El PNV no apoyará otra prórroga si Sánchez impide gestionar la desescalada a Euskadi

La oposición permite entre críticas que el Gobierno español alargue el estado de alarma hasta el 9 de mayo por el virus

23.04.2020 | 00:11
El jeltzale Aitor Esteban charla con Pedro Quevedo, de Nueva Canarias, quien también pidió un plan específico para las islas. Foto: Efe

bilbao – Se acaba el tiempo de gracia para el presidente español, Pedro Sánchez. El Congreso de los Diputados aprobó ayer la tercera prórroga del estado de alarma hasta el 9 de mayo haciendo de tripas corazón, porque los partidos coinciden en que es necesario que los ciudadanos sigan en casa para vencer al coronavirus aunque discrepen con la gestión de Sánchez desde su mando único. Pero, a medida que se asume que el socialista va a dilatar esta situación y que hay estado de alarma para rato, la oposición comienza a replantearse un apoyo ciego y sin condiciones. En concreto, por parte de sus socios de investidura, comienza a aflorar con fuerza la exigencia de que sean las comunidades autónomas quienes lleven a cabo los planes de vuelta a la normalidad. Fue el PNV quien lo formuló con mayor claridad como condición. Ayer votó a favor de esta prórroga, pero avisó a Sánchez de que no podrá contar con su voto afirmativo para una nueva ampliación de otros quince días si no permite que las comunidades autónomas apliquen las medidas para la vuelta paulatina a la normalidad, porque son ellas las que tienen un mayor conocimiento de causa por trabajar pegadas al terreno.

Sánchez ha confirmado ya que habrá medidas diferentes en cada territorio en función del nivel de contagios y de la situación de desahogo de los hospitales, pero ha habilitado al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para que tome las decisiones. Lo hará utilizando una tabla de indicadores para medir la fortaleza de cada comunidad y que será homogénea para todo el Estado. Parece que la intención no es tanto actuar por bloques autonómicos sino por municipios, y es ahí donde fuentes del grupo jeltzale consultadas por este periódico tienen la sensación de que Sánchez podría aspirar a pilotar un proceso para dar órdenes ayuntamiento por ayuntamiento. El portavoz jeltzale Aitor Esteban le aclaró que no discute que los parámetros para medir la salud de cada territorio sean homogéneos, pero le pidió que sean los presidentes autonómicos quienes apliquen los parámetros y ejecuten los planes:"No me quiero imaginar a Illa diciendo que en Lekeitio sí se puede salir a la calle y en Bermeo no".

El propio Sánchez reconoció que no puede concretar más, pero quiso calmarlo al señalar que él mismo fue quien pidió a las comunidades que le dieran el número de contacto del técnico encargado de la desescalada en cada territorio, y negó que pretenda poner un papel sobre la mesa y pedir que le "digan amén". "Es muy importante la participación de las comunidades en el diseño y la ejecución. Quédese tranquilo", añadió. Los precedentes no invitan al optimismo del PNV porque el mando único se ha ejercido sin contemplaciones hasta la fecha y, además, Sánchez no da señales de que esté muy por la labor de relajar el confinamiento. Ayer volvió a avisar de que será un proceso lento y que, si acaso, comenzará en la segunda quincena de mayo. Esteban le pidió, como reclama el lehendakari, que comience a valorar la recuperación de la "actividad física y la apertura limitada y escalonada de pequeños comercios".

Tras esta crisis sanitaria, habrá que gestionar una crisis económica y el PNV quiere que el impacto en el empleo sea el menor posible y que, si la salud lo permite, se comience a recuperar el pulso. ERC dice todo lo contrario porque cree que se pone en riesgo la salud de los trabajadores. El PNV opina que el confinamiento es el más duro de occidente, que la situación comienza a ser difícil en las familias, y que los ciudadanos están más concienciados con las medidas de higiene y se puede aliviar la presión.

Con independencia de que Sánchez tenga casi garantizada una futura prórroga por el respaldo de los grandes partidos estatales, la advertencia de ayer supone un toque de atención sin precedentes en toda esta crisis por parte de su socio de investidura más leal y con el perfil más institucional. Hasta ahora, el PNV solo ha dejado en la estacada al socialista con la votación de la comisión de las comunidades autónomas en el Senado, y se ha desmarcado de algunos decretos económicos. Los jeltzales volvieron a apostar ayer por la responsabilidad y se expresaron en tono conciliador, pero pidieron a Sánchez que revise su actitud y haya diálogo.

Sánchez sacó adelante la prórroga pero se está dejando jirones de confianza por el camino. Ayer se escuchó un coro de voces que critican que improvise y se enrede con la salida de los niños, que acumule poder en esta crisis y vigile las redes sociales, o que obvie el autogobierno. A los votos en contra que ya venían emitiendo Vox y la CUP, se les sumó JxCat, quien también pidió una desescalada asimétrica. Lo mismo reclamó ERC, socia de Sánchez, que mantuvo la abstención, como Bildu, pero avisó de que cada vez está más cerca de votar en contra.

Este debate no es una cuestión de prurito nacionalista, sino que ayer hubo otros portavoces, como el poco sospechoso Tomás Guitarte desde Teruel Existe o incluso Sergio Sayas de UPN, que plantearon una vuelta a la normalidad adaptada a las necesidades de cada territorio y coincidieron en la importancia de permitir el trabajo en los huertos en Aragón y Nafarroa. Coalición Canaria y Nueva Canarias piden un plan de choque específico para las islas ante el drama de un territorio que depende del turismo. "Por amor de Dios, no nos dejen solos", suplicó Oramas.

apoyo crítico del pp El Gobierno de coalición del PSOE y Unidas Podemos volvió a sacar adelante la prórroga con el sí del PP, C's y PNV, y partidos con menor representación como BNG, Compromís, Más País, PRC y Teruel Existe. Hubo rostros de incredulidad cuando Vox se quiso presentar como adalid de la libertad de expresión y la democracia, y se refirió a la persecución de ideas contrarias al gobierno utilizando, según dijo, a la Guardia Civil. Casado, desde el PP, comenzó pidiendo un minuto de silencio y zanjó: "Me duele España". Volvió a poner en duda las cifras oficiales, y pidió "mascarillas, no mordazas".

Esteban votó a favor "por responsabilidad", pero reclamó "cambiar la improvisación por la certidumbre, los decretos por el diálogo con anticipación con las instituciones y los partidos desde el máximo respeto al marco competencial, y haciendo partícipes a las comunidades del proceso de retorno a la normalidad". Criticó los decretos con decenas de medidas y pidió transparencia.

"No me quiero imaginar al ministro Illa diciendo que en Lekeitio se puede salir a la calle y en Bermeo no"

aitor esteban

Portavoz del PNV en el Congreso

"Es muy importante la participación autonómica en la desescalada. Quédese tranquilo"

pedro sánchez

Presidente del Gobierno español

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