Koldo Urkiaga, a sus 63 años y recién jubilado, lejos de bajar el ritmo, parece haber encontrado una nueva forma de seguir aportando, con la misma energía —o incluso más— que durante su etapa laboral.
Y es que si algo define a Koldo es su implicación; por eso su trayectoria ha sido también reconocida dentro del proyecto Erreferenteak, que pone en valor a personas que, desde distintos ámbitos, contribuyen al bienestar colectivo. Koldo encaja perfectamente en ese perfil: alguien que no busca protagonismo, pero que lo encuentra a través de su compromiso.