GASTEIZ. Martínez ha dedicado buena parte de su discurso en el pleno de política general del Parlamento Vasco a la economía, el empleo y las políticas sociales, en un contexto marcado por la incertidumbre económicas y política.

El representante de Elkarrekin Podemos ha reconocido que en un debate como el que celebra este viernes la Cámara autonómica "no se puede obviar el contexto de alta inestabilidad política en el Estado", que ha llevado a la necesidad de convocar unas nuevas elecciones generales para el 10 de noviembre.

Martínez ha subrayado que el hecho de que el Gobierno del PSOE presidido por Pedro Sánchez lleve casi un año en funciones "es malo para Euskadi y para el Estado, especialmente en un contexto de previsible recesión".

Ante esta situación, ha asegurado que la prioridad de su grupo es "definir un escudo económico y social", que prepare a Euskadi "ante la crisis económica que se avecina y la inestabilidad general de nuestro entorno".

De esa forma, ha reclamado al lehendakari que desarrolle medidas concretas que permitan hacer frente a la crisis económica, "protegiendo a las familias, apoyando a las empresas y haciendo frente a los retos globales".

Martínez ha reprochado a Urkullu que en su intervención se haya limitado a ofrecer una visión "demasiado optimista" sobre una la situación de Euskadi, por lo que le ha reclamado que adopte medidas "para proteger y preparar a Euskadi para la crisis económica que se avecina".

El representante de E-Podemos ha recordado que Euskadi ha perdido más de 20.000 empleos industriales desde 2018, y que "todo parece indicar que la destrucción de empleo se generalizará".

Además del desempleo, ha alertado del problema de la precariedad laboral y de la generalización de los "salarios bajos e irregulares", así como de las "malas condiciones laborales". Martínez ha destacado que estos problemas tienen su reflejo en la elevada "conflictividad" laboral que afecta a varios sectores de la economía vasca.

MAS POBREZA

Otro de los problemas a los que ha aludido es la diferencia de rentas que existe entre los ciudadanos de Euskadi. Martínez ha denunciado que los índices de bienestar y pobreza actuales "son peores que los de 1986", y que el número de personas atendidas por los servicios de protección social "es mayor que en el peor momento de la crisis".

"Usted presume de un sistema social sólido y que 3 de 4 euros se destinan a gasto social, y sin embargo esto no evita que cada vez más personas en Euskadi les cueste llegar a final de mes o tengan una calidad de vida digna. Quizá toque analizar la efectividad del propio modelo, porque también somos el territorio que más gasta en dependencia, pero tenemos a 13.000 personas esperando por alguna prestación o servicio", ha afirmado.

En materia de igualdad entre sexos, ha recordado que el 80% de los contratos parciales que se firman en Euskadi son de trabajadoras, y que siete de cada diez personas que trabajan sin contrato son mujeres.

VIOLENCIA MACHISTA

Esta situación de desigualdad -ha asegurado- es "el caldo de cultivo de las violencias machistas". El representante de E-Podemos ha recordado que el año pasado hubo 4.244 mujeres víctimas de la violencia de género, 224 más que en 2017, y que 385 mujeres denunciaron agresiones sexuales fuera del ámbito familiar.

Martínez ha afirmado que estas cifras "son inasumibles", por lo que ha reclamado "medidas de mayor calado y a un mayor compromiso presupuestario" en favor de las políticas de igualdad y contra la violencia machista.

También se ha referido a los problemas que afectan de forma especial a los jóvenes, un sector de la población en el que la tasa de desempleo ronda el 20%. El portavoz de Elkarrekin Podemos ha destacado los problemas que sufren los jóvenes para emanciparse, debido a dificultades como las que plantea el "altísimo" precio de los alquileres.

"CRISIS INDUSTRIAL"

La política industrial del Gobierno vasco tampoco ha escapado a las críticas de Martínez, quien ha destacado que "la crisis industrial que vive Euskadi desde hace una década se ha cronificado para algunos sectores". "Cada vez es más evidente que durante estos años no se ha sabido preparar a la industria vasca para los nuevos retos globales ni buscar nichos en los que garantizar su sostenibilidad", ha lamentado.

En el caso de las políticas ambientales, ha recordado que las emisiones de CO2 han aumentado en Euskadi "hasta el punto de que somos uno de los territorios europeos que más contribuyen al cambio climático, con unas emisiones per cápita por encima de la media española o europea".

Por otra parte, ha instado al Ejecutivo autonómico a "reclamar las competencias en migraciones que los tribunales reconocen a las comunidades autónomas", con el fin de que "desde el ejercicio del autogobierno, Euskadi pueda afrontar este reto con todas las herramientas a su alcance".

En su discurso, Martínez ha abordado el tema de la memoria y la convivencia, en el que se ha mostrado dispuesto a trabajar para "asentar una convivencia plenamente democrática sobre una base firme y sólida de derechos humanos". Para ello, ha afirmado que es necesario "deslegitimar toda forma de violencia y toda conculcación" de los derechos humanos. Esto -ha añadido- pasa por "decir que todo acto violento fue injusto, injustificado, cruel, inútil y mezquino, viniera de donde viniera".

El portavoz de Elkarrekin Podemos se ha mostrado "convencido" de la posibilidad de aprobar un nuevo estatuto para Euskadi, un texto que debería ser "avanzado en lo social". No obstante, ha precisado que para lograrlo es necesario renunciar a las "visiones excluyentes en lo identitario". "Elkarrekin Podemos sólo estará en acuerdos que cohesionen y no fracturen, que sumen y resuelvan problemas, y no que dividan o sirvan de arma arrojadiza", ha advertido.

También desde las filas de Elkarrekin Podemos, Jon Hernández ha acusado al Gobierno vasco de desarrollar sus políticas "mirando a la gran patronal y los poderes económicos", mientras "da la espalda a la mayoría social y a la clase trabajadora". A su juicio, el Gobierno vasco "no quiere entenderse con Elkarrekin Podemos precisamente porque nuestras políticas sí miran con fuerza y determinación a esa mayoría social trabajadora, que es la que peor lo tiene en esta sociedad injusta".