Mesa de Redacción

Cara a la galería

01.04.2020 | 00:10
Cara a la galería

Tiene que ser complicado lidiar una crisis de proporciones casi inabarcables como esta del covid-19 mientras se mira a la galería. Y esa es la impresión que percibo en la pose del Gobierno español: toma las medidas en busca de la eficacia sanitaria, pero dejando siempre un resto importante a la captación de la aceptación popular en los sectores que cree no debe desatender por miedo a la desafección futura. Cada vez que oigo hablar al presidente español y a varios de sus ministros y ministras (no a todos), no puedo evitar una intensa sensación de desagrado por su tono paternalista y populista. Se les ve en la cara que lo están pasando mal, sí, como todos los habitantes del planeta, pero me sobran esas sobreactuaciones patrióticas de dar lustre al Ejército, de recalcar que la crisis no entiende de líneas divisorias entre comunidades autónomas (mientras sí resguarda las fronteras estatales), de no tocar ciertos sectores sociales, pero sí bloquear sectores económicos... Y, sobre todo, me sobra comprobar, más que intuir, que la pugna política, politiquera, no se circunscribe solamente al ya de por sí vergonzoso choque con la oposición, sino que en el mismo seno del Gobierno hay campeonatos de marcar perfil. Un gobernante que ejerce mirando siempre por el retrovisor, sustentado en las encuestas que le facilitan sus asesores, fijándose más en el futuro político propio que en el futuro vital de los ciudadanos, es un peligro para su país. Y a Sánchez a menudo lo veo así.