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La distribución de energía eleva el beneficio de Iberdrola a una cifra récord

La eléctrica obtuvo el pasado año un beneficio de 6.285 millones y anuncia un dividendo de 4.500 millones

La distribución de energía eleva el beneficio de Iberdrola a una cifra récordCedida

Iberdrola continuó el pasado año en el camino de los resultados positivos de la última década, un período en el que ha sobrepasado con holgura la duplicación de sus beneficios. Así, la eléctrica vasca consiguió el pasado año unas ganancias récord de 6.285 millones de euros, lo que supone un incremento del 12%. Como consecuencia, el diviendo a repartir entre los accionistas también crece -en un 12%- hasta los 4.500 millones de euros, con una propuesta a someter en la próxima junta de accionistas de 0,68 euros por acción. Las redes de transporte supusieron el principal motor de crecimiento de la compañía, que aspira a superar los 6.600 millones de euros de beneficio este año. 

En un comunicado, la compañía estimó una facturación el pasado año de 45.546,8 millones de euros, con un aumento del 1,8% frente a 2024. El negocio de la distribución de energía constituye la base de los resultados de Iberdrola, sobre todo debido al crecimiento de la base de activos de redes eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido, los dos países en los que, por otra parte, la firma va a concentrar sus inversiobes futuras. De hecho, el pasado año las inversiones de Iberdrola alcanzaron los 14.460 millones de euros, de las cuales ambos países absorbieron un 60%. Dentro de ese total, casi dos terceras partes fueron a parar al negocio de las redes, lo que deja una base de activos regulados de 51.000 millones de euros.

En este sentido, destacan varios hitos: el nuevo marco regulatorio de transporte del Reino Unido, y la integración del negocio de la firma local Electricity North West; la plena operatividad de la interconexión eléctrica entre Estados Unidos y Canadá; la aprobación regulatoria de la renovación de las concesiones de distribución en Brasil por 30 años más; y la adjudicación, en Australia, del primer proyecto de redes de transporte. El beneficio de Iberdrola hubiera sido de 6.749 millones si no se hubieran producido en el cuarto trimestre “ajustes de valor sin impacto en caja” por 464 millones asociados a la cartera de proyectos renovables, efecto de los bloqueos de Donald Trump a los proyectos de energías renovables en Estados Unidos.

A la hora de separar sus áreas de negocio, mientras que por una parte Iberdrola hace énfasis en el crecimiento de la vertiente de transporte y distribución, concentrada en el negocio de las redes, apunta una caída en el de la producción de energía. Así, el resultado antes de impuestos cayó un 10% en el apartado de producción y clientes, causado por “costes no recurrentes de servicios complementarios por la operación reforzada del sistema en la Península Ibérica” -en alusión a la intervención tras el apagón del 28 de abril- y a los menores precios. La eléctrica apostó el pasado año por un enfoque “selectivo” en el área de Generación y Clientes, con inversiones de 5.260 millones de euros en producción, “manteniendo una cartera diversificada por tecnologías y geografías”.

Con ese resultado anual, Iberdrola anunció un dividendo total de 4.500 millones de euros, un 12% más que el año pasado. En concreto, se propondrá a la próximo junta de accionistas que tendrá lugar en Bilbao un dividendo de 0,68 euros por acción, resultado de un dividendo complementario de 0,427 euros por acción, que se suma a los 0,253 euros por acción abonados el 2 de febrero como dividendo a cuenta. Con este ritmo, Iberdrola anunció también sus previsiones para este 2026, en las que apunta a un beneficio neto ajustado superior a 6.600 millones de euros, con la meta de superar los 7.600 millones en 2028.

Asimismo, Iberdrola destacó que durante 2025 contribuyó de manera sostenida al crecimiento económico y a la creación de empleo. A finales de 2025, la compañía contaba con 45.400 empleados y realizó 4.500 nuevas contrataciones, además de efectuar compras por 13.200 millones. Además, la contribución fiscal del grupo energético ascendió a 10.410 millones de euros, con cerca de 4.700 millones en el Estado. Mientras, la deuda financiera neta ajustada del grupo se situó en los 50.182 millones a cierre de 2025, con una reducción de casi 1.500 millones con respecto a hace un año. 

El beneficio de Iberdrola ha crecido con fuerza en la última década. Así, mientras que en 2015 rozaba los 2.500 millones de euros, ahora supera con amplitud los 6.000 millones de euros. Además, su capitalización bursátil es de 135.000 millones de euros, 12 veces más que en el año 2001, al mismo tiempo que los activos totales alcanzan los 161.000 millones, casi ocho veces más que hace 25 años. En ese mismo período, los dividendo repartidos entre los accionistas han supuesto una cifra de 47.000 millones de euros. 

El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, destacó que 2025 fue “un año récord” para la compañía, “con más inversiones que nunca en infraestructuras de redes de distribución y transporte en los Estados Unidos y el Reino Unido, que serán los principales motores de crecimiento en los próximos años”. “Nuestra estrategia de diversificación geográfica, el acceso a la financiación y a la tecnología y una trayectoria de ejecución exitosa son y seguirán siendo la mejor garantía para crecer”, dijo Galán, que insistió en la necesidad de extender el uso de la energía nuclear, ya que es “seguro, estable y, además, favorece los precios bajos”, a pesar de la “enorme” carga impositiva que sufren, aseguró el presidente de la firma, en España.