva forma de acceder a la gente, de reinventarse.

¿Significa eso que los métodos tradicionales ya no sirven?

Como en todo, si se puede mejorar y se puede cambiar también debemos adaptarnos. Ahora por ejemplo las redes sociales son una herramienta muy importante para todo, lo mismo para vender un producto como para mandar un mensaje. Si la gente cambia y utiliza otro tipo de sistemas, otro tipo de lenguaje, lógicamente, quien quiere enviar un mensaje a la sociedad se tiene que adaptar a esas nuevas maneras.

¿Qué nuevos proyectos tienen en mente realizar?

Después de la inauguración del centro el día 15, estamos preparando un seminario internacional cuyo objetivo es reunir a las personas que asistieron en 1995 a una conferencia en Pekín. Esta conferencia fue la más importante en materia de igualdad a nivel mundial y sirvió como punto de partida para que todos los países del mundo pusieran en marcha políticas públicas de igualdad. A través de esta iniciativa queremos hacer un repaso de la evolución que se ha producido: qué se hizo entonces; en qué se quedó o en qué consistió; qué estamos haciendo en la actualidad y cuáles son los pasos de futuro.

¿Qué otras iniciativas han llevado a cabo desde su asociación?

En abril comenzamos una campaña, berdintasuna.com, que fue hasta junio y cuyo objetivo era recoger un poco las reivindicaciones que había en la calle. A través de esta acción, también conseguimos detectar algunas cosas muy importantes: que todavía la jóvenes no son muy consciente de la desigualdad existente y que al final la gente reacciona por lo que le pasa directamente en el día a día.

¿Por qué se da ese desconocimiento en la juventud?

La juventud vive en una nebulosa. Solo comienzan a percibir los problemas derivados de la desigualdad cuando acceden al mercado laboral o cuando se encuentran dentro de una relación de pareja. No son conscientes de la desigualdad porque para ellos es normal, es el reflejo que han visto en sus mayores, por lo que los estereotipos se perpetúan (el papel de la mujer frente a las cargas domésticas, por ejemplo).

¿Cómo se puede evitar esto?

Se suele decir que la igualdad tiene que empezar desde la educación, tanto en casa como en los centros educativos, pero vemos que aunque existen familias en las que ambos padres trabajan, ese cambio no se está viendo reflejado. Por este motivo, todo el trabajo hay que hacerlo a nivel de concienciación, de la sociedad y sobre todo de los jóvenes. Si no se acaba con la desigualdad, la violencia, que es otra de sus consecuencias, tampoco va a ser erradicada.