Putin se garantiza la inmunidad cuando abandone el Kremlin

El presidente ruso promulga una ley por la que no podrá ser perseguido ni penal ni administrativamente y tampoco detenido, arrestado, registrado o interrogado

23.12.2020 | 01:25
Putin, durante una videoconferencia el lunes en el Kremlin. Foto: Efe

El presidente ruso, Vladímir Putin, promulgó ayer la ley que le garantizará la inmunidad una vez abandone el Kremlin, y que hace casi imposible su persecución judicial cuando deje el cargo.

Según la ley –que fue una iniciativa del partido del Kremlin, Rusia Unida– los expresidentes no podrán ser perseguidos ni administrativa ni penalmente y tampoco detenidos, arrestados, registrados o interrogados.

Hasta ahora, un expresidente ruso solo gozaba de inmunidad en relación con los actos cometidos durante su mandato presidencial o relacionados con su ejercicio del cargo, pero no estaba protegido ante causas penales o administrativas vinculadas a hechos anteriores o posteriores.

Esa facultad solo beneficiaría al actual presidente y a su antecesor, Dmitri Medvédev, que ejerció el cargo entre 2008 y 2012.

A partir de ahora, un expresidente sólo podrá verse privado de inmunidad por el Senado sobre la base de una acusación de alta traición interpuesta por la Duma o por la comisión de un crimen grave, cargos que deben ser corroborados por el Tribunal Supremo.

La acusación contra un expresidente debe recibir el respaldo de dos tercios de los miembros de las cámaras alta y baja del Parlamento ruso a propuesta de un mínimo de un tercio de los diputados de la Duma.

El Senado tendrá tres meses de plazo para tomar una decisión, tras lo que la acusación se considerará rechazada.

Anteriormente, un expresidente podía verse privado de inmunidad si el Comité de Instrucción de Rusia incoaba un proceso penal por un crimen grave cometido durante el ejercicio del cargo y éste era sancionado por ambas cámaras del Legislativo.

Las cláusulas de dicha ley serán incluidas en la nueva Constitución aprobada en referéndum el pasado 1 de julio, cuando las normas relativas a la inmunidad de los antiguos jefes de Estado figuraban, hasta ahora, en una ley federal que incumbía tanto al presidente como a su familia.

También quedan garantizadas todas sus posesiones, incluidas residencias, despachos, vehículos de transporte, documentos que le pertenecen y correos, según informa la agencia de noticias Sputnik. Además, la ley estipula que la inmunidad no solo abarcará las acciones llevadas a cabo durante el mandato presidencial, sino independientemente de este. Dicha inmunidad solo le podrá ser retirada por el Consejo de la Federación (Senado) en caso de que se presenten contra él cargos de alta traición.