LOS profanos no alcanzamos a calibrar la dimensión del hallazgo de la Mano de Irulegi, que puede revolucionar el conocimento sobre los orígenes del euskera –precisamente en Nafarroa, donde algunos llegan a cuestionar la lengua vasca– y sobre nuestra cultura. Pero compartimos el entusiasmo, la excitación y la ilusión de los expertos lingüistas y arqueólogos. Sorioneku (Zorioneko) es la primera palabra que alcanzamos a entender de aquella lengua vascónica, una especie de protoeuskera. La profesionalidad y documentada meticulosidad de Aranzadi avalan el hallazgo. Zorionekoak gara.