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"En la Transición solo se tenían que haber salvado el Estatuto vasco y el catalán"

La Transición es un periodo histórico que ha sido idealizado por una parte importante de las generaciones que lo vivieron. No es el caso del escritor Juan Eslava Galán, que acaba de publicar un libro muy crítico con esa época, 'La década que nos dejó sin aliento'

"En la Transición solo se tenían que haber salvado el Estatuto vasco y el catalán"MONDELO

Bilbao. Juan Eslava Galán (Jaén, 1948) es crítico con el universo político. No ve con optimismo la situación actual y achaca una parte importante de los males que aquejan al Estado español a las condiciones en las que se realizó la Transición. No le vale el café para todos y por ello cuestiona el actual Estado de las autonomías que salió de aquella época: solo defiende como lógicas las de Euskadi y Catalunya. También critica a los políticos profesionales que no han tenido contacto con el mundo real. Como ejemplo, Zapatero: "Un inútil en política con la peor gestión de todos los gobiernos de la democracia", asegura muy convencido el escritor andaluz.

¿Cree que se puede decir que cualquier tiempo pasado fue mejor?

Siempre digo que cualquier tiempo pasado fue peor. No tengo idealizada la Transición, en absoluto.

¿Ni siquiera comparándola con la actualidad?

Tampoco. La Transición que se hizo no es para idealizarla.

Muchos piensan que los políticos de la Transición fueron mejores, la prensa mucho más digna…

Si los comparamos con los políticos que hay ahora, quizá nos salga que sí. Considero que los problemas que tenemos en estos momentos proceden de aquella época.

¿Una mala Transición?

La actualidad es un edificio que tiene sus cimientos en aquella época. Como se cimentó mal el edificio, nunca estará bien a no ser que se corrija y no veo ninguna vocación de corrección de los errores.

¿Tendría que ser una corrección muy drástica?

Me da la impresión de que como ya estamos integrados en Europa nos van a obligar, afortunadamente. Creo que se hicieron dos cosas mal. Antes de la Transición, la última vez que fuimos una democracia fue en la República y se plantearon ver qué cosas eran salvables de esa época. Se ha salvado casi todo el programa social que podía tener la República. También había que salvar dos Estatutos, el vasco y el catalán, eso era obvio. Pero hicieron 17 autonomías, lo que fue algo absolutamente demencial.

¿Demencial? ¿Tenían que haberse salvado solo los Estatutos de Euskadi y Catalunya?

Demencial, sin ninguna duda. Me parece que se tenían que haber salvado solo esos Estatutos. Eso era un proceso irreversible en la Transición y ahora sigue siendo un proceso irreversible. Cuando tengamos que despedirnos de las autonomías, tarde o temprano porque esto no se mantiene, habrá que mantener el Estatuto de los vascos y los catalanes. El resto tendremos que ser España, es lo que hemos sido siempre. No se puede sostener de otra manera el Estado español.

Muchos van a ver en sus palabras una discriminación.

¿Una discriminación positiva o negativa?

Positiva para vascos y catalanes, negativa para el resto, supongo.

Pero cuando el negocio no se puede mantener...

¿Hay que elegir?

No podemos mantener 17 autonomías. Sobre el papel a lo mejor se aguanta, pero la realidad es muy tozuda. Eso no se puede mantener. Somos una democracia muy imperfecta. Cada voto no vale igual. Somos una partitocracia con listas cerradas y una serie de cosas.

¿La partitocracia es buena o mala?

Tiene una serie de derivaciones hacia un estatus superior, la cleptocracia, el gobierno de los ladrones. Ya estamos en esa transición y eso es imposible de mantener, no se puede mantener tanto diputado, las diputaciones, el Senado... Algún día habrá que poner pie en pared y volver hacia atrás. Cuando se vuelva hacia atrás es evidente que habrá que volver a hacer España. No es una cuestión de voluntad política, es una cuestión de números.

Salvo Euskadi y Catalunya, según usted.

Obviamente. Creo que de esa forma nos podemos llevar hasta mejor. Tenemos que llevarnos bien porque España necesita a Euskadi y Catalunya tanto como estas dos autonomías necesitan a España.

¿Qué aportan Euskadi y Catalunya al Estado?

Siempre han aportado mucho, han sido y son dos territorios muy importantes…

¿Más de lo que han recibido?

No sabría decir en cada época si han aportado más de lo que han recibido. Pero si hacemos cuentas de lo que se tributa es evidente que sí han aportado más de lo que han recibido, las cuentas cantan. Hay que reconocer las diferencias que hay y construir el futuro sobre esas bases.

En estos momentos, con el cambio de Gobierno en la CAV, muchas voces denuncian que se están borrando ciertas señas de identidad. ¿Qué le parece?

No es lógico. Yo veo la política vasca desde fuera. Hay que apartarse de demasiados extremismos que, a lo mejor, en un momento dado, han tenido su sentido.

¿Qué le parece que Patxi López gobierne sin haber ganado las elecciones?

Eso es consecuencia de la democracia y nadie dijo que la democracia fuera perfecta. Un pueblo informado, a la larga, pone las cosas en su sitio.

¿Le parece lógico que en el Estado español PSOE y PP estén a tortas y en la CAV PSE y PP pacten un gobierno?

Eso no tiene ninguna lógica, pero son políticos y el político es oportunista.

En estos momentos no hay violencia terrorista.

Es un elemento muy importante. Sencillamente, ya no tenía sentido.

¿Alguna vez lo tuvo?

No digo que tuviera sentido en algún momento, hay cosas que se caen por su peso, la violencia terrorista es una de ellas.

Parece que en cuestión de autonomías usted no es partidario del café para todos. ¿Cree que el Estado estaría mejor situado económicamente?

Sin lugar a dudas. Hemos generado una casta de políticos profesionales, la partitocracia. Dos partidos que se van a repartir el poder y no les interesa cambiar nada porque se benefician de ello. Esos dos partidos tienen que pivotar curiosamente con partidos separatistas…

Me temo que, después de los abrumadores resultados de las pasadas elecciones, Rajoy no va a tener que pactar con nadie.

Lo normal en el rodaje que llevamos es que han tenido que pactar y que ceder...

¿Le parecen democráticas las mayorías absolutas?

Si sale de las urnas se supone que todo es democrático, es la voluntad del pueblo libremente expresada. Después todo dependerá del uso que haga la persona de ese poder que se le confiere. A mí me da la impresión de que Rajoy va a estar muy mediatizado por los problemas económicos que se nos vienen encima...

¿No tenemos encima ya los problemas económicos?

Los tenemos encima, pero no hemos tocado fondo. La gente cree que hemos tocado fondo, pero me da la impresión de que todavía estamos lejos del fondo, que esto puede empeorar más.

Muchos creen que la gestión de Zapatero, sobre todo en su última legislatura, ha sido la peor de todas las que ha habido en toda la democracia.

Sin lugar a dudas, hasta los mismos defensores de Zapatero entienden que ha sido así. Aparte de que Zapatero sea un inútil como político, es un típico producto de las listas cerradas, de esa gente que cuando es niño piensa que va a ser político. Se mete a político sin tener contacto ninguno con la realidad, solo con la política. Si hubiera sido más inteligente, ya que él estaba muy limitado, se habría rodeado de gente que le hiciera el trabajo, gente capaz.

¿No ha habido nadie capaz al lado de Zapatero?

No lo ha hecho. Aznar, por ejemplo, sí delegó el trabajo en gente capaz. Este, no. Ha cogido ministras que le hacían un flaco favor al feminismo porque no demostraban que la mujer puede tener capacidad, cuando sí que hay mujeres capaces.

Entre todo este maremágnum existe la monarquía. ¿Qué pinta una monarquía en pleno siglo XXI?

Esto es como el celacanto, en el fondo de los mares hay celacantos que parecen de la era terciaria. No pinta absolutamente nada. Cuando Franco dijo aquello de "atado y bien atado" y todos nos reímos de él, ciertas cosas las dejó atadas y bien atadas. Obviamente, si la Transición no hubiera sido una transacción tendría que haberse producido un referéndum para decidir si se quería república o monarquía, no se planteó. En el rodaje de estos años ha habido un acuerdo no escrito por parte de la prensa que ha sido proteger a la Casa Real.

No por parte de toda la prensa, sino de cierta prensa.

Hablo de su generalidad, pero no se conoce la realidad de la Casa Real, ahora empiezan a salir flecos y cosas.

¿El asunto de Iñaki Urdangarin es uno de esos flecos?

Eso mismo, ahora empezamos a saber más cosas.

Parece inconcebible que pueda estar envuelto en tales asuntos pudiendo vivir tan ricamente sin meterse en líos.

Yo lo concibo, es bastante concebible, cuando se está en ciertas esferas uno cree que los demás son tontos y todo se lo van a permitir. Es un elemento más de la cleptocracia de la que te he hablado antes. Cuando escarbamos por cualquier parte, lo que encontramos es gente robando.

¿Sería simplista pensar que no hay político honrado?

Sí, sería muy simplista. Hay políticos honrados, pero esa profesión se presta mucho a personas que no son honradas y que la cogen como un medio de trepar por la sociedad. El político tiene que tener mucho idealismo para no ceder a las tentaciones y en esa profesión hay muchas tentaciones de dejar de ser una personas honrada para hacerte con un buen patrimonio.