¿La desaparición del dinero al contado?

11.01.2022 | 00:11
¿La desaparición del dinero al contado?

Un consejo que siempre nos daban nuestros padres y madres era que te lavaras las manos después de andar con dinero, con el papel moneda o billete y con las monedas. El dinero contante y sonante pasa de mano en mano y puede ser un foco de transmisión viral. Esto se vio en tiempos de confinamiento pandémico. Una de las primeras medidas que se adoptó en las tiendas, era la recomendación del pago mediante tarjeta de crédito o dinero de plástico. También se está poniendo de moda el pago mediante el teléfono (el bizum) que viene a ser lo mismo pero ya sin el plástico.

Mucha gente celebra el progresivo desuso del dinero al contado y es más, elogian la idea de que el dinero metálico desaparezca y todo se haga mediante transferencia bancaria. A su vez, la banca nos va avisando poco a poco del cambio que se nos avecina. Cada vez cierran más sucursales, cada vez hay menos personal atendiendo al público, cada vez está más restringido el horario de atención directa. Cada vez que intentas hacer una gestión con apoyo físico, presencial, te dicen que por qué no lo haces por Internet, que es más fácil, y te dan las claves, los accesos de tu cuenta y te insinúan que "no seas torpe" y hazlo desde casa. De hecho, según nos cuenta Yuval Noah Harari en su libro Sapiens, ya en 2006 "más del 90% de todo el dinero existe solo en los servidores informáticos. De acuerdo con esto, la mayoría de las transacciones comerciales se ejecutan moviendo datos electrónicos de un archivo informático a otro, sin ningún intercambio de dinero en efectivo, físico".

En poco tiempo, a este ritmo de cambio, todas las sucursales bancarias cerrarán y el tiempo de transición hasta la prohibición del uso del dinero metálico se va a acelerar. Al principio, tan solo habrá cajeros automáticos en donde antes había una sucursal bancaria, para después ellos también desaparecer. ¿Qué supone este cambio, qué conlleva la desaparición del dinero al contado? Las personas que apoyan tal decisión dirán y con razón, que así se evitará un foco de posible contagio y desaparecerá el dinero negro, el pago en B, y que por lo tanto no se defraudará a Hacienda. Lo del contagio ya vemos que no es tanto el evitar el contacto sino el estar vacunados. Y lo de la desaparición del dinero negro será así en la clase trabajadora y clase media, pero la defraudación en las clases adineradas no se evitará nunca porque para ellos se crearon los paraísos fiscales y las sociedades instrumentales pantalla que declaran muy poco a Hacienda.

Cuando llegue ese momento, nos encontraremos que todo pago y todo ingreso se hará mediante la mediación de un banco (o una gran corporación financiera). A su vez, todo ahorro estará solamente en manos de esas empresas. Cuando estemos obligados a que toda compra, todo gasto (luz, agua, gimnasio, comida, ocio...) te lo tiene que gestionar el banco, el coste de gestión va a crecer de manera considerable. Si además los intereses hipotecarios están muy bajos ¿cómo van a ganar dinero? cobrándote por todo, hasta por hacer ingresos de dinero. El periodista Eduardo Bayona en el artículo La banca exprime a sus clientes con hasta 40 comisiones para sostener su negocio, del diario digital Público dice: "El cobro de comisiones a los usuarios se ha consolidado como el plan B de la banca española para mantener a flote su negocio tras el gripado de su principal vía de ingresos tradicional, que eran los intereses por prestar dinero".

Además, está la cuestión del control total, en cada momento sabrán qué hacemos, qué compramos, en qué gastamos, cuáles son nuestros gustos y cuáles nuestros vicios, si nos cuidamos o no. A partir de tener estos datos a alguien (Estado, Corporación...) le puede dar por controlarte de tal manera que sabrán qué ofrecerte (publicidad personalizada permanentemente) y sabrán si cumples las medidas sanitarias que se te ponen. Porque por ejemplo, si tienes sobrepeso o una afección derivada de ello y desde Sanidad "te obligan" a no consumir ciertos productos y los consumes porque te gustan, te apetece y porque sientes que eres libre para hacerlo... podrá llegar el día que te digan que sí, que eres libre para consumir lo que quieras, pero como no has seguido las recomendaciones sanitarias, las consecuencias derivadas de tu libre albedrío las pagas tú y vendrá el Estado o el Seguro, con la cuenta del coste de la atención sanitaria que creías que era gratis... ¿O pensáis que esto de la desaparición del dinero metálico se hace solo para mejorarnos la calidad de vida?

¿Y qué pasará con aquellas personas que no tengan ingresos, que no tengan cuenta bancaria porque nada tienen? Eduardo Bayona en otro artículo señala un estudio de la organización de consumidores Asufín (Asociación de Usuarios Financieros) que dice que "muchas entidades han endurecido las condiciones en los dos productos más básicos: el mantenimiento de cuentas corrientes y disposición de tarjetas de crédito, elevando su comisión anual, con lo que se está generando el caldo de cultivo para un aumento de la exclusión financiera, sobre todo para el consumidor más vulnerable".

La codicia del dinero, la acumulación excesiva de dinero es lo que nos ha llevado a la miseria, al sufrimiento y al dolor a la mayoría de la población. Pero el dinero en sí mismo, como también dice Yuval Noah Harari "es el único sistema de confianza creado por los humanos que puede salvar casi cualquier brecha cultural, y que no discrimina sobre la base de la religión, el género, la raza, la edad o la orientación sexual". La desaparición del dinero metálico al contado, ahondará en la brecha de la pobreza social y en el control absoluto del individuo. Al tiempo.

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