Las ayudas a la compra de coches aumentarán las importaciones de China

Un informe alerta de que las subvenciones podrían no tener el impulso esperado en el sector estatal

19.07.2020 | 00:35
China podría aumentar sus exportaciones como fabricante de coches eléctricos.

 Las medidas encaminadas a reactivar la demanda de vehículos podrían trasladarse en su "gran mayoría" a un incremento de importaciones de China (líder en ventas de coches eléctricos), lo cual no resolvería el problema al que se enfrenta el sector automovilístico estatal en la actualidad.

Esta es una de las conclusiones que se incluyen dentro del último Cuaderno de Información Económica editado por la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), donde María José Moral, profesora titular de Economía Aplicada en la UNED, analiza el nuevo contexto internacional, que exige abordar todos los retos pendientes si se quiere que la automoción pueda afrontar con garantías el futuro.

A su juicio, los fabricantes de vehículos en España deberán realizar un esfuerzo importante en la sustitución de su producción hacia modelos de automóviles más limpios que puedan captar a más consumidores para así superar la crisis económica provocada por el coronavirus y recuperar la senda de aumento de las exportaciones que se perdió a partir de 2016.

En este sentido, la autora del artículo recuerda que el hundimiento de las exportaciones españolas de vehículos a partir del mes de marzo por la crisis del coronavirus ya viene precedido por un periodo de leves caídas registrado a partir de 2016 debido a, entre otros factores, el estancamiento de los mercados europeos de destino, pero fundamentalmente al mix de productos producidos en España, en el que los modelos de diésel representan una parte sustancial y los coches de tecnologías alternativas son "muy marginales", representando apenas el 7% de las exportaciones en 2020.

"Las ventas de coches de diésel han disminuido y no se está realizando a la misma velocidad el tránsito hacia coches menos contaminantes de similar o superior valor. Los vehículos alternativos son marginales en la producción de las factorías españolas, por tanto, esta debilidad se traslada a la exportación", lamentan desde Funcas.

También el incremento de la competencia internacional, la ralentización del crecimiento de las matriculaciones en los principales mercados europeos y el aumento de la incertidumbre tecnológica han sido elementos que justifican esta caída de las exportaciones españolas.

Todo ello explicaría el contexto de debilidad en el que se encontraban las exportaciones de vehículos españolas antes de que el coronavirus se expandiese por el territorio estatal.

A pesar de que ya en 2013 se habían recuperado los ingresos por exportaciones previos a la recesión de 2008 y que en 2019 se exportó un 32% más que once años antes, desde 2016 las exportaciones españolas de coches y componentes han ido perdiendo protagonismo, hasta situarse el año pasado en el 16,4% del total de bienes exportados.

"El estancamiento y la reducción de las exportaciones es un patrón que también se ha producido en otros países. Esto explica que el saldo comercial en el sector de la automoción haya empeorado", explica el estudio.

A estos factores habría que sumar la amenaza de un incremento de los aranceles de Estados Unidos a los automóviles, aunque en este aspecto España no presenta un nivel de afectación elevado puesto que, en los primeros meses de 2020, solo se ha destinado a EE.UU. el 2,2% del valor de las exportaciones del sector.

Entre otras conclusiones del documento, Moral opta por que tanto los fabricantes como las instituciones nacionales y europeas implementen medidas que contribuyan a reducir la incertidumbre sobre los nuevos modelos de movilidad, bajas emisiones y ahorro energético.

"Se deben ofrecer opciones transitorias para los vehículos de diésel que se producen ahora, que no son tan contaminantes, y que difícilmente podrían dejar de producirse en el corto plazo sin afectar significativamente al empleo y a la industria", ha indicado.

Por ello, medidas encaminadas a reactivar la demanda podrían trasladarse en su "gran mayoría" a un incremento de importaciones de China, lo cual no resolvería el problema al que se enfrenta el sector manufacturero estratégico para la industria española y europea.