Campaña para las elecciones del 5 abril

Casado contrapone a Iturgaiz al "sectarismo supremacista" del PNV

Duda de su honestidad por Zaldibar, en un acto donde no menciona a Alonso

29.02.2020 | 06:19
Iturgaiz y Casado, en la sede del PP Ermua ante un retrato de Miguel Ángel Blanco.

Bilbao - Pablo Casado lanzó ayer la campaña de Carlos Iturgaiz de cara a las elecciones del 5 abril con un muestrario de lo que va a ser el ideario de la coalición formada por PP y Ciudadanos: ataque al nacionalismo y vuelta al mantra del pasado sobre la violencia de ETA. Los populares eligieron Ermua como escenario de su primer acto. Así, por un lado volvieron a reivindicar para sí el Espíritu de Ermua en recuerdo a Miguel Ángel Blanco y, por otro, aprovecharon la proximidad de Zaldibar para cargar al PNV la responsabilidad política del derrumbe del vertedero ocurrido hace tres semanas. Por lo demás, apenas mencionó al dimitido presidente del PP de la CAV Alfonso Alonso.

El presidente del PP presentó a Iturgaiz como la "única alternativa" a Iñigo Urkullu, candidato de lo que denominó como "nacionalismo sectario y supremacista". "La coalición del PP+C's es la única alternativa al nacionalismo sectario, a la mala gestión y al supremacismo en la gestión, en lo político y me atrevería a decir, incluso, en la ética de reivindicar la historia tan dura -del terrorismo- en el País Vasco", subrayó.

En la sede del PP del municipio, con una foto de grandes dimensiones de Blanco detrás, Casado recordó que Ermua fue el "kilómetro cero de la dignidad y del Basta ya, de la unión de todos los demócratas frente a la barbarie terrorista". "Cuando el corazón de Miguel Ángel Blanco dejó de latir, empezó a latir el corazón de toda una nación para decir hasta aquí hemos llegado, vamos a derrotar a los que nos matan por defender la democracia", aseveró el líder de los populares, que acusó a Pedro Sánchez de requerir el apoyo de EH Bildu para aprobar el techo de gasto, "el apoyo de los herederos de los terroristas que aún no han condenado los asesinatos de ETA".

Bajo el paraguas de ETA, Casado cargó contra la transferencia de Prisiones a Euskadi por "una cuestión de memoria a las víctimas del terrorismo". Según señaló, la petición de esta competencia "oculta un intento de que haya un régimen penitenciario discrecional y arbitrario por parte del Gobierno vasco, a favor de los 300 presos de la banda terrorista ETA que aún no se han arrepentido de sus crímenes y, en concreto, de los 200 que ya el Gobierno vasco y el de Sánchez han dicho que son susceptibles de ser trasladados a las cárceles del País Vasco".

Además de ETA -disuelta en 2018 y sin actividad desde 2011-, el presidente del PP echó mano de lo sucedido en Zaldibar para pedir "responsabilidades" al PNV por la gestión del derrumbe del vertedero y apuntó que, si esta tragedia se llega a producir en otras comunidades como Galicia, se habría pedido la dimisión del presidente de la Xunta. "¿Por qué hay esa supuesta superioridad del nacionalismo cuando hay dos víctimas mortales?", se preguntó, al tiempo que arremetía contra "el mantra de la buena gestión del PNV", para subrayar que en Zaldibar ha demostrado "una incapacidad de gestión pública y un ocultamiento de los datos". También apuntó que hay dos familias que todavía no han encontrado "el cuerpo de sus seres queridos". "No ha sabido gestionar la política de residuos y ha ocultado los efectos de políticas urbanísticas e industriales tremendamente peligrosas, incluso para la vida de trabajadores y para la salud pública de todos los municipios que están cerca", indicó.

Por ello, insistió en pedir responsabilidades porque "no vale con decir que pudo haber algún error". Apuntó que ha habido un cúmulo de errores administrativos, "y quién sabe si interesados por motivos electorales y económicos, en la construcción, en la gestión y en el no mantenimiento de una infraestructura tan mal mantenida como el vertedero ya mortal de Zaldibar", añadió. A su juicio, el PNV "ni gestiona bien ni defiende los intereses generales de todos por igual", por lo que aseguró que en esta campaña se romperán "muchos tópicos", como "la supuesta eficacia u honradez del PNV" porque tiene "casos muy graves de corrupción, como el caso de Miguel que ha dado beneficios al PNV, o como el que se investiga de campañas electorales", y apuntó que ni el lehendakari Urkullu ni el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, "han asumido responsabilidades". "No es un partido honesto", aseveró.

En deuda con génova Por su parte, Carlos Iturgaiz destacó que en el PP de la CAV están "todos unidos ante el reto" de las elecciones del 5 de abril y que saben que cuentan con el apoyo del PP "nacional". "En los tiempos complicados y trágicos estuvimos al pie del cañón porque sabíamos que teníamos detrás a toda la familia del Partido Popular, tenemos esa gratitud y deuda con el PP nacional", manifestó. El candidato, que fue impuesto por Madrid tras las discrepancias del ya expresidente del PP vasco, Alfonso Alonso, con la presencia inflada de Ciudadanos en las listas, sostuvo que el PP es el único que defiende en el País Vasco "la unidad de España, la Constitución y la libertad", mientras "otros", en alusión a los socialistas, "se marchan y se alían con los que quieren destrozar España". En este contexto, Fernando Savater y Maite Pagazaurtundua pidieron ayer el voto para la coalición que forman el PP y Ciudadanos en las autonómicas vascas ante "la amenaza del nacionalismo".

gil y gordillo en ciudadanos A última hora se conoció el resultado de las primarias en Ciudadanos, que en principio van a ocupar dos puestos de salida en las listas para el Parlamento Vasco. El ganador en primera posición no fue el portavoz de la formación naranja en Euskadi, que quedó en segunda plaza. El más votado fue el coordinador en Donostia, José Manuel Gil Vegas, con el 51,11% de los votos. Le siguen el líder de C's, Luis Ignacio Gordillo, con el 40% de los votos, y Alejandro Alcázar González, con el 8,89% de los votos. El porcentaje de participación ha alcanzado el 46,88%.