Mundakatik

Oroimenez En recuerdo

28.11.2020 | 00:28
Oroimenez En recuerdo

en un lapso de ocho días ha habido dos aniversarios de muy distinto cariz. El primero la muerte del dictador Franco. Pese a los años pasados, el desarrollo democrático en el Estado es insuficiente, por falta de valentía en algunos casos y, sobre todo, por las pocas ganas de algunos próceres que entonces evitaron, conscientemente, exigir responsabilidades a personas e instituciones implicadas en la dictadura. Es decir, siguió básicamente la misma gente y se mantuvo de tapadillo el régimen que aparentemente moría. Aquello de que todo cambie para que nada cambie de la magnífica novela de Lampedusa, El Gatopardo, se demuestra totalmente presente desde aquel glorioso 20 de noviembre de 1975.

Noviembre se nos está yendo entre curvas de comportamiento de coronavirus –a la baja, menos mal– y las habituales declaraciones grandilocuentes de salvadores de la patria que cada vez más parecen ser voceros y voceras de mercadillo. Los comportamientos políticos erráticos se han convertido en algo tan contradictoriamente habitual como que, por ejemplo, los y las de "contra la casta" duermen en chalets con piscina privada y casa para invitados.

La única explicación para que no nos provoque una reacción airada como merecerían es que vamos aceptando las corruptelas y la tomadura de pelo como algo connatural, asumiéndolo como nuestro en el sentido que escribió el filósofo catalán Joaquin Setantí: "Será por aquello de que el proceder de las tiranías es hacer que parezca razón y derecho lo que ha sido usurpación".

El apoyo a los Presupuestos del Estado por Bildu sigue siendo cansinamente un debate artificial y poco interesante. Es una buena noticia que el mundo de Sortu se haya dado cuenta de que hay que pelear y negociar en Madrid en defensa de los intereses vascos, pero ni lo han inventado ni es la primera vez y, me temo, que tampoco la última, dada nuestra imprevisible independencia de un Estado nada respetuoso con los derechos de los pueblos.

Argumentar el sí a los presupuestos dé Sánchez como una puerta a la República Vasca parece exagerado. Esas grandilocuentes declaraciones de Otegi o bien necesitan justificar una estrategia de acuerdos en Madrid que no pueden explicar o responden a inexperiencia en política institucional. Y en ese caso bien podría habérselo agradecido al PNV que ha pactado en tantas ocasiones. En segundo lugar, no entiendo cómo se presentan aquellos presupuestos como la salvaguarda de los derechos de las personas vulnerables y critican, y no apoyan, los de Gasteiz, notablemente mejores en términos generales. Digo yo que, siguiendo la misma dinámica colaborativa y responsable en la que se escudan en Madrid, los deberían aprobar aquí abriendo un cauce para el entendimiento entre los dos partidos nacionales vascos.

Me van a permitir una breve digresión para recordar aquí a Angel Unzueta, recientemente fallecido. Vicario general de Bizkaia, intelectual de prestigio en el ámbito teológico y euskaltzale, comprometido con la paz y el desarrollo de nuestro pueblo, profesor, tertuliano inteligente y amable, amigo cariñoso€ Agur, egun handirarte, Angel.

Termino con el otro aniversario citado arriba: la muerte de Sabino Arana el 25 de noviembre de 1903, día de Santa Catalina, fiesta en Mundaka. En unos tiempos en los que, inexplicablemente, recordarle parece pasado de moda, no dejo pasar la oportunidad de mostrar mi respeto y agradecimiento a quien dio forma a nuestra reivindicación nacional vasca. Si en estos tiempos olvidadizos y de mediocridad egoísta algo está vigente es precisamente aquello de Euskotarren Aberria Euskadi da (Euskadi es la patria de los y las vascas).