¿Ayudan los videojuegos a mejorar en el trabajo?
Jugar a videojuegos permite adquirir competencias clave en el ámbito laboral como la gestión del tiempo o el trabajo bajo presión, según un proyecto europeo
¿Puede un videojuego enseñarte habilidades clave para el trabajo? La pregunta apunta a uno de los grandes desafíos del presente: cómo preparar a las personas para un mercado laboral dominado por la automatización, la inteligencia artificial y el cambio constante, donde los conocimientos técnicos envejecen rápido y las capacidades humanas marcan la diferencia.
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Con el objetivo de dar a conocer a la ciudadanía las competencias clave para el empleo más demandadas en el mercado laboral, el Observatorio de las Ocupaciones del SEPE analizó miles de ofertas de empleo tomando como referencia la Clasificación ESCO. Entre esas habilidades se encuentran la resolución de problemas, el pensamiento crítico, la adaptabilidad y la gestión del tiempo. Se trata de capacidades esencialmente humanas. La inteligencia artificial puede simular algunas de ellas, pero no replicarlas plenamente porque carece de conciencia, emociones y contexto experiencial.
Son las llamadas soft skills (habilidades blandas), o competencias transversales. Habilidades que no dependen de una titulación concreta ni de un sector específico, pero que condicionan el desempeño profesional en cualquier ámbito. A diferencia de las hard skills (habilidades duras), estas capacidades no se adquieren memorizando contenidos ni superando exámenes tradicionales. Tienen que ver con cómo una persona analiza una situación, toma decisiones, gestiona la incertidumbre o aprende de sus errores. Por eso, empresas, instituciones y organismos internacionales las consideran fundamentales.
Hoy en día, las organizaciones más competitivas buscan, por encima de todo, personas capaces de destacar por cualidades innatas y duraderas, que marcan la diferencia entre un desempeño correcto en el trabajo y la excelencia profesional. Según un estudio realizado por Linkedin, el 89,9% de las empresas encuestadas indicaron que tenían en cuenta las habilidades blandas y que el 71,1% las incorporan en su metodología de trabajo.
El problema es que, pese a su creciente relevancia, estas competencias siguen siendo un terreno resbaladizo. Los métodos tradicionales para medirlas se basan generalmente en pruebas psicométricas estandarizadas, cuestionarios de autoevaluación o evaluaciones observacionales. Si bien estos instrumentos proporcionan un marco de referencia, a menudo carecen de validez ecológica, ya que el entorno y las condiciones de las pruebas no se parecen a la vida cotidiana. Además, pueden verse afectados por la subjetividad o la ansiedad asociada a los exámenes, capturando el rendimiento en contextos artificiales.
Ante esta necesidad, se han explorado nuevas vías, como la gamificación y el aprendizaje experiencial en entornos digitales. En este contexto, se puso en marcha en el año 2023 MEGASKILLS, un proyecto financiado por la Unión Europea dentro del programa Horizonte Europa. En él han participado siete socios de cuatro países, entre ellos Tecnalia —que lidera la iniciativa—, universidades, clústeres empresariales y organizaciones especializadas en formación como Cegos España.
“Hemos comprobado que los videojuegos potencian capacidades como el liderazgo”
Objetivos
El objetivo principal del proyecto es investigar y diseñar una metodología innovadora para la formación y evaluación de competencias transversales mediante videojuegos. “El contexto ha cambiado radicalmente. Ya no basta con las herramientas tradicionales para formar y evaluar a las personas, especialmente en un momento en el que la tecnología y la inteligencia artificial están presentes en prácticamente todos los ámbitos de la vida”, según Juan Bartolomé, investigador en la unidad de Industria y Movilidad de Tecnalia Research & Innovation.
Desarrollo
MEGASKILLS ha contado con la participación de 500 personas de perfiles muy distintos —estudiantes, directivos, empleados, personas desempleadas y migrantes—, las cuales se sumergieron en partidas de videojuegos comerciales como el Fortnite, “un videojuego diseñado para el ocio, pero con el que se ha comprobado que se potencian de manera muy clara capacidades como el trabajo en equipo o el liderazgo”, reconoce Juan Bartolomé.
Para entrenar las competencias seleccionadas se han escogido varios videojuegos de la plataforma Steam, que cuenta con un amplio catálogo, analizando sus mecánicas de juego en detalle. Entre los videojuegos seleccionados se encuentran Train Valley 2, Lightseekers, Relic Hunters Zero: Remix y Minion Masters. Los videojuegos que incitan a la violencia o que tienen contenido sexual fueron descartados.
A través del API (application programming interface) proporcionado por Valve Corporation, se han recogido los datos de juego de los participantes. Estos datos se han utilizado para diseñar una solución basada en la inteligencia artificial para realizar una “evaluación encubierta” y así poder obtener un indicador del progreso conseguido al jugar a nivel de cada competencia mediante una alternativa fiable y no intrusiva a los métodos de prueba tradicionales.
“Gracias a esa información podemos saber cuánto tiempo han jugado, qué logros han obtenido, si esos logros son fáciles o difíciles, y otros indicadores relevantes que nos permiten aplicar la metodología”, señala con detalle Juan Bartolomé.
Aprender jugando
Entonces, ¿puede tu destreza en videojuegos como Call of Duty, Animal Crossing o Grand Theft Auto hacerte mejor que otros trabajadores de tu sector? El análisis de los datos obtenidos demuestra que sí. Los entornos basados en juegos fomentan de forma natural el pensamiento crítico, la colaboración, la planificación estratégica, la gestión del tiempo, la adaptabilidad y la resiliencia.
