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Sara Carbonero, ingresada de urgencia en Lanzarote durante sus vacaciones

Por el momento, se desconoce el parte médico exacto ni el alcance del problema que ha llevado a la periodista al hospital

Sara Carbonero, ingresada de urgencia en Lanzarote durante sus vacacionesInstagram: @saracarbonero

La revista Semana ha desvelado que Sara Carbonero tuvo que ser ingresada de urgencia en Lanzarote mientras disfrutaba de unos días de descanso en Canarias, lo que ha encendido de nuevo las alarmas sobre su estado de salud.

La periodista, que había dado la bienvenida a 2026 en La Graciosa rodeada de amigos íntimos como Isabel Jiménez y compartiendo imágenes de mar, calma y "compañía de lujo", ha visto cómo sus vacaciones se truncaban por unas molestias que la llevaron directamente a urgencias.

Según la información publicada por la revista, Sara Carbonero, de 41 años, comenzó a encontrarse mal y decidió acudir al hospital, donde fue atendida de inmediato y se decidió su ingreso para mantenerla en observación y realizarle distintas pruebas. Este nuevo susto llega después de varios antecedentes médicos que han marcado su vida en los últimos años, como el cáncer de ovario que se le detectó en 2019 y las posteriores intervenciones de urgencia que ya obligaron a que fuera hospitalizada en la Clínica Universidad de Navarra en 2021 y 2022.

Etapa de reflexión

La periodista había relatado recientemente que uno de los años pasados fue "el peor de su vida" y que 2025 había supuesto para ella una etapa de reconexión, reflexión y búsqueda de calma, algo que explicaba el simbolismo de empezar 2026 en un entorno tan sereno como La Graciosa.

En su último mensaje público de Año Nuevo pedía "salud y amor" y un año "lleno de paz y tranquilidad, de momentos que cuenten y de personas que sumen", unas palabras que hoy cobran un significado especial tras conocerse este ingreso inesperado en Lanzarote.

 Por el momento, se desconoce el parte médico exacto ni el alcance del problema que ha llevado a Sara al hospital, y su entorno mantiene la máxima discreción a la espera de que la propia periodista o sus allegados decidan informar con más detalle.