Mesa de Redacción

Después de visto...

25.03.2020 | 08:07
Después de visto...

Después de visto, todo el mundo es listo. Este dicho popular, en su versión más suave, ya que también la hay que hace referencia a la visión de los atributos de un animal previa a la afirmación sobre su condición de macho (y que no reproduciré por si hay menores confinados que han descubierto la prensa de papel); este dicho, decía, ha sido recientemente traducido por Pedro Sánchez al lenguaje elevado, intelectualmente pijo, diría yo: síndrome de retrospección. El tal síndrome está más extendido en nuestra sociedad que el virus que nos tiene hasta la coronilla. Eso sí que es una pandemia, para la que, además, no hay vacuna ni, lo que es más grave, propósito sanador de quien la padece. Todos tenemos cerca a uno o varios infectados por el síndrome en cuestión. Tras comprobar el desarrollo de los acontecimientos, nos aleccionan sobre lo que habría que haber hecho. Asegurarán que ellos ya habían advertido de lo que venía y propuesto soluciones precoces, aunque tal circunstancia no conste en sitio alguno y nadie la recuerde. No estoy hablando de los padres ("¿no ves?, ya te lo había dicho yo"), que son una modalidad cariñosa y bienintencionada del síndrome de retrospección, sino de listos pedestres, politiquillos de medio pelo y profesionales de la sabiduría etérea en general. Esos que quieren dejar de tonto e inepto a todo el mundo, sin darse cuenta de que con ello no hacen sino remarcar su propia ineptitud.