En la mayoría de los ámbitos profesionales, saber trabajar en equipo es clave y las empresas valoran especialmente la capacidad de colaborar, escuchar y avanzar hacia metas compartidas. Muchos videojuegos refuerzan precisamente esas destrezas: obligan a coordinarse, comunicarse, planificar y negociar si se quiere superar una misión. Además, los juegos multijugador fomentan el sentimiento de comunidad y pertenencia, cualidades que no solo mejoran el desempeño laboral, sino también la forma en que nos relacionamos con los demás.
No son los únicos beneficios. Jugar con moderación y haciendo pausas habituales puede favorecer la agilidad mental y motora, aliviar el estrés y la ansiedad, reforzar la capacidad de adaptación y estimular la creatividad en situaciones de presión.
Pero hay más. Algunos estudios científicos han demostrado que videojuegos como Super Mario 64 ayudan a fortalecer áreas cerebrales cruciales para la memoria, la orientación espacial y la planificación estratégica, aumentando la materia gris en el hipocampo y la corteza prefrontal. Estos efectos han abierto la puerta a su uso en contextos terapéuticos, donde los videojuegos comienzan a ser explorados como una herramienta complementaria y, en determinados perfiles de pacientes, incluso mejor aceptada que algunos tratamientos convencionales.
“Pensaba que los videojuegos eran solo para entretenerse, pero pueden tener un impacto real”
Experiencia transformadora
MEGASKILLS se alinea con la Agenda Europea de Capacidades, que persigue formar a 200 millones de personas en habilidades clave para el futuro. Hoy en día, contar con metodologías escalables, motivadoras y basadas en datos resulta esencial. Por eso, MEGASKILLS no solo investiga cómo entrenar las competencias transversales, sino también cómo definirlas, categorizarlas y vincularlas a marcos europeos como ESCO, facilitando su reconocimiento y certificación.
Eva Arrilucea, investigadora principal en políticas tecnológicas y de innovación de Tecnalia, es una de las 500 personas que han participado en el proyecto. “Ha sido una forma nueva y refrescante de aprender”, reconoce. Gracias a esta experiencia, su percepción sobre los videojuegos ha cambiado de manera radical. “Antes pensaba que los videojuegos eran principalmente para entretenerse, pero ahora creo que pueden tener un impacto real. Hay herramientas de aprendizaje poderosas para mejorar habilidades y competencias como la planificación, organización de tareas y encontrar soluciones a desafíos complejos”.
Por su parte, Alberto Berreteaga, investigador senior en Tecnalia, valora de manera positiva la experiencia: “Gracias a MEGASKILLS me he dado cuenta de que pasar tiempo con un videojuego no es solo diversión. Si se usan las técnicas adecuadas, un videojuego puede ser realmente útil para entrenar competencias transversales específicas. En mi caso, me he dado cuenta de que he mejorado mi capacidad para gestionar el tiempo y resolver problemas complejos”.
El pasado 11 de diciembre de 2025, MEGASKILLS celebró un evento en Bruselas, que reunió a expertos y partes interesadas, para reflexionar sobre el futuro de las competencias laborales clave y el papel de los videojuegos en su aprendizaje y evaluación. Una de las principales conclusiones a las que se llegó durante la sesión es que las habilidades sociales se reconocen ahora como factores fundamentales para impulsar la competitividad y aumentar la productividad en todos los sectores. La otra es que las habilidades transversales son permanentes y constituyen la base duradera de cualquier trabajo, independientemente de los cambios tecnológicos o sectoriales que se produzcan.
Hallazgos principales
Estos son algunos de los resultados a las que ha llegado MEGASKILLS:
- Formación. Las competencias transversales complementan a las competencias técnicas y favorecen la resiliencia en entornos laborales dinámicos.
- Competencias. Se han identificado 30 competencias transversales. El pensamiento crítico, la adaptabilidad, la comunicación y la creatividad se sitúan entre las más importantes.
- Pruebas estandarizadas. Siguen siendo esenciales para la evaluación previa y posterior a la formación, hasta que los algoritmos avanzados estén plenamente entrenados.
- Métricas. La valencia emocional, la carga de trabajo o el nivel de implicación están vinculadas a la adquisición de competencias.
- Predicción de mejoras. El análisis basado en IA de los datos del juego y de las pruebas permite inferir niveles de competencia y predecir mejoras.
- Resultados. La combinación de resultados de pruebas antes y después de la formación con los logros obtenidos en el juego ofrece una visión integral del desarrollo de competencias transversales.
"Gracias a los videojuegos he mejorado la capacidad para gestionar el tiempo y resolver problemas complejos”
Recomendaciones
También se han realizado una serie de recomendaciones a tener muy en cuenta:
- Aprendizaje permanente. Integrar las competencias transversales en los estándares educativos nacionales como resultados de aprendizaje esenciales y en las estrategias de aprendizaje a lo largo de la vida para garantizar una adaptación continua a los mercados laborales cambiantes.
- Colaboración. Reforzar la colaboración entre instituciones educativas y el sector empresarial para reducir la brecha entre educación y mercado laboral.
- Línea de actuación. La investigación y las políticas futuras deberían centrarse en actualizar la lista de competencias transversales, prestando especial atención a su complementariedad con los avances tecnológicos y la integración de la IA.
- Aprendizaje gamificado. Aprovechar los videojuegos como herramientas interactivas para enseñar y evaluar competencias clave, incorporándolas a los planes de estudio y a los programas de formación corporativa.
- Accesibilidad. Diseñar programas de formación inclusivos, asegurando que las herramientas sean accesibles para todos los colectivos y aborden las barreras estructurales a la participación.
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