Montebourg, candidato a las presidenciales galas de 2022
El exministro de Economía irá como independiente tras no ser elegido en las primarias del Partido Socialista
- El exministro de Economía Arnaud Montebourg anunció ayer su candidatura a las elecciones presidenciales francesas de 2022, después de no ser elegido candidato en las primarias del Partido Socialista en 2012 y 2017. En ambas ocasiones quedó en tercera posición.
Montebourg hizo el anuncio formal durante un acto en Clamency, su ciudad natal, en la región de Borgoña, en el centro del país: “Si he vuelto aquí 59 años después de nacer es porque nunca debes olvidar de dónde vienes, quién eres y a quién se lo debes”, explicó. “Hay una necesidad urgente de volver a Francia. Por eso vine a proponer un proyecto para compartir y llevar a cabo juntos. (...). Decidí presentar hoy a los francesas y franceses mi candidatura a la Presidencia de la República (...). Es más que una candidatura, es un proyecto colectivo”, argumentó.
Para Arnaud Montebourg, “los partidos de derecha no saben cómo protegerte contra la injusticia, los de izquierda no saben cómo protegerte contra la inseguridad”. Por eso, el candidato se postula “libre y sin partido político” con la ambición de “evitar a Francia el dolor de un segundo mandato de cinco años de (Emmanuel) Macron o el peligro de un primer mandato de cinco años de (Marine) Le Pen”.
El lema de campaña será una “remontada de Francia”, “un proyecto a gran escala, serio y metódico para la reconstrucción de nuestro país en todos los sectores”.
Una encuesta de Ipsos-Sopra Steria apunta a que Montebourg obtendría un 2% de los votos. Otra encuesta elaborada por HarrisInteractive para Challenges le da un 5% de intención de voto.
Temas
Más en Unión Europea
-
Un ataque con un explosivo contra una escuela judía en Ámsterdam deja daños leves
-
Los 27 abogan por vetar deepfakes sexuales y aplazar límites a la IA de alto riesgo en simplificación de la ley UE
-
Von der Leyen y Costa apoyan en el G7 un tope al precio del petróleo
-
Dos alcaldes de la ultraderecha italiana se casan, pero seguirán defendiendo los valores tradicionales