EH Bildu contrapone su "honestidad" ante un PNV "salpicado por la corrupción"

Iriarte llama a decidir "entre la empatía y la apatía" en la cita electoral del 12-J

05.07.2020 | 00:13
Jasone Agirre, Maddalen Iriarte y Arnaldo Otegi, en la Plaza Nueva de Bilbao.

La candidata a lehendakari de EH Bildu, Maddalen Iriarte, elevó ayer la voz crítica hacia el PNV en un acto celebrado en la Plaza Nueva de Bilbao. Flanqueada por la número uno de la lista por Bizkaia, Jasone Agirre, el coordinador general de la coalición soberanista Arnaldo Otegi y la portavoz de ERC, Marta Vilalta, Iriarte pasó al ataque contra los jeltzales, hipotéticos ganadores de las elecciones del próximo domingo según apuntan todas las encuestas, al desempolvar algunos de los casos de corrupción que "han salpicado al PNV" frente a la gestión "honesta" de EH Bildu.

Iriarte tuvo palabras para los "presos políticos catalanes que tanto apreciamos" nada más comenzar su alocución, que en todo caso se fundamentó mucho más en dar palos al PNV. Así, se enorgulleció por "la honestidad como seña de identidad de EH Bildu". No en vano, recordó que "en EH Bildu hacemos lo que decimos, y decimos lo que hacemos. Hay que tener palabra. Hay que ser de fiar. EH Bildu ha gobernado y gobierna en decenas de instituciones y jamás ha metido la mano en la caja. Jamás. Otros no pueden decir lo mismo", concluyó. Asimismo, quiso recordar al aspirante jeltzale a lehendakari, Iñigo Urkullu, que la coalición soberanista está al frente de más de 120 ayuntamientos "y no tiene a sus espaldas ni un solo caso de corrupción. Cero casos de corrupción, señor Urkullu", abundó.

Frente a esa "marca EH Bildu", que según Iriarte gobierno sin mácula en un amplio número de ayuntamientos de la geografía vasca, y no solo en la Comunidad Autónoma Vasca, la candidata contrapuso "la marca PNV de la que tanto nos habla Urkullu, una marca que en muchos pueblos saben muy bien qué significa". Y a renglón quiso ejemplificar sus palabras con algunos de los casos que han afectado a los jeltzales. "Varios ejemplos de la extensa lista de casos de corrupción protagonizados por jeltzales: Alonsotegi, De Miguel, Balenciaga, Montai, Bravo, Osakidetza, Hacienda de Gipuzkoa, Margüello, Elgorriaga, Habidite, Hiriko, las angulas de Zubieta, Bakio, Zierbena, Errigoiti, Mallabia o Iurbenor", afirmó para concluir su intervención que si les alcanza para gobernar en la CAV serán "absolutamente intolerantes" con prácticas de ese tipo.

Y es que según Iriarte, este próximo 12 de julio se librará una batalla entre la "empatía o la apatía". O, dicho de otro modo, entre las políticas que podría implementar EH Bildu si llega a Ajuria Enea y las realizadas por el PNV. Y aunque sin mentar expresamente a los jeltzales al realizar esta dicotomía, ahondó en que este "12 de julio hay que elegir entre la honestidad y la mentira".

"Empieza el cambio"
 

En el acto político también participó Arnaldo Otegi, quien arrancó su alocución a la excarcelación de tres de los jóvenes de Altsasu. Pero, especialmente, se centró en mostrarse confiado en que el 12 de julio "empieza el cambio", siempre en todo caso que las papeletas "progresistas y soberanistas del país" se concentren bajo las siglas de EH Bildu.

Con un PNV que persigue con ahínco una "reforma estatutaria para seguir siendo una autonomía dentro del Estado" y un PSE que ha abandonado la Margen Izquierda y se ha erigido en "bastoncillo del PNV para construir un Gobierno ni aber-tzale ni nacionalistas, que ni saben ni pueden", Otegi subrayó la importancia de "consolidar inercias de cambio" bajo el paraguas de la coalición soberanista. En la jornada electoral del 12-J "hay que elegir y hay que hacerlo con responsabilidad", profundizó, en un día que es "una convocatoria por Euskal Herria y su pueblo trabajador".

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