Delantero de Aspe

Jokin Altuna: "Con el favoritismo no se gana el partido"

25.11.2020 | 00:30
Jokin Altuna.

Jokin Altuna (Amezketa, 1996) llega en un gran estado de forma a la final del Manomanista y con la ilusión de hacerse con su segunda txapela en la modalidad

A sus 24 años, la trayectoria de Jokin Altuna ya cuenta con seis grandes citas. Seis finales en Primera. Pelear por las txapelas más prestigiosas se convirtió en costumbre en pocos años, pero el amezketarra tiene claro que del pasado no se puede vivir. "Siempre quiero más", afirma. Ahora su punto de mira esta en la final de este domingo ante Erik Jaka. Un duelo en el que la amistad que guardan estos dos pelotaris quedara aparcada hasta que uno de los dos llegue al cartón 22.

Falta menos de una semana para la final del Manonamista. ¿Qué tal se encuentra?

—Bien, el lunes estaba un poco cansado del partido del domingo, pero ando recuperándome poco a poco. El domingo viene enseguida y trataré de recuperarme lo mejor posible.

Hasta ahora en la cancha se le ha visto con mucha chispa.

—Me veo bien. Llevo desde que volví del confinamiento con buenas sensaciones y con muchas ganas. Espero que el domingo, al menos, tenga las sensaciones que he tenido durante todo el campeonato y pueda disfrutar en la cancha.

Destacó también, sobre todo en las semifinales, como fue capaz de alargar los pelotazos.

—Siento que estoy con capacidad de hacer daño año contrario atrás, pero pienso que para llegar a una final del Manomanista hay que hacer muchas cosas bien. Creo que he mejorado en esa faceta, me veo un poco más fuerte, y el domingo, aparte de eso, tendré que hacer muchas cosas.

¿A qué cree que se debe la reciente mejoría?

—Simplemente pienso que el deportista normalmente está un poco mejor con 24 años que con 20. Vas cogiendo un poco más de fuerza y te vas haciendo físicamente, te vas sintiendo mejor. Luego, a lo largo del año hay momentos que quieres y no puedes, pero ahora me sale la pelota rápida de la mano y me he encontrado bien hasta ahora, a ver si el domingo vuelvo a encontrarme bien.

Sentirse bien no le quitó de sufrir en este campeonato.

—Ha sido un campeonato difícil. Sabía que me esperaban partidos complicadísimos. El primero lo gané bien, pero los dos siguientes he tenido que sufrir mucho. Ya sabía que si quería ganar tenía que sufrir y la verdad es que estoy muy contento.

¿Qué tipo de partido espera para la final del domingo?

—Espero una final abierta. Él está en un gran momento y pienso que va a jugar sus cartas a tope. Yo jugaré las mías y creo que va a estar igualado.

Otra final más y ya van seis con solo 24 años. ¿Qué siente al escuchar eso?

—Si digo la verdad, me cuesta ver lo qué estoy consiguiendo. No me lo esperaba cuando empecé y pienso que lo valoraré más cuando acabe mi carrera como pelotari. Ahora mismo, cuando acabas una cosa, siempre quieres más. Cuando acabe el Manomanista, empezará el Cuatro y Medio e intentaré llegar lo más alto posible. Siempre hay nuevos objetivos. Lo bonito que tiene estar ahí es eso. Si tienen un golpe duro, tienes una motivación para mejorar y si ganas, estás contento. Es lo bonito de la pelota, que no hay parones durante el año y que andamos contentos.

Deja claro que el hambre está lejos de estar saciada.

—Siempre quiero más. Siempre recuerdo que podía haber hecho esto un poco mejor, que fue bonito lo de ese día€ pero no puedes estar pensando en el pasado, hay que pensar en el día a día y ahora mismo no tengo más pensamientos que preparar bien esta semana.

Y en ese futuro próximo está la posibilidad de lograr una segunda txapela.

—Cuando empecé, ganar una txapela en profesionales lo veía difícil y más a mi edad. Con 22 años no pensaba que iba a ganar. Siempre tenía esperanzas de que podría ganar una txapela durante mi carrera, pero que lo haría con los años. No quiero pensar demasiado en esa segunda txapela, quiero centrarme en este momento, en jugar bien y si lo consigo, sería increíble.

¿Todo esto le ayuda a gestionar mejor esta semana previa?

—Eso también ayuda un poco. Las sensaciones que vienen no son nuevas, pero siempre tienes esos nervios. Aunque sabes que cuando empiezas a calentar vas a responder bien. Por ese lado, espero estar bien el domingo y mentalizado de que tendré que jugar muy bien.

¿Siente que esa experiencia le convierte en el favorito para esta final?

—No me siento favorito. Siempre tiene que haber un favorito e igual porque tengo más experiencia en las finales, la gente me pone un poco más de favorito, pero con eso no se gana el partido. No le doy mucha importancia a eso. Jugaré lo mejor que pueda y a ver si la cátedra acierta y gano.

Será una final contra un buen amigo como Erik Jaka. ¿Cómo afronta este encuentro?

—Es una final muy especial. A la vez bonita y rara. Siempre quiero que gane y esta vez será diferente. Ahora no le voy a mandar un mensaje antes del partido, ni después. Será diferente. Tengo que evadirme un poco de eso. A partir de la elección los dos tendremos que centrarnos en nuestro camino y que gane el mejor.

Se hará extraño aparcar el contacto que tienen habitualmente.

—Así es, no tener ese contacto y además el domingo jugar en contra. Es diferente pero ojalá que juguemos más finales. Sería bonito y una buena señal para nosotros. Ojalá podamos repetir un día así.

Final especial para ustedes y para Gipuzkoa. Esta final supone la confirmación de la buena salud de la pelota guipuzcoana.

—Pienso que son hornadas y en Gipuzkoa se ha hecho mucho trabajo, se han hecho bien las cosas en los clubes y aparte de eso los pelotaris trabajan, sienten ilusión por jugar a la pelota y tienen ganas de llegar ahí arriba. Ahora nos ha tocado a Erik y a mí pero hay pelotaris muy buenos y otros que aunque todavía no han llegado a finales, lo harán seguro. Esto es bueno para que los niños tengan afición y tenemos que intentar trasladarles la ilusión que tenemos nosotros.

¿Siente que esta final ayuda a que haya más niños que se ilusionen con la pelota?

—Sí, al menos a mí me hubiera ayudado cuando era pequeño. Lo importante es eso, que cada vez se apunten más niños y que vean más pelota. La gente tira un poco más para el fútbol y siempre es difícil porque luchamos contra un deporte que se juega en todo el mundo, pero tenemos que intentar trasladar esa afición y que los niños disfruten jugando.

¿Qué siente al no poder vivir este momento con gente en las gradas?

—Iría muchísima gente de aquí y de Lizartza también. Es una pena, pero también hemos tenido la oportunidad de jugar el campeonato. Tengo amigos que han perdido el trabajo por la pandemia y pienso que tenemos suerte por jugar en estos momentos. Es lo que pedíamos a las empresas, que por favor tuviéramos campeonatos para intentar defender nuestra candidatura en la cancha. Nos han dado esa opción y ahora hay que aprovechar bien el momento.

"Jaka está en un gran momento y jugará sus cartas a tope. Creo que va a ser un choque igualado"

"Es una final especial y a la vez bonita y rara. Siempre quiero que Erik gane y esta vez no será así"

"En los partidos anteriores, sabía que si quería ganar tenía que sufrir y estoy muy contento por lo realizado"