Cuando era algo más joven, entre los recuerdos de mi madre, están algunos de sus comentarios, como “eso ya lo hemos visto antes”, se refería especialmente a nuestras vestimentas, que creíamos en esos años rebeldes, ser innovadoras y únicas. Con el paso de los años, he comenzado a entenderla mejor, en esos comentarios y muchos otros. Las plataformas de los zapatos o los pantalones acampanados, por poner solo dos ejemplos, que estaban de moda en los años 70 han vuelto a las calles. Después de la moda acampanada vinieron las estrecheces de los pantalones, los pitillos, cuanto más ajustados mejor, para marcar las formas. Por supuesto las estrellas mediáticas musicales o cineastas contribuían a la moda. Ahora parece que han vuelto los acampanados y las plataformas en cualquier tipo de zapato o zapatilla. Esto ya lo he visto yo me digo a mi mismo. Y pienso que razón tenia mi madre. Así que para estimar la altura de tu vecino hay que fijarse si sus pies tienen 10 centímetros de plataforma. La diferencia tal vez consiste en que ahora no existe una tendencia dominante, sino que coexisten con otras modas y al estar el mundo más interconectado con los nuevos canales de comunicación las modas pueden ser más diversas y exóticas.
Según los expertos los grandes cambios de moda ocurren con el cambio generacional, es decir cada 25 o 30 años, pero nunca vuelven exactamente igual, hay siempre ligeros cambios. Aunque existen también otras posibles modas de ciclos más cortos, inducidos por la industria y el comercio que necesita dar salida a sus masivos productos.
Estos cambios en la moda, vino sobre todo, por la influencia francesa con su prêt-à-porter “listo para llevar”. Los grandes modistos franceses son los que desarrollaron este concepto, las tallas estandarizadas, el desarrollo de las máquinas y la producción en serie, fueron algunos de los factores que popularizó la moda y, de algún modo, democratizó la alta costura, que dejaba de ser exclusiva de las clases más pudientes. Ahora cualquier persona podía adquirir modelos de los grandes diseñadores. Yves Saint Laurent decía que era su línea izquierda (Rive Gauche).
Ahora estamos tan democratizados que la última moda puede llegar a tu puerta con tan solo un clic y un número de tarjeta de crédito, las grandes compañías chinas como Shien y Temu dominan el mercado de moda digital, con tanta producción como desperdicios que llegan a cualquier parte del mundo, cada vez más baratos, rompen todos los mercados y han terminado por socavar el mercado tradicional de pequeños comercios. Un problema mayor de contaminación ambiental como ya se ha escrito en muchos artículos. La moda rápida que acabará con la pureza de las nuestras aguas.
EL PODER Y LA DISTINCIÓN CON LA PLEBE
El poder siempre se ha querido distinguir de la plebe, ya en los tiempos de los romanos y griegos, las Togas eran solo usadas por las clases pudientes y el color púrpura era el color exclusivo del Emperador, con pocos adornos, si exceptuamos la hoja de laurel y alguna joya, el poder quería transmitir dignidad, orden y autoridad. Los reyes del medioevo dieron un salto cualitativo con sus pesadas coronas enjoyadas, su cetro como símbolo del poder divino, sus bordados, con sus manos anilladas, le añadían los grandes mantos de armiño, se erigían como poderes divinos, y reinaban por la voluntad de Dios, decían ellos, con la anuencia de la Iglesia.
Durante el periodo de entre guerras los nazis entendieron muy bien que la imagen generaba obediencia. Muchas veces hemos visto su estética en los films realizados sobre esta época con las camisas pardas de los SA y los uniformes negros de las SS. Los fascistas italianos, menos disciplinados también usaban camisas negras y con una estética más clásica ya que Mussolini aspiraba a presentarse como heredero de Roma Imperial. La falange español, el partido político que apoyó a Franco, también usaba camisas negras y disciplina militar como signos distintivos. Habían aprendido la lección, pero no les dio tiempo a desarrollarla.
En Rusia y China siendo más austeros optaron por modelos más monocordes y grises, pero hasta el cuello mao se puso de moda. No existían clases, todo el mundo debería, además de obediencia, vestir igual donde imperaba la modestia, la uniformidad. La igualdad en la vestimenta como muestra de la justicia social.
Saltando unos cuanto decenios tenemos ahora al Sr Bovino, jefe de la ICE. De origen probablemente italiano, por su apellido y que tal vez corresponda a un gentilicio toponímico de un pueblo en Puglia, que como en España muchos de los apellidos indicaban el lugar de origen. Ya se sabe que los conversos son todavía más radicales que los creyentes y ahí tenemos al hijo de emigrantes cazando a emigrantes para arrestarlos y deportarlos. Con sus vestimenta negra y parda de abrigos largos, botas de piel altas, medallas, corte de pelo militar y cara de pocos amigos, rodeado de su guardia de centuriones enmascarados como los asaltantes del Louvre, decididos a capturar a los malos emigrantes, empezando por los niños de 5 años, que quien sabe pueden llevar drogas o explosivos en sus mochilas escolares.
EL DESPLIEGUE MASIVO DE LOS ICE
Como la crónica de muertes anunciadas que ya lo pronosticaron cuando empezó el despliegue masivo de los hombres del ICE, este año ya han asesinado dos personas americanas en Mineápolis y 16 personas detenidas los centros de ICE murieron en 2025, una gota en el océano entre las cantidad de muertos causados por las políticas del gobierno de los EE.UU. Se vanaglorian de haber deportado miles de emigrantes, 650.000 según sus cuentas. Los muertos, una minucia y daños colaterales.
Y no puedo dejar de recordar una de las canciones de B Dylan el hombre del largo abrigo negro (Man in the Long Black Coat) allá por 1989 que dice así:
Alguien dijo de la Biblia que citaría
Había polvo sobre el hombre del largo abrigo negro.
El predicador estaba hablando, hay un sermón que dio.
Dijo que la conciencia de todo hombre es vil y depravada.
No puedes depender de él para que sea tu guía.
Los sueños de la razón producen monstruos. Vuelve la moda retro de los años 30 del siglo XX, pero no solo en su aspecto exterior, sino también en sus métodos. No debemos de olvidar la Historia, el nuevo fascismo ya esta aquí. Hay que pararlo. l