EBAU sin barreras
El 24 de abril envié una queja vía burofax a la EHU/UPV por las adaptaciones que necesita mi hijo para realizar la EBAU. Tiene disgrafía y dispraxia severas: cognitivamente no presenta dificultades, cursa segundo de bachillerato, pero apenas puede escribir a mano. La adaptación solicitada es sencilla: ordenador para todos los exámenes, enunciados en Word editable y, en las materias científicas, la herramienta Equatio, que permite escribir lenguaje técnico y matemático. No pedimos ventaja alguna, solo unas condiciones que le permitan demostrar sus conocimientos.
Para una EBAU en junio de 2026, nuestro proceso empezó en octubre de 2024 y no se resolvió hasta noviembre de 2025, con la intermediación del Ararteko. Desde entonces, y pese a haber entregado la documentación en plazo, la EHU no presentó su propuesta hasta el 22 de abril de 2026, y no se ajusta a las necesidades de mi hijo. No es un capricho familiar: la Jefatura de Estudios también está interviniendo porque la situación supone una discriminación respecto al resto del alumnado. Seguimos sin obtener respuesta efectiva y la EHU remite, como mínimo, a plazos administrativos de 20 días.
A menos de un mes de la prueba, seguimos sin certeza. Para la EHU son plazos administrativos. Mi hijo se juega su acceso a la universidad. La inclusión no puede depender del silencio burocrático.