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Mercedes desata todo su potencial

George Russell y Kimi Antonelli copan la parrilla de salida del Gran Premio de Australia con una autoridad que descubre la capacidad del monoplaza llamado a liderar en este inicio de la nueva era de la Fórmula 1

Mercedes desata todo su potencialEFE

Las miradas apuntaban a Mercedes como escudería mejor posicionada para alcanzar el primer título de esta nueva era en la Fórmula 1. La pretemporada dio detalles de la capacidad del monoplaza pero no plasmó una tremenda superioridad con respecto a Ferrari, McLaren o Red Bull. Ahora se puede afirmar que el equipo no había querido poner todas las cartas descubiertas sobre la mesa; el coche escondía un margen de rendimiento considerable. En la primera sesión de calificación de la temporada, la fábrica de Brackley puso en escena toda su armamentística y entonces sí, los augurios del paddock se hicieron realidad. Mercedes selló un doblete aplastante para copar la formación de la parrilla del Gran Premio de Australia. George Russell, señalado por su talento y experiencia como principal aspirante a la corona, rubricó una pole autoritaria secundado por Kimi Antonelli. El piloto británico distanció a casi 8 décimas al primer monoplaza de la competencia, el de un sorprendente Isack Hadjar, tercero con un Red Bull que proyectó mejores síntomas de lo que podía parecer. La diferencia de Antonelli con Hadjar fue de casi medio segundo. Mercedes se mostró en otra dimensión.

"Un coche fantástico"

"La verdad es que me sentí muy bien", explicó Russell. "Toda la sesión fue muy limpia y controlada, sin errores. Justo como quería empezar este fin de semana", añadió el británico, que advirtió de modo que puede percibirse como amenaza: "Tenemos un motor fantástico, pero también creo que tenemos un coche fantástico". Y es que la pretemporada ha estado marcada por la polémica con la unidad de potencia de Mercedes, que ha logrado explorar en las fisuras del nuevo reglamento para poner en pista un motor capaz de aumentar la compresión de 16:1, que es el límite permitido durante una medición que se realiza en parado, a 18:1 cuando el coche está en marcha.

Russell, no obstante, admitió la complejidad del pilotaje de estos monoplazas híbridos. "Estos nuevos coches son muy difíciles de conducir. Es muy complicado entender la gestión de la energía y todos los demás sistemas con los que tenemos que lidiar. Pero como equipo, ya pensábamos que teníamos un paquete muy bueno. Todo el mundo ha trabajado muy duro para conseguirlo, aunque no creo que esperáramos que fuera tan bueno", repasó.

Verstappen, fuera a las primeras de cambio

La primera gran noticia de esta puesta en escena fue obra deMax Verstappen. El neerlandés perdió el control en la Q1 y estrelló su coche contra las barreras. Era su primer intento de vuelta rápida. "El coche solo se bloqueó en los ejes traseros, fantástico. Nunca había experimentado algo así en mi vida", lamentó con su reconocible ironía. Fue un fallo propio de un giro radical de la reglamentación técnica, donde los coches modifican de manera considerable su comportamiento. Comenzará el nuevo ciclo con el mismo espíritu de remontada con el que corrió todo el curso pasado. Partirá desde la vigésima pintura.

Aston Martin y Sainz no superan la Q1

En la Q1 también quedaron varados los Aston Martin de Fernando Alonso y Lance Stroll y el Williams Carlos Sainz. Stroll y Sainz ni siquiera llegaron a salir del garaje para registrar un tiempo. Ambos partirán desde la cola. Alonso se quedó a las puertas de la Q2. Esa fue la mejor noticia en Aston Martin, que podrá tomar la salida de la primera carrera. El siguiente reto será cruzar la meta. Porque así de tierno está el proyecto de Adrian Newey. Alonso saldrá decimoséptimo.

"Sabemos el potencial del coche, pero nos falta un poco de fiabilidad para desbloquear el potencial del chasis. Después llevará mucho más tiempo desbloquear la potencia del motor", manifestó Alonso en declaraciones concedidas a DAZN. El asturiano rebajó el tono del día anterior, en el que arremetió contra Honda por su incapacidad para suministrar recambios. "No es un secreto: no tenemos repuestos de las baterías y pararemos al mínimo dato anómalo. Lo hacemos para poder correr en China. Allí también podremos conocer el coche y seguiremos unidos", apuntó, en tono más conciliador con la fábrica japonesa.

Charles Leclerc fue el hombre más rápido de las seis jornadas de test celebradas en Bahréin. Pero a la hora de la verdad, el monegasco solo pudo obtener la cuarta plaza de salida, con ocho décimas de desventaja respecto a la pole. El piloto de Ferrari arrancará por delante de los McLaren de Oscar Piastri y de Lando Norris tras quedarse a casi ocho décimas de Russell. Lewis Hamilton, mientras, firmó la séptima posición con casi un segundo de diferencia con el poleman. El Top 10 lo completaron los Racing Bulls de Liam Lawson y Arvid Lindblad, con el Audi de Gabriel Bortoleto a la zaga.

"El motor Mercedes es una locura"

Precisamente Leclerc fue uno de los pilotos que se mostró sorprendido por el abrumador rendimiento de Mercedes. "El motor Mercedes es una locura, algo pasa ahí. La ventaja que tienen... Nos llevará mucho tiempo a los demás equipos alcanzarles, si es que los alcanzamos. El motor es una locura. Hemos tenido problemas con la unidad de potencia en la Q2, quizás podríamos haber sido terceros en vez de cuartos, pero seguro que no alcanzábamos a los Mercedes", sentenció el monegasco.

Hamilton tampoco se mordió la lengua. "No sé por qué la FIA no hace algo", expresó en relación a la unidad de potencia de Mercedes. Hadjar, el piloto más próximo a la cabeza, también arrojó una sensación que ya es compartida. "No hay nada suficiente para poder batir al Mercedes", manifestó el galo sobre sus opciones de victoria.

El golpe de autoridad de Mercedes no dejó a nadie indiferente, pese a que ya se sospechaba que estaba a la vanguardia en desarrollo. Ahora queda por ver cómo responde en carrera en el apartado de fiabilidad y si en Brackely son capaces de dominar en diferentes escenarios